Grecia al borde del default dice que no paga al FMI si no hay acuerdo

El portavoz del grupo parlamentario del partido gubernamental griego Syriza, Nikos Filis, advirtió que Grecia no pagará el próximo tramo de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el 5 de junio si no hay antes un acuerdo con los acreedores y fluye dinero a las arcas estatales.

“Ésta es la hora de la verdad”, sostuvo Filis. Atenas debe pagar el 5 de junio unos 300 millones de euros al FMI. Hasta fines de ese mes deberán abonarse en total 1.500 millones de euros en deudas al FMI.

Actualmente, el gobierno griego negocia con los acreedores las reformas que se le exigen para liberar las ayudas, que siguen bloqueadas.

En tanto, el jefe del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, consideró poco probable que se llegue a un acuerdo entre los acreedores y Grecia en esta semana. El ministro de Finanzas holandés afirmó que en la cumbre de la UE en Riga (Letonia) se hablará de otros temas, de acuerdo con un informe del diario De Telegraaf.

Sin embargo, aseguró que se se estaban produciendo avances en las conversaciones con Grecia en Bruselas. “Pero lo digo con toda precaución”, aseguró.

Desde Bruselas se indicó que el gobierno en Atenas había presentó por primera vez una lista con reformas sustanciales, que los acreedores reclamaban con insistencia.

En ese sentido, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, acusó a su par alemán, Wolfgang Schäuble, de apoyarse en su poder político y no en argumentos en la disputa por la crisis de deuda griega.

“Es frustrante que no podamos hablar de una forma en la que los argumentos tengan más peso que el poder relativo”, afirmó el ministro griego.

“Iguala los anteriores gobiernos en Grecia al pueblo griego, como si éstos hubieran reflejado el carácter de todos los griegos”, agregó Varoufakis.

En cuanto al pueblo heleno, el respaldo de los griegos a la estrategia del gobierno en las negociaciones con sus socios de la eurozona se redujo al 35% en comparación con el 72% con el que contaba al inicio de las conversaciones en febrero.

Según una encuesta realizada por la Universidad de Macedonia, el 35% de los ciudadanos cree que la táctica del Ejecutivo izquierdista de Alexis Tsipras es correcta, mientras que un 41% está en desacuerdo.

El debate sobre la posible salida de Grecia del euro despierta un sentimiento dividido.

En la encuesta de hace un mes, un 56% aseguraba sentir miedo ante este escenario y ahora sólo el 50,5% mantiene esta postura. En abril, un 12% decía tener la esperanza de que eso ocurriera frente al 13% actual.

Sobre si el partido gobernante Syriza está cumpliendo lo que prometió antes de las elecciones generales de enero, un 56% cree que no, frente a un 39% que considera que sí.

Cambio de estrategia

Por otro lado, el desgaste político y financiero que causó la imposibilidad de llegar hasta ahora a un acuerdo de mínimos con los acreedores llevó al primer ministro griego, Alexis Tsipras, a apostar ahora todo a una carta, la de un pacto global que incluya el espinoso tema de la renegociación de la deuda.

En las conversaciones que mantendrá al margen de la cumbre de hoy en Riga con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, Tsipras intentará dar un último empuje político a unas negociaciones que a nivel técnico avanzan con lentitud.

El acuerdo urge, porque Grecia no tiene los recursos como para hacer frente al pago de sus obligaciones internacionales en junio. Fuentes gubernamentales aseguraron que el primer ministro no quiere más un compromiso a tramos, ya que considera que los acuerdos a corto plazo tan sólo elevan la asfixia de la economía y alimentan la incertidumbre de los mercados.

Por eso, ahora Atenas apuesta por un gran pacto sostenible que ponga fin a la austeridad y sirva para restaurar la economía griega. Eso incluye afrontar el asunto de la deuda, un tema espinoso para los socios de la eurozona pero que para el FMI, en cambio, está abierto.

En los últimos días, Varoufakis retomó este tema con insistencia, y en dos conferencias económicas celebradas en la capital griega volvió a proponer vincular la devolución de la deuda con el crecimiento del país.

Además, planteó la posibilidad de que el Mecanismo Europeo de Estabilidad canjee los títulos griegos en manos del Banco Central Europeo, cuyo valor total es de 27.000 millones de euros, por los denominados bonos perpetuos, que no tienen fecha de vencimiento.

Tanto Tsipras como Varoufakis insistieron en que una clave para que Grecia salga de la “trampa de la deuda” debe ser que el objetivo para el superávit primario sea mucho más bajo que lo acordado originariamente con la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI), un punto en el que los socios parecen haber cedido.

Crisis y después

Cada día cierran en Grecia una media de 59 empresas, se eliminan 613 puestos de trabajo y la economía pierde 22,3 millones de euros, según cálculos de la Confederación Griega de Cámaras de Industria y Comercio (ESEE), que instó al gobierno a firmar cuanto antes un acuerdo con los acreedores.

La ESEE sostiene que un acuerdo con las instituciones, aun cuando sea inferior a las expectativas, daría a la economía el impulso necesario para poder funcionar al menos los meses que quedan de 2015.

Fuente: Diario BAE