La crisis económica no frenó la creación del banco de los Brics

Según se anuncia en Moscú, antes de fin de año estará en funcionamiento el Banco de Desarrollo de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), con un capital de 100.000 millones de dólares. El parlamento de Rusia, el Consejo de la Federación, aprobó el convenio para fundar la nueva entidad que se había rubricado el año pasado en Fortaleza, Brasil. En el otoño boreal se elegirán las autoridades de la entidad en Ufá, Rusia.

Peter Koenig, el economista de la Universidad de Zurich que en 2007 previó la catástrofe financiera que estallaría el año siguiente, asegura que con este Banco de Desarrollo los Brics avanzan en su propósito de quebrar la hegemonía norteamericana en el sistema económico internacional. “Este banco podría actuar, de forma temporal, como entidad financiera central de los Brics y, llegado el caso, estos países hasta podrían crear una moneda propia”, escribió Koenig en “Global Research”.

En un primer momento, la nueva entidad dirigirá sus créditos al mejoramiento de los sistemas de transporte, energéticos y de telecomunicaciones y al desarrollo de fuentes energéticas renovables, dice la agencia rusa Ria Novosti.

Los cinco países que integran los Brics tienen el 45 por ciento de la población mundial y casi el 30 por ciento del PIB internacional. Koenig dijo que la asociación entre esas naciones desafía el predominio norteamericano, y consideró que, por ejemplo, los escándalos por corrupción estallados en Brasil son una respuesta de Washington a ese peligro. El economista considera incluso que los Brics pueden crear una alternativa monetaria frente al dólar. “No existe ninguna razón económica para la caída del rublo, salvo la propaganda anti-rusa y la manipulación monetaria”, escribió Koenig en su artículo.

Contra la discriminación

En su cumbre de 2012, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica decidieron crear un banco mundial y el Acuerdo de Reservas de Contingencia (ARC) , capaz de cumplir funciones similares a las del FMI. En la cumbre de Fortaleza, dos años después, esa decisión fue ratificada y se fijó el objetivo de organizar “un sistema preventivo contra la discriminación a los países que no están de acuerdo con la política exterior de los Estados Unidos”. La entidad equivalente al FMI, que como quedó estará operativa hacia finales de este año, tendrá sus oficinas centrales en la ciudad china de Shangai.

En abril, el primer directorio, o consejo de administración del Banco de Desarrollo, tendrá su reunión inaugural en Ufá, Rusia. Según se espera en Moscú, el primer presidente de ese directorio será el ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov. Así lo informó la cadena Russia 24. A su vez, India tendrá la primera presidencia pro témpore del banco, que durará cinco años.

Se trata, ciertamente, de una alianza estratégica temible para Estados Unidos y la Unión Europea. Además del 45 por ciento de la población, casi el 30 por ciento del PIB mundial y el 25 por ciento de la superficie terrestre, guardan aproximadamente el 40 por ciento de los metales preciosos y las divisas duras en existencia. Durante el conflicto ucraniano, que no se cierra a pesar de las treguas, Moscú mostró su capacidad de presión a las potencias europeas por su condición de proveedor de gas. Brasil, por su lado, está entre los principales productores de petróleo. Todo eso sin mencionar aún a China, la segunda economía del planeta. Y si de fuerza se trata, Rusia y China (¿también Brasil?) son potencias nucleares y fuertes exportadores de armas y equipos militares.

Avance “emergente”

En una aparente contradicción, la crisis de 2008 potenció el lugar de los países llamados “emergentes” o por lo menos, el de parte de ellos respecto de los centros de poder del capital financiero internacional, así como China consolidó su papel de potencia económica después de la crisis rusa de 1998. A fines de este año, con el 28,8 por ciento del PIB mundial, los Brics habrán incrementado en cuatro puntos su participación en ese producto respecto de 2010. Si se considera el periodo 2000-2015, el aumento es de 12 puntos. Un crecimiento casi vertiginoso. Por otra parte, la economía de los Brics crece a un ritmo mayor que el promedio mundial.

Además, por fuera de los Brics, otro grupo de “emergentes” (México, Indonesia, Corea del Sur y Turquía) creó otra etiqueta: los MIST, que esperan fortalecer posiciones a partir de la desaceleración relativa que registran las economías de Brasil y China. Los MIST han duplicado su tamaño en la última década y las crisis económicas los ha afectado menos que a Estados Unidos y Europa.

La preocupación de Estados Unidos y Europa, sobre todo del primero, por el avance de estos frentes es notable. Por ejemplo, durante la reciente negociación de la “troika” (Unión Europea, Comisión Económica Europea y FMI) con el gobierno griego de Syriza, frente a la dureza alemana Washington hizo saber que la salida griega de la Eurozona no era una opción. Y no por el peso de la economía griega (un país bastante más chico que la Argentina) sino por la posibilidad de que Atenas se recostara en Moscú y/o Beijing, y el bloque Brics hiciera pie en Europa.

También un fondo de estabilización

Además del banco de desarrollo, los Brics se proponen establecer un fondo de reservas o de “estabilización”, que podrá ser utilizado por sus miembros. Ese fondo tendrá un capital, al igual que el banco, de u$s100.000 millones, de los cuales China aportará u$s41.000 millones, mientras Rusia, Brasil e India pondrán u$s18.000 millones cada uno y Sudáfrica los otros u$s5.000 millones. El objetivo del fondo en cuestión será atender a situaciones de emergencia, una especie de fondo de crisis.

José Alfredo Graça Lima, subsecretario político de la cancillería brasileña, explicó que ese fondo intenta responder “a la falta de acuerdos” para darle un funcionamiento más democrático al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional, aunque aclaró que no esperan suplantar a esos organismos, sino “complementarlos”.

Graça Lima indicó que los Brics lograron avanzar en una serie de acuerdos acerca del banco y del fondo de reservas a pesar de que sus miembros tienen intereses a veces distintos y hasta contradictorios, con posturas disímiles, pero, añadió, con una búsqueda permanente de mecanismos de articulación política entre ellos. Los Brics no se proponen, aclaró, constituir una unión aduanera o un área de libre comercio

El diplomático recordó que desde la aparición de la sigla Brics en 2009 hubo entre sus integrantes una aproximación política y económica, lo que les permitió conquistar mayor influencia en los asuntos internacionales.

La aproximación argentina

Si bien la cumbre de Fortaleza el año pasado no mostró intenciones de incorporar a Argentina a los Brics, el grupo integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica promueve un acercamiento constante al gobierno de Cristina Fernández. Así fue que la Presidenta argentina asistió a esa reunión invitada especialmente por Dilma Rousseff y Vladimir Putin. Antes, Argentina ya había recibido señales informales en el mismo sentido de China y la India. Ahora, después de los acuerdos entre Buenos Aires y Beijing, esos acercamientos pueden acentuarse.

Para Argentina, una incorporación o por lo menos un acuerdo sólido con los Brics tiene importancia estratégica, sobre todo frente a la agresión de los fondos buitre. Una mayor aproximación a ese grupo permitiría conseguir mayores inversiones e incluso préstamos del banco de desarrollo que los Brics se aprestan a poner en funcionamiento, esto cuando el país tiene dificultades para acceder a los mercados de capitales.

Argentina ha dado pasos en ese sentido. Uno de ellos fue la aprobación de la ley que establece la inmunidad de los bancos centrales extranjeros “a la jurisdicción de los tribunales argentinos”. Esa norma le permite a Argentina firmar acuerdos con otros países para que el Banco Central tenga iguales privilegios ante eventuales embargos. Es una medida defensiva frente a los buitres que se ha tomado con la vista puesta en los Brics.

Por su parte, los Brics, y especialmente Moscú, tienen especial interés no sólo en Argentina sino en toda la Unasur, lo cual facilita en mucho las cosas. Después de todo, dicen algunos analistas, la incorporación de Sudáfrica generó en su momento no pocas discusiones en el grupo, porque en principio Pretoria no cumplía los requisitos que se habían establecido para formar parte de él.

Fuente: Diario BAE