POLÍTICA ECONÓMICA
Gremios rechazan bajar piso de paritarias por congelamiento de precios
Referentes gremiales oficialistas como opositores coincidieron ayer en rechazar que el acuerdo del Gobierno con los grandes supermercados para congelar por dos meses los precios de todos sus productos vaya a servir para contener las demandas salariales y remarcaron que, tras “insuficiente” suba del mínimo no imponible de Ganancias, el piso de los reclamos sindicales se ubicará en el 25%. Tanto desde la CGT más afín a la Casa Rosada, que conduce el metalúrgico Antonio Caló, como desde las centrales opositoras alineadas con Hugo Moyano y Luis Barrionuevo interpretaron la medida anunciada ayer por el Ejecutivo como un claro intento por descomprimir los reclamos y garantizar que los aumentos salariales de este año se ajusten a un tope del 20%, pero desestimaron que vaya a cumplirse el objetivo oficial.
“Esto no sirve para nada, si el día después que se cierra la paritaria aumentan todos los precios”, afirmó un importante dirigente de la central de Caló de diálogo directo con la Casa Rosada. Y calculó que el piso de las subas salariales se ubicará entre el 24% y 25%.
Otro gremialista de la misma central fue aún más duro: calificó el acuerdo de congelamiento de precios como “otro anuncio para la tribuna” y advirtió que, luego de la exigua mejora en Ganancias, “no hay tope (salarial) que valga” para los gremios.
“La reforma de Ganancias era una potestad del Ejecutivo, pero las paritarias son negociaciones privadas entre partes y cada uno pedirá lo que considere conveniente”, razonó, por su parte, otro hombre de entidad que lidera Caló. “Tenemos las manos libres para negociar sin ningún techo”, insistió.
A su vez, Moyano alertó sobre un escenario “complicado” para la ronda de paritarias porque, según dijo, la inflación “está medio descontrolada”, por lo que –sostuvo– el piso de los planteos salariales será del 30%. “Si tenemos en cuenta la inflación, que ya se torna insostenible, más no haber aumentado el mínimo no imponible como se esperaba, se pierde el poder adquisitivo. Si el Gobierno no acierta y está todos los días anunciando algo que no se concreta, no es culpa ni responsabilidad de los hombres que conducimos las organizaciones gremiales”, se quejó el camionero (ver aparte).
También el dirigente gastronómico y titular de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, coincidió con Moyano al considerar que el piso para discutir los próximos aumentos salariales deberá ser del 30% y reclamó, además, la inclusión en los convenios de una cláusula que permita reabrir las paritarias cada seis meses. “Vamos a tratar de coincidir todos en pedir un 30% de piso y tratar de discutir cada seis meses”, afirmó el dirigente gremial opositor en declaraciones radiales. Y recordó que si bien u gremio en las últimas paritarias logró un aumento de 33% a 35%, los trabajadores del sector perdieron su poder adquisitivo hacia fin de año.
Por otra parte y frente a las coincidencias públicas con la CGT de Caló en materia de reclamos sindicales, Moyano y Barrionuevo alentaron un eventual acercamiento entre las entidades. Sin embargo, cerca del dirigente metalúrgico minimizaron esa alternativa y, si bien admitieron la posibilidad de un escenario de mayor conflictividad en la discusión de cada convenio, rechazaron de cuajo unirse al camionero para encarar un plan de lucha contra el Ejecutivo. “No vamos a ser parte de la jugada política de Moyano”, afirmaron.
Fuente: Cronista.com

