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La UIF pide ser querellante en la causa por la venta ilegal de arte

La Unidad de Información Financiera informó que la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal debe decidir si es admitida como querellante en una causa sobre lavado de activos, por la venta ilegal de más de 60 obras de arte.

El tribunal, integrado por Luis María Cabral, Raúl Madueño y Ana María Figueroa, tiene para resolver el recurso de casación presentado contra la decisión del juez Ricardo Warley, de no tener como parte querellante a la UIF en esa causa.

El recurso, interpuesto en agosto pasado por la Unidad, sostiene que en la causa "Ryszelewski Osvaldo Oscar y otros s/ robo -Exp. Nº 12.409/12-" se encontraron "serios indicios de estar ante una clara maniobra de lavado de activos, al intentar darle apariencia de licitud a más de 60 obras de arte adquiridas ilegítimamente".

La causa, que tramita en el Juzgado Nacional de Instrucción 12, se inició tras la denuncia de Roque Eduardo Dirito por el robo de obras de autores como Benito Quinquela Martín, Antonio Berni, Raúl Soldi y Marta Minujín.

Dos de esas obras, del pintor Horacio Butler, eran ofrecidas para la venta en la porteña Galería Arroyo, precisó la UIF.

En el allanamiento del lugar se encontró una de las piezas denunciadas, que había sido expuesta para la venta por Luis Alberto Tino en marzo pasado.

El otro cuadro, “Grises”, de Oscar Vaz, no apareció, pero se pudo establecer que había sido dejado y retirado días después por Enrique Javier Martínez de Aguirre, quien trabaja en la también porteña Galería Buenos Aires.

Finalmente, se pudo dar en el local con la obra buscada, donde Martínez de Aguirre dijo haberla adquirida en febrero de 2012 a Roberto Sorondo (quien también se encontraba en el lugar) por la suma de 4.500 pesos.

Sorondo manifestó que el cuadro lo había adquirido Osvaldo Ryszelewski, quien le había encomendado su venta, al igual que otras obras, a cambio de una comisión, procedimiento reiterado con la Galería Zurbarán.

Como resultado, Ryszelewski fue imputado por la entrega de obras de arte con conocimiento de origen ilegítimo para su posterior venta, y también se imputó a Sorondo y a Martínez de Aguirre por haber recibido obras y ofrecerlas a la venta.

Finalmente, se imputó también a Tino por haber recibido la obra “Desnudo mujer sentada”, de Horacio Butler, conociendo su origen ilícito y colocarla de igual forma en el mercado, señaló la UIF.

La Unidad consideró que debe ser tenida como parte querellante, "al descubrir que la operatoria principal en la causa es operar en negro y por fuera del sistema financiero".

Todo lo cual "afecta el orden económico y financiero, sobre todo si se considera que el mercado del arte arroja un volumen anual de cifras significativas, y que operar de forma ilegal favorece a la comisión de delitos", concluyó el organismo.

Fuente: Télam