INTERNACIONAL

Hollande quiere debatir el espionaje de EE UU en una cumbre europea

El presidente francés, François Hollande, pidió que la cuestión del espionaje de los Estados Unidos a sus aliados europeos –reavivada con nuevas revelaciones en la prensa sobre el caso de Francia– figure en la agenda del Consejo Europeo de mañana y pasado.

"Es a la vez una cuestión nacional y europea", señaló ayer el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, para justificar que este asunto sea abordado por los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE). Ayrault, quien intervino en la sesión de control al Ejecutivo en la Asamblea Nacional francesa, subrayó: "Tenemos que protegernos, tenemos que exigir que haya nuevas reglas" y eso pasa por un diálogo "sereno y firme" con Estados Unidos.

"La seguridad es efectivamente una exigencia, pero no debe garantizarse a cualquier precio, no debe atentar a la libertad ni a la vida privada", argumentó. Al referirse a las nuevas evidencias del espionaje masivo practicado por Estados Unidos en Francia, el primer ministro reiteró "la gravedad de lo ocurrido" y consideró que se trata de una práctica "preocupante e incluso chocante" que no se justifica entre aliados, además de atentar contra la privacidad.

Le Monde volvió a publicar ayer nuevas informaciones que dieron cuenta de que los servicios secretos estadounidenses no sólo interceptaron decenas de millones de comunicaciones emitidas en Francia, sino que espiaron las delegaciones diplomáticas francesas en Washington y Nueva York. El periódico francés citó documentos de la NSA en los que se detallan los métodos y los dispositivos electrónicos para vigilar las sedes diplomáticas.

La vigilancia realizada por la NSA fue uno de los temas abordados en la entrevista celebrada ayer en París entre los jefes de la diplomacia de Francia, Laurent Fabius, y EE UU, John Kerry. También fue el motivo de la llamada telefónica del presidente estadounidense, Barack Obama, a Hollande, quien aprovechó para pedirle explicaciones y manifestarle "su profunda reprobación hacia esas prácticas inaceptables entre aliados y amigos".

Tras la publicación del lunes en Le Monde, el embajador estadounidense fue convocado inmediatamente en el Ministerio de Exteriores en París.

Fuente: Info News