POLÍTICA ECONÓMICA
Industriales pedirán que liberen importaciones
La Unión Industrial Argentina (UIA) se conformará con menos de lo que pretendía de antemano. En la última reunión de comité ejecutivo, la cúpula empresarial decidió pedirle una reunión “mano a mano” a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para presentarle una “agenda” de reclamos para hacerle “correcciones” al modelo económico. Pero la creciente tensión entre la UIA y el Gobierno, más la convocatoria oficial al encuentro de mañana, redujo las aspiraciones de los industriales.
“Veamos lo que la Presidenta nos plantea, tenemos algunas cosas que le hemos planteado del sector industrial; empezamos a hablar antes de las elecciones y seguimos hablando”, aseguró Héctor Méndez, titular de la UIA.
El empresario de la industria del plástico viajará a Río Gallegos con la idea de pedirle a la jefa del Estado la liberación de importaciones “para productos que no tienen sustitución en el país y que son necesarios para la producción”, le confirmó a BAE Negocios uno de los integrantes de la mesa chica de la entidad fabril más importante del país.
“Hay demoras de 180 días en el ingreso de importaciones y los resultados son graves para el país si no se pueden ingresar insumos, cosas que son necesarias para el giro de la industria”, enfatizó.
Había un listado de reclamos que deberán esperar el turno de la conformación de una mesa técnica. Allí están cuestiones impositivas, como los reintegros y las devoluciones por importaciones. Hay otros puntos que fueron fijados con mucho cuidado en el encuentro del martes pasado para evitar mayores roces que los que esperaban.
No estaba en el futuro inmediato de la entidad recibir el cuestionamiento público y directo que hizo la Presidenta en el acto en Tecnópolis. Varios dirigentes comenzaron a digerir la noticia con reacción lenta aunque otros sabían que “tarde o temprano iba a pasar”.
Entre esas críticas presidenciales y el encuentro de mañana en el Sur no hubo ni habrá reuniones formales de la cúpula industrial. De hecho, hubo un sector de la UIA que ni siquiera dialogó telefónicamente con Méndez. Aunque fuentes de la central fabril señalaron a este diario que “en la reunión de comité se dejó claro lo importante para poder profundizar el modelo industrialista que se aplica”.
La principal misión de Méndez será, entonces, bajar la tensión política entre la UIA y el Gobierno, “que permita retomar un diálogo para lograr soluciones a los problemas cotidianos que tienen los industriales”, aclaró un importante empresario.
Sucede que las reiteradas declaraciones mediáticas de Méndez van a contramano de la idea de varios dirigentes industriales, que prefieren esquivarle al análisis del resultado electoral para “no politizar” a la central fabril. “Todo lo que ayude a mejorar la competitividad es bienvenido. Nuestra intención es mantener el diálogo abierto”, le dijo a este diario el vicepresidente segundo de la entidad, José Urtubey, uno de los pocos que intervino en el cruce de declaraciones.
Con micrófonos cerrados, varios dirigentes se mostraron “molestos” por “el nivel de debate político” que se instaló en la UIA. Sin embargo, la fragilidad en el interior de la entidad más la avanzada del Gobierno por fomentar agrupaciones industriales por fuera de la central fabril centenaria generó que se acallen las críticas hacia adentro y se abran grietas “insalvables”.
Méndez dijo también que es necesario “trabajar y concentrarse más en el día a día”, y afirmó que si se realizan correcciones “al país le tiene que ir mejor”. “Que se realicen correcciones es buena noticia para que mejoren las cosas, al país le tiene que ir mejor”, dijo el empresario en declaraciones a una radio porteña.
El titular de la UIA admitió que “hoy no está mal”, aunque sostuvo que para “evitar que se ponga mal, tenemos que anticiparnos, ver la tendencia global y la tendencia global está complicada”, afirmó Méndez.
También dijo que es importante avanzar “en una ley medioambiental para el sector; ojalá se acelere”, remarcó.
Consideró necesario “hablar del clima de negocios, porque el capital es lo más cobarde que hay; entonces hay que crear las condiciones para que pongan la plata acá, que estén seguros de que no hay riesgos”.
Fuente: BAE

