INTERNACIONAL
La Corte británica rechazó un reclamo de grupos mediáticos que no quieren control
En una decisión plagada de paralelismos con lo que sucedió en la Argentina, la Alta Corte del Reino Unido rechazó ayer la avanzada de los emporios mediáticos que agrupan a los principales diarios y revistas del país, cuya intención es impedir la puesta en marcha de una nueva ley que regulará el funcionamiento de la prensa escrita.
Los representantes empresariales acudieron ante la justicia para frenar la normativa bajo el argumento de que no fueron adecuadamente consultados sobre la nueva autoridad de control que empezará a regir y que, según denunciaron, violará la libertad de expresión. Sin embargo, los dos jueces que escucharon la presentación realizada por los magnates de la prensa dictaminaron que su planteo "no tiene sustento" y lo rechazaron.
De ese modo, el alto tribunal británico respaldó la normativa que, al igual que la Ley de Medios –declarada constitucional el martes por la Corte Suprema argentina–, fue consensuada en el Reino Unido por los principales partidos políticos y cuenta con el apoyo de diversas organizaciones sociales. A diferencia del caso argentino, no afectará a la comunicación audiovisual –ya regulada– y técnicamente será un estatuto real, cuya futura modificación o derogación necesitaría contar con el apoyo de los dos tercios del Parlamento.
Ahora, los grupos mediáticos podrán presentarse ante una Corte de Apelaciones. Pero los tiempos son cada vez más ajustados para ellos, ya que en las próximas horas habrá una reunión del cuerpo político que aconseja a la reina Isabel II –el llamado Privy Council– y que, con el aval de la justicia, dará aprobación final a la nueva regulación.
En su presentación, los empresarios apuntaron directamente contra el ente de control que pasará a remplazar a la cuestionada Comisión de Quejas de la Prensa (PCC, por sus siglas en inglés). Si bien sus miembros serán elegidos por los propios diarios y revistas, deberán ser aprobados por un panel independiente y, a diferencia de lo que ocurrió hasta ahora, no podrán ser periodistas ni editores en funciones. Los medios afectados pretendían que la nueva autoridad esté auto regulada y dirigida por las propias empresas periodísticas y un panel de reconocidos editores.
El ente de control podrá imponer multas cuando haya alguna violación a la ética periodística –como la publicación de mentiras y difamaciones– y dispondrá de un servicio de arbitraje para definir denuncias del público. Aunque los diarios y revistas no estarán obligados a regirse bajo el nuevo sistema de regulación, existen incentivos para que se plieguen a la norma, como sanciones menos costosas que las que impondría normalmente la justicia.
Los cambios en la prensa escrita son una respuesta directa a las escuchas telefónicas y el hackeo de computadoras que realizó el semanario News of the World, cerrado en julio de 2011. Las víctimas del espionaje fueron celebridades como el actor Hugh Grant, la escritora JK Rowling –autora de la saga de Harry Potter– y protagonistas de casos policiales como Milly Dowler, una chica inglesa de 13 años que fue secuestrada y asesinada en 2002. Tras el escándalo que generó el caso, el juez Brian Leveson redactó un informe en el que recomendó la creación de un nuevo ente regulador independiente tanto del partido gobernante como de los empresarios mediáticos.
Un millón de jóvenes sin empleo
Miles de jóvenes en el Reino Unido podrían quedar atrapados en el desempleo de forma permanente. Así lo advirtió ayer la ONG Prince’s Trust, cuyos representantes calificaron la situación como "crítica". La organización basó su análisis en cifras oficiales: cerca de un millón de personas entre 18 y 24 años no tiene trabajo. De ellas, 115 mil están en esa condición desde hace más de dos años.
Los números muestran que el desempleo joven a largo plazo se cuadriplicó en la última década, pese a que el gobierno conservador de David Cameron aseguró que se incrementaron las opciones laborales con la creación de puestos en el sector privado.
"Estamos al borde de una crisis del empleo juvenil", indicó al analizar las cifras Paul Brown, director de Prince’s Trust, una ONG que se ocupa de ayudar a los menores de 25 años a insertarse en el sector laboral. Pese a estos números, un vocero del Departamento de Trabajo y Pensiones del gobierno británico aseguró que la cantidad de jóvenes que reclaman subsidios de desempleo bajó considerablemente respecto del año 2010.
Fuente: Tiempo Argentino

