COMERCIO EXTERIOR
La exportación de servicios a EEUU creció un 69 por ciento en cinco años
Uno de los problemas que constantemente se repite en la relación comercial entre Estados Unidos y la Argentina es la competencia por la colocación de los productos primarios, que ambos países producen en cantidad y calidad. Actualmente, el déficit comercial récord que posee Argentina en esa relación indica que el camino es otro. En este sentido, la exportación de servicios ha registrado un fuerte crecimiento mundial en los últimos 10 años, e internamente los servicios representan el 50% del PBI argentino.
Según la consultora DNI (Desarrollo de Negocios Internacionales), las exportaciones de servicios presentan un mayor dinamismo que las de bienes en los últimos años: las exportaciones de bienes crecieron en un lustro -2006/2010- un 45%, mientras las de servicios lo hicieron un 68 por ciento.
Ese dinamismo se estima que se basa en que "las exportaciones de servicios no tributan derechos de exportación (retenciones); no deben solicitar permisos, licencias, certificaciones y otros movimientos administrativos que regulan exportaciones de bienes", y tienen menores dificultades en ciertos insumos -por su menor dependencia en la producción- especialmente la energía u otros servicios públicos, comparadas con las ventas externas de bienes. En Argentina, las exportaciones de servicios representan en promedio aproximadamente en los últimos años de un 3,8% del PBI.
En cuanto a la composición de las exportaciones de servicios, los rubros referidos al turismo son los que mas aportan en este negocio, ya que los viajes significan un 38% del total de exportaciones de servicios. Los servicios de transporte representan un 21% y complementan este gran conjunto. En tanto, otro rubro de relevancia es el de los servicios profesionales, empresariales y técnicos, que genera un 28% del total.
Datos de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos de América en la Argentina, AmCham, indican que "la exportación de servicios constituye una oportunidad concreta para la Argentina", indica el estudio. El vuelco hacia el rubro permitirá "aumentar significativamente la inversión directa, optimizar el portafolio de exportaciones, generar recursos económicos fiscales adicionales, impulsar el desarrollo y la transferencia de tecnología y conocimiento, crear puestos laborales de calidad y, penetrar nuevos mercados altamente demandantes".
De todos modos, la importancia de Argentina en el mercado mundial de exportaciones de servicios es de menos del 0,3% (un porcentaje algo menor del que tiene Argentina en el comercio de bienes, y bastante menos importante que el que muestra nuestro país en el comercio mundial de productos de origen agropecuario). No obstante, la región tiene poca incidencia global, en la medida en que Latinoamérica genera un 2,2% de los negocios globales, tal como indica DNI.
Asimismo, AmCham elije rescatar el lado positivo, y estima que la exportación de servicios también abrirá nuevos caminos a las empresas, tal como estima Am- Cham, ya que podrán "incrementar la masa clientes, maximizar procesos, incrementar eficiencias y mejoras en productividad, reducir costos y riesgos inherentes, diversificar o penetrar nuevos mercados y crecer sostenidamente", señala una investigación realizada en conjunto con clientes de la entidad.
Pero lo más interesante de esta coyuntura es que Argentina puede aprovechar la oportunidad al contar con ciertas ventajas, como los recursos humanos calificados, infraestructura en comunicaciones e informática, un empresariado creativo e innovador, importantes centros urbanos, afinidad cultural con potenciales compradores, banda horaria conveniente y un portafolio diversificado de servicios, como es el caso de 22 clusters.
Esa es una de las posibles salidas del laberinto que tiene a la Argentina atrapada en un déficit comercial récord con Estados Unidos, pero sobre todo es una alternativa para alivianar las relaciones bilaterales que derivan de esta coyuntura. Washington denuncia por proteccionismo a la Argentina.
Argentina acumula un saldo negativo en su comercio de bienes con Estados Unidos de más 5.000 millones de dólares, comparado con uno de 4.400 millones en 2011. Sin embargo, el Departamento de Estado dio un paso más y denunció a Argentina en la Organización Mundial del Comercio (OMC) por supuestas prácticas proteccionistas. Mientras tanto, emplea mecanismos no arancelarios para bloquear los pocos productos agropecuarios que Argentina exporta, como la carne y los limones, con ingreso restringido por barreras sanitarias.
Otra vez volvemos al punto clave del conflicto económico, la competencia por los bienes de producción primaria. Estados Unidos comenzó su estrategia bloqueando el ingreso de las exportaciones agropecuarias argentinas mediante barreras arancelarias, para luego extenderse en distintas formas de proteccionismo no arancelario, como es el caso de las barreras fitosanitarias aplicadas para la carne y los limones.
Actualmente existe un nuevo espacio para el acceso de las manufacturas a Estados Unidos, que implica otra chance de negocios, aunque se requiere de mayores inversiones. El aumento de los costos de la mano de obra asiática y del transporte, resultan altamente seductores para un vuelvo a la manufactura.
Fuente: BAE

