POLÍTICA ECONÓMICA
Kicillof ponderó el desendeudamiento y el estímulo fiscal para la economía argentina
El viceministro de Economía, Axel Kicillof, consideró que la Argentina registra una "relativa ventaja" en materia económica respecto a lo que sucede en el resto del mundo, gracias a sus políticas que permiten mantener activa la demanda de la economía.
Para Kicillof, el desendeudamiento "bajó mucho el riesgo de exposición a la crisis que comenzó en el 2008 y que aún no culmina, en el llamado canal financiero".
Esto es, "cuando empiezan a mostrarse débiles las economías, los capitales de corto plazo huyen, y hay una fuerte contracción del sistema financiero y a veces termina en el orden de eclosión". Alertó que algo de esto sucede hoy, en países emergentes como Brasil.
El funcionario participó del Congreso anual organizado por la Asociación de Economía para el Desarrollo de la Argentina (AEDA), en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
El viceministro de Economía comparó a la Argentina de hoy y del 2001 con los países periféricos de Europa, como Grecia, que están padeciendo una gran crisis de deuda, y que son obligados a cumplir medidas de ajuste, cuando los países centrales hicieron lo contrario para salir de la crisis.
"A ciertos países desguarecidos y a los emergentes se les exige las receta del ajuste que ya vivió la Argentina; se pregona pero ellos hacen lo contrario", subrayó, sobre la política monetaria expansiva que aplicaron Estados Unidos y Europa, que "quintuplicaron y triplicaron la base monetaria", respectivamente, y aplicaron políticas de estímulo, desde que comenzó las crisis en el 2008.
La Argentina, destacó, "tiene otra historia, lo que hizo el Gobierno es generar más programas de estímulo, es usar al Estado con el rol contracíclico".
En cambio, "lo que pregonan (los países como Estados Unidos y los grandes de la Unión Europea) es lo contrario. Los resultados están a la vista porque la crisis, el desempleo y la caída salarial, la pobreza y el desalojo, se multiplican" por ciertos países de Europa.
"¿Recuerdan el megacanje y el blindaje como la panacea?", ironizó, sobre los paquetes de asistencia que recibió la Argentina a cambio de ajuste y la dinámica de más endeudamiento, que operó hasta la crisis del 2001.
"Para poder reaccionar hay que tener grados de libertad en las políticas económicas, y eso lo permitió el desendeudamiento", ponderó.
"Si uno está bajo el yugo de la deuda, la capacidad de tener grados de libertad es nula", dijo.
En este sentido, "la política de desendeudamiento del Gobierno tiene mucho que decir respecto de los grados de libertad. Independientemente de que se tomen medidas desacertadas o no, hoy podemos discutir esas medidas porque nos desendeudamos".
Agregó que el desendeudamiento argentino vino acompañado con los planes de estímulo fiscal contracíclicos aplicados ante situaciones económicas complicadas del contexto internacional, cuyo panorama vaticinó sombrío.
Kicillof sostuvo que el país sí padece el efecto del canal comercial, con las exportaciones "y nos obliga a contrarrestar (con la acción del Estado), porque en situación de incertidumbre, el capital privado suspende planes de inversión y sube la tasa de interés, y el elemento más dinámico de la demanda privada tiende a desaparecer".
"El Estado tiene que aparecer en auxilio de la sociedad, del pueblo, y la economía, para sostener la dignidad y distribución del ingreso, y por sobre todo, cuando lo que pesa es la actividad y el empleo", culminó el viceministro de Economía.
Fuente: Télam

