POLÍTICA ECONÓMICA

La Cámara de Agentes de Bolsa presentará una medida cautelar para frenar la ley de mercados

“Le doy mi tarjeta a otro y listo”, dice un directivo del Merval que, para no quedar en offside con Alejandro Vanoli, se abstendrá de votar a favor de una cautelar que frene la nueva ley de mercado de capitales.

“Pero le doy mi tarjeta a otro, que es como darle el poder, para que me represente y vote por mi”, confiesa.

En el Merval descuentan que no habrá ninguna novedad de importancia por parte de la Comisión Nacional de Valores, ya que hoy vence el plazo que le dio el mercado para tener una respuesta sobre sus planteos.

En primer lugar, los agentes pidieron una prórroga para adecuarse a la ley, pero el gobierno sólo daría 60 días más, tiempo que consideran insuficiente para adaptarse. Además, pidieron bajar la carga administrativa, que les haría subir los costos en un 150%.

“No hay prórroga alguna decidida. Por ahora todos los plazos están vigentes y estamos evaluando los pedidos, pero me parece que los 60 días son deseos de algunos nada más”, advierten fuentes gubernamentales.

El mercado convocó a los agentes para una reunión el lunes 28, para decidir los pasos a seguir. Con sólo diez votos llamamos a una asamblea extraordinaria para pedir una cautelar que frene la nueva ley. Claro que, al ser directivos del Merval, no la podemos pedir nosotros, pero hay agentes de sobra con ganas de pedirla, como todos los de la oposición”, comentan desde el oficialismo.

“Lo ideal sería no meter la cautelar desde el mercado, sino desde la Cámara de Agentes y Sociedades de Bolsa de la Ciudad de Buenos Aires, que si bien funciona como un apéndice del Merval, es como un sector gremial más indicado para hacerlo, y a partir de esta nueva normativa podría tener un rol institucional más fuerte”, sostienen en el mercado. “Un 80% de las sociedades de bolsa está a favor de tomar algún tipo de medida”, revela el presidente de una entidad bursátil.

Incluso, el número uno del Merval, Mario Bagnardi, y el secretario, Claudio Pérès Moore, pertenecen a sociedades pequeñas, que no les conviene la nueva ley.

“Los únicos que podrían llegar a ser favorecidos son los cuatro fantásticos que se sentaron a negociar antes que nadie con la CNV”, creen en el ambiente, en alusión a cuatro agentes líderes que podrían quedarse con los más chicos.

“Si bien la CNV es dialoguista y receptiva a las distintas cámaras en cuanto a limar las diferencias, daría la impresión que su único objetivo es el de ganar tiempo, para que venzan los plazos legales de recurrir a la justicia. Hasta ahora sólo aceptarían dar una prórroga de dos meses, tiempo que no es suficiente, pero encima todo es de palabra, cuando deberían ponerlo por escrito, en un anexo de la reglamentación. Yo tengo que cambiar la razón social, armar sociedades nuevas: todo esto no se hace de un día para el otro. Es ridículo el apuro para aplicar una normativa de tanta trascendencia”, se queja el titular de una sociedad de bolsa.

“El 90% de las casas de bolsa tiene de diez personas para abajo. Somos recontra pymes, así que vamos a pedir que se cambie todo lo que sea imposible de cumplir y que no se pueda acordar y conceder. Es muy importante sentarse en un sillón de la IOSCO (la Organización Internacional de Comisiones de Valores), pero es mucho más importante abandonar la zona de fronterizos para sentarse y poder tutearse con los demás mercados emergentes y desarrollados de igual a igual”, revelan.

Fuente: Cronista.com