La Corte Suprema de EEUU anula los aranceles globales de Trump
La Corte Suprema de EEUU anuló los aranceles globales impulsados por Donald Trump al considerar que el presidente se excedió en sus atribuciones legales al aplicarlos sin autorización del Congreso. El fallo, adoptado por seis votos contra tres, representó el revés judicial más relevante para la estrategia comercial de la administración.
Un conflicto de poderes entre la Casa Blanca y el Congreso El presidente del tribunal, John G. Roberts Jr., afirmó que la Constitución asigna al Congreso la potestad de establecer impuestos y aranceles, facultad que no fue delegada en la ley invocada por el Ejecutivo.
"El Presidente sostiene un poder extraordinario para imponer aranceles de manera unilateral, sin límites de monto, duración ni alcance. Debe identificar una autorización clara del Congreso para ejercerlo", escribió.
La decisión examinó el uso de la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA), una norma de 1977 que habilita sanciones económicas y la regulación del comercio frente a amenazas "inusuales y extraordinarias". La mayoría sostuvo que esa ley nunca otorgó autoridad para fijar aranceles y que ningún mandatario la había interpretado de ese modo hasta ahora.
El juez Neil Gorsuch coincidió en un voto concurrente y remarcó que "la Constitución deposita el poder legislativo únicamente en el Congreso".
Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh votaron en disidencia.
Las demandas empresarias que originaron el caso
El litigio comenzó con presentaciones de empresas importadoras que cuestionaron los gravámenes por ilegales y disruptivos. Learning Resources, firma de Illinois que vende juguetes educativos, advirtió que debía aumentar precios hasta un 70% porque gran parte de su producción se fabricaba en Asia. También iniciaron acciones un importador de vinos de Nueva York y la empresa Terry Precision Cycling. Tribunales inferiores ya habían fallado a su favor al señalar que la IEEPA no mencionaba aranceles ni había sido utilizada antes con ese propósito.
Trump había defendido su política al sostener que el déficit comercial constituía una emergencia nacional y que los aranceles generarían ingresos millonarios y promoverían la industria manufacturera. Un impacto económico con efectos aún abiertos La sentencia no resolvió qué ocurrirá con los aranceles ya cobrados, lo que dejó en suspenso un posible proceso de devolución de fondos.
En su disidencia, Kavanaugh advirtió que la decisión podría generar "consecuencias prácticas serias" y señaló que el tribunal no explicó "si, y cómo, el Gobierno debería devolver los miles de millones recaudados".
Especialistas en comercio internacional indicaron que esa discusión volverá a tribunales inferiores. Lori Mullins, directora de operaciones de Rogers & Brown Custom Brokers, sostuvo que el fallo "no otorga ni garantiza reembolsos" y que esa definición quedará para instancias judiciales posteriores.
La recaudación arancelaria había alcanzado USD 30.000 millones en enero y USD 124.000 millones en lo que iba del año, un aumento de 304% interanual. Garantías aduaneras y presión financiera sobre importadores El aumento de aranceles también elevó las exigencias de garantías y colaterales para operar en comercio exterior. Autoridades aduaneras de EEUU (U.S. Customs) informaron a CNBC que detectaron más de 24.000 insuficiencias en garantías aduaneras por un valor cercano a USD 3.600 millones, un nivel que duplicó los picos registrados durante disputas comerciales anteriores.
Empresas afectadas debieron inmovilizar capital adicional para cumplir con esas exigencias mientras pagaban gravámenes más altos sobre bienes importados.
Reacción de los mercados y dudas sobre acuerdos vigentes En los mercados financieros, la reacción resultó acotada. En una jornada de subas moderadas para el S&P 500, que avanzó alrededor de 0,5%, algunas compañías vinculadas a importaciones sensibles a los aranceles registraron alzas más marcadas, como firmas del sector mobiliario.
El fallo también abrió interrogantes sobre acuerdos comerciales negociados bajo ese esquema arancelario. Especialistas señalaron que la decisión genera incertidumbre sobre el futuro de convenios ya firmados -como el alcanzado con el Reino Unido con tarifas específicas- y que su estatus dependerá de resoluciones judiciales posteriores y de las herramientas legales que el Ejecutivo intente utilizar.
La administración había anticipado durante el proceso judicial que recurriría a otras facultades comerciales si los aranceles eran invalidados, lo que deja abierta una reconfiguración de la política comercial tras el límite fijado por la Corte.
Fuente: Diario BAE
