INDUSTRIA

La nueva estrategia de YPF da impulso a sus proveedores

En tiempos en donde mucho se habla y escribe sobre la necesidad de dar vuelta la página y mirar hacia el futuro, el ejercicio de echar un vistazo a las hojas arrancadas del almanaque permite recordar acontecimientos que ahora parecen muy lejanos. Hace poco más de 17 años, en junio de 1996, una ciudad se levantó en protesta por los miles de desocupados que la privatización de YPF había provocado. Así nacieron en Cutral Có los piquetes que luego se extenderían a distintos puntos de una Argentina que años más tarde entraría en la recesión de una convertibilidad que no se pudo -o quiso- abandonar, hasta estallar en 2001.

Ahora, a menos de dos décadas del comienzo de los piquetes -hay que insistir con el poco tiempo transcurrido, porque para la historia del país, es apenas un suspiro- la renacionalizada YPF apuesta a reactivar la producción y, como en un efecto en cascada, derramar nuevos bríos sobre toda la cadena de valor de la industria vernácula del petróleo y el gas.

La nueva política empresaria de YPF se articula con la tarea del Ministerio de Industria que fomenta el aumento de la sustitución de importaciones en las pymes proveedoras de la petrolera nacional.

Renacer

Mientras el Gobierno continúa con su heterodoxa presión para hacerse de los dólares que necesita para afrontar su desajustada balanza comercial, en paralelo el CEO de YPF, Miguel Galuccio, enfrenta el desafío de aumentar la producción de crudo y gas para revertir la creciente importación de combustible, grifo por donde se van la mayor cantidad de billetes verdes. Dentro de la nueva estrategia global de la petrolera, un principio fundamental es el de mantener una relación armoniosa con los proveedores para conformar una cadena de valor que sea sustentable y que vuelva a dar sostén a las economías regionales abarcadas por la cuenca petrolífera.

Respecto del viraje en la dirección de YPF, Sergio Echebarrena presidente de CAPIPE (Cámara Argentina de Proveedores de la Industria Petro-Energética) explicó: "Desde abril del año pasado, la empresa se ’abrió’ a los proveedores nacionales. Esto implica que se levantaron algunas barreras para ciertas compras nacionales, se escuchan propuestas y somos recibidos a la hora de plantear problemas puntuales. Impulsado por una mayor actividad de la empresa, muchos de nuestros proveedores han incrementado sus ventas o reciben propuestas de nuevas provisiones o desarrollos. También subsisten algunos problemas heredados de la gestión anterior que esperamos ir enfrentando, teniendo como base el diálogo permanente con todos los funcionarios de YPF". En el mismo sentido, Ricardo Rodríguez Álvarez, vicepresidente de Rodial, sostuvo en diálogo con Ambito Industrial&Desarrollo Federal: "Hubo un cambio bastante importante, inclusive en la política empresaria. Cuando asumió la nueva conducción lo primero que hizo fue convocar a todos los proveedores, cosa que no se había hecho nunca, para pedirnos opinión sobre diversos temas, entre ellos cómo poder hacer más eficiente la producción en el sentido de cómo se podían abaratar costos mejorando tecnologías o procedimientos, cómo se podía mejorar la calidad y la seguridad. Eso fue toda una novedad para nosotros porque nunca se nos había consultado porque eran normas e imposiciones que se nos daban y no podíamos opinar".

Sustentable

Para darle soporte a la nueva estrategia es que el 3 de agosto de 2012 YPF lanzó el programa Sustenta, que busca mejorar la productividad, competitividad y calidad de los proveedores de productos y servicios de la petrolera e impulsar el crecimiento de las empresas regionales.

A un año de su implementación, el programa ya ha avanzado, mediante una serie de reuniones organizadas por el Ministerio de Industria, en la elaboración de una agenda de trabajo centrada en una primera instancia en la demanda de las veinte contratistas petroleras más grandes que tiene YPF para impulsar un proceso de sustitución de importaciones y desarrollo de proveedores. Al respecto, la ministra de Industria, Débora Giorgi, afirmó: "El Estado está haciendo un gran esfuerzo para atraer inversiones para este sector estratégico, porque el objetivo es el autoabastecimiento, a un precio competitivo, que permita liberar a la industria de determinadas condiciones externas".

Por su parte, Echebarrena indicó: "El programa Sustenta se enmarca en una política que intenta devolverle a YPF el papel que alguna vez tuvo promoviendo el desarrollo de tecnología nacional. Para los proveedores actuales de YPF es una oportunidad para incrementar su producción o desarrollar nuevos productos a partir de la demanda de la compañía estatal. En esta industria es muy importante tener definido un horizonte que permita al empresario planificar su crecimiento y sus inversiones. El plan Sustenta juega un papel fundamental como articulador de la demanda de YPF con la oferta de las empresas nacionales".

Las palabras del titular de CAPIPE, tuvieron eco en la visión de Rodríguez Álvarez, quien comparó el presente con los años en donde tenía más incertidumbre que certezas, situación que a su criterio ha comenzado a revertirse a partir del impacto que tiene la nacionalización de YPF en las economías regionales. "Sí, repercute pero no sólo en forma directa. También ayuda en cuanto a las expectativas que nosotros tenemos hacia el futuro. Hace dos años estábamos disminuyendo la actividad, teníamos capacidad instalada y personal ocioso, hoy estamos incorporando personal, estamos aumentando la producción y viendo hacia delante un crecimiento firme de la actividad", enfatizó el vicepresidente de Rodial.

Es una verdad de Perogrullo que los extremos son malos. Eso sucede con el control exhaustivo del cancerbero de la importaciones Guillermo Moreno, máxime si se considera que "más del 80% de lo que se importa (máquinas, equipos, repuestos, materias primas, insumos, componentes, conjuntos, partes, piezas, semielaborados y energía) está destinado directa o indirectamente a la producción nacional, y fundamentalmente a la producción industrial", tal como asegura la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA). El cierre indiscriminado que aplica el secretario de Comercio vía las DEJAI es lo que alienta el argumento de quienes sostienen que la industria nacional no es competitiva frente al mundo y que el bloqueo de importaciones no hace más que generar una burguesía empresaria que no está en condiciones de disputar mercados internacionales. Sin embargo, los hechos parecen demostrar lo contrario, sobre todo en sectores productivos que requieren de manera irrestricta la incorporación de tecnología y conocimiento para estar a la vanguardia.

Tal es el caso de la actividad de petróleo y gas, en donde la calidad y confiabilidad de los productos y servicios son esenciales porque de ello depende una explotación eficiente y predictiva. Para ir sobre pasos firmes, es que en la actualidad las negociaciones entre los 20 contratistas más grandes de YPF y los potenciales proveedores están centradas en aquellos insumos y bienes de fácil sustitución. En una segunda instancia de mediano plazo, el objetivo planteado es realizar "transferencias tecnológicas para ampliar la frontera productiva nacional en un trabajo conjunto entre las grandes contratistas, las empresas proveedoras y el Estado nacional a través de la Dirección Nacional de Industria del Ministerio de Industria y la Dirección Nacional de Competitividad y la Dirección Nacional de Desarrollo Regional, Sectorial y Comercio Exterior del Ministerio de Economía", tal como indicaron desde la cartera de la producción que conduce la ministra Débora Giorgi.

En cuanto a la potencialidad de las pymes como proveedoras de la petrolera nacional, Echebarrena analizó: "No es una tarea sencilla porque esta industria requiere el cumplimientos de normas, de certificaciones, de estándares y pruebas de campo muy exigentes, de modo tal que el desarrollo de nuevos productos o nuevos proveedores es una tarea de alta complejidad y mucho compromiso. En estos últimos meses, CAPIPE viene participando muy activamente en el programa Sustenta aportando ideas y comprometiendo a nuestras empresas. Somos optimistas porque nos parece que la participación que ofrece el programa y la posibilidad de discutir su funcionamiento y resultados, debe derivar en resultados positivos para la industria nacional".

La intención de fortalecer a los proveedores en la búsqueda de eficiencia, es decir la mejor calidad a un precio competitivo, tiene un efecto derrame porque toda la cadena de valor, que debe elevar su calidad para que el producto y/o servicio que llega a YPF y a otras petroleras que operan en el país cumpla con las normas internacionales. "No sólo trabajamos para YPF sino para otras productoras y los estándares que hoy maneja la industria son internacionales. El primer equipo que armamos en 1999 hoy sigue funcionando", ejemplificó Rodríguez Álvarez.

En cuanto a la articulación público-privada para avanzar en el proceso de sustitución de importaciones en el marco del programa Sustenta, los empresarios consideran fundamental que el Estado se comprometa con políticas que per se tienen el horizonte puesto más allá del Gobierno de turno. "No es tarea sencilla sustituir importaciones en esta industria y los resultados más importantes se darán en el mediano y en el largo plazo a medida que los actores públicos y privados vayan encontrando los caminos adecuados. El Estado ha señalado el objetivo, convoca y sostiene los encuentros. Esto es para nosotros fundamental y diría, que no había ocurrido nunca antes. Sin políticas públicas es impensable que estas relaciones se mantengan en el tiempo y den los resultados esperados. Para los proveedores nacionales, en especial las pymes, es vital que el Estado mantenga y perfeccione estos instrumentos", enfatizó Echabarrena.

Fuente: Ámbito.com