INTERNACIONAL
La UE quiere aplicar un arancel de hasta 250 euros por tonelada al biodiésel argentino
La Unión Europa puso ayer en consideración de sus miembros los nuevos aranceles para el ingreso del biodiésel argentino tras denunciar al mismo por dumping.
La medida que también afecta a Indonesia, propone porcentajes que oscilan entre 6,8% y 10,6% al producto nacional y del 9,6% para el país asiático.
Este diario pudo saber que a partir de una auditoria realizada por la UE las aceiteras argentinas como AGD y Bunge, tendrían aranceles por 216,64 euros; Dreyfus 239,35; Renova (Grupo Glencore) 245,67; otras que cooperaron con datos 237,05 y las que no cooperaron 245,67 euros por tonelada a embarcar al Viejo Continente.
Los valores aplicados no es más que el análisis del costo de producción que la UE hizo a cada industria. A éste habrá que agregarle un impuesto del 6,5% que regirá desde enero próximo. Hoy la Argentina no paga ese valor por ser considerada una economía marginal dado que se encuadra dentro del Sistema General de Preferencia (SGP).
El proteccionismo que busca imponer Europa parte de una acusación que se le hace a la Argentina de exportar biodiésel de soja con un precio FOB más barato que el propio precio FOB del aceite crudo de soja que lo compone.
Desde la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), su vocero Gustavo Idígoras señaló que lo anunciado por la EU es “absolutamente injustificado, el cual no tiene ningún argumento técnico y comercial”.
Y consideró que la Cancillería argentina “debería presentar un nuevo reclamo contra el proteccionismo europeo”.
Vale recordar que a la fecha hay un panel abierto en la Organización Mundial de Comercio (OMC) por el cierre de los mercados de Francia, Italia y España. Esto tiene que ver con los derechos de exportación diferenciales que rigen en la Argentina, a favor del biodiésel y en desmedro del aceite crudo de soja, lo cual es considerados como subsidio.
En líneas generales, las dos denuncias contra la Argentina, parte de la presión que hace la European Biodiesel Board (EBB) a la Comisión Europea (CE), que trata por todos los medios de castigar a las industrias de biodiésel de Indonesia y de la Argentina.
El objetivo no es sólo la aplicación del arancel sino que también se busca su pago retroactivo, para compensar un supuesto dumping y/o un supuesto subsidio.
Tanto es así que desde el 28 de enero pasado se estableció la obligatoriedad de los países miembros de llevar un registro detallado de las importaciones extracomunitarias de biodiésel, de manera de poder facilitar en el futuro la aplicación de aranceles compensatorios retroactivos, la EBB consideró que ese registro antes no se llevaba y por lo tanto era difícil establecer cuánto biodiésel ingresaba en la zona comunitaria.
El freno a las exportaciones argentinas significan un gran impacto no sólo para las empresas sino también para el fisco. De las 1,5 millones toneladas enviadas el año pasado caerán en 2013 a las 500.000; la baja del 75% afecta no sólo la capacidad ociosa, que es del 50%, sino también sobre la generación de empleo del sector.
Fuente: Diario BAE

