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La liquidación de verano arrancó con rebajas de hasta 50 por ciento
Las liquidaciones de indumentaria de verano comenzaron más fuertes que nunca, con beneficios de 30% a 50% desde el inicio. Algunas se iniciaron ya después de Navidad, mientras que otras esperaron hasta esta semana, después de Reyes.
Pero gran parte de las empresas, a diferencia de otros años, aplicaron los descuentos por fin de temporada a casi todas las prendas en oferta, no sólo a algunos artículos seleccionados, como sucedía habitualmente. Ocurre que en esta oportunidad las promociones ya habituales durante todo el año para compras de indumentaria fueron más agresivas, incluso antes de la Navidad, en plena temporada alta de ventas, con beneficios de 20%, 30%, 35% y hasta 50%. Como consecuencia, muchas marcas decidieron que las liquidaciones debían estar acordes a esos beneficios previos a la Navidad, teniendo en cuenta que en enero los acuerdos con la mayoría de los bancos se suspenden hasta la nueva colección. “La agresividad en alta temporada condiciona a la liquidación”, admiten.
Las fuertes ofertas lanzadas en plena temporada tienen sus razones. Distintas fuentes del sector consultadas por El Cronista comentaron que, durante 2012, se registró una desaceleración del consumo, sobre todo en el segundo semestre, lo que llevó a ofrecer más estímulos para continuar vendiendo.
En el sector explicaron que la facturación de la temporada de verano creció de 10% a 15% contra la misma colección del año previo, gracias en parte a la inflación, ya que en unidades registraron, en promedio, una baja de 5% a 10%.
“Se notó una ralentización del consumo sobre todo desde junio y julio, pero ya venía en disminución paulatinamente. Y fue notable la cantidad de promociones en Navidad, nunca hubo tantas ni tan fuertes”, comentó el Gerente de Marketing de una importante marca de ropa femenina.
El consumidor se tornó muy exigente y racional, acostumbrado ya a las ofertas y promociones, y demanda más beneficios. A las marcas, para no perder mercado, no les queda más que acordar descuentos con diversas entidades. Incluso, este verano algunos bancos hicieron acuerdos con marcas de ropa en plena etapa de liquidaciones, algo que antes no sucedía.
El problema, dicen las marcas, es cómo enfrentar el aumento de costos sin ajustar en igual medida los precios, para seguir ofreciendo precios aceptables y atractivos, pero teniendo en cuenta de antemano que esos valores serán finalmente más bajos por las promociones.
Todos admiten que registraron una caída en la rentabilidad y que implementan diferentes tácticas para ganar eficiencia y no quedar fuera de la pelea.
Fuente: Cronista.com

