INDUSTRIA

La presencia argentina en el Mipcom 2013 afianza la producción de contenido audiovisual

Uno de los eventos más importantes del mercado audiovisual mundial es el Mipcom, la feria internacional de contenidos que se celebra anualmente en Cannes, Francia, y donde desde hace unos años la Argentina viene desarrollando un mercado creciente. Para nuestro país, la venta de programas de televisión y de formatos (es decir, de los enlatados con series y contenidos terminados o la idea para que sea traducida y adaptada en otros territorios) se ha convertido en uno de los mejores negocios de la década, con facturaciones que llegan a los u$s300 millones. De allí que sea completamente lógico que las delegaciones crezcan y que el catálogo argentino incorpore cada vez mayor cantidad de material.

La razón por la cual el audiovisual se ha convertido en una especie de commodity de gran peso es el auge de la televisión digital. En efecto, con el paso a esta tecnología, no hay límites para la cantidad de señales y nichos de programación que pueden generarse en todas partes del mundo. El problema no es, ya, contar con una señal de difusión sino encontrar con qué cubrir las horas de programación que ello implica. Por supuesto, quienes buscan materiales audiovisuales son exigentes: no sólo tienen que contar con una perfecta factura técnica sino que, además, deben poder adaptarse con pocas variaciones –o ninguna en el caso de los enlatados– al mercado al que se dirija la señal. En ese sentido, la Argentina ha logrado combinar costos de producción competitivos con una buena factura técnica, lo que permite comprender el éxito.

“La Argentina lleva adelante una política de fomento de contenidos muy importante que redundó en una gran transformación en toda la industria audiovisual en todo el país”, dijo el lunes la presidenta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, Liliana Mazure, y había anunciado además que “llegamos a Cannes con el objetivo de que sepan lo que hacemos y, para eso, contamos con 3.800 horas de producción con fomento del Estado nacional, más producciones de empresas privadas”. Entre los representantes de nuestro país que disertaron en las diferentes mesas que propuso este año el Mipcom se encontraron Martín Kweller (CEO de Endemol Argentina), Cris Morena, Tomás Yankelevich (Contenidos de Telefe), Tristan Bauer (TV Pública), Claudio Villarruel (On TV), Víctor Tevah (Pol-Ka), Liliana Parodi (América), Pablo Giles, (Mulata Films), Claudio Martínez (El Oso Producciones) y los representantes de Federal Distribución, la productora que nuclea profesionales audiovisuales de las provincias argentinas.

A la hora de los negocios, las ventas fueron notables. Según informa la agencia de noticias Télam, algunos de los tratos cerrados en esta edición de la feria cannoise fueron los siguientes:

- La productora Smilehood vendió a Italia el programa de animación infantil El payaso Plim Plim.

- Occidente producciones acordó con una productora china la venta de la serie Presidentes de América Latina.

- Nativa acordó con West Coast de México la presentación de su formato de transmedia Una tarde cualquiera en Televisión Azteca.

- Mulata Films firmó un contrato de coproducción del largometraje de ficción Esteros 1998 de Gerardo Curoto, de la productora Hain, ganador del concurso Raimundo Gleyzer. La coproducción es junto a Metaluna Productions de Francia e Ilatina de Brasil.

- El Perro en la Luna, junto con Paka Paka, acordó con Elo Company de Brasil la coproducción de la serie animada Siesta.

- Zoek Producciones acordó con Antel de Uruguay la provisión de contenidos deportivos para la plataforma digital de la compañía nacional de telecomunicaciones.

- Resistiré y los unitarios de Historias del corazón de Telefe se adaptarán para Oriente Medio y África por la productora Beelink.

Las producciones de los canales de aire más importantes lograron encontrar también espacio internacional. Fue importante, por ejemplo, la venta de Aliados, la tira que produce Cris Morena para Telefe y Fox, especialmente porque ese programa implica un tipo de difusión a través de Internet y sus redes sociales que cambia la manera cómo se accede a los contenidos. El caso es notable por eso y porque apunta al target que más consume, el de los jóvenes adolescentes.

La importancia del Mipcom y del trabajo que realizó la delegación argentina no es para subestimar: la venta de contenidos es, para muchos, el gran negocio del futuro, y el posicionamiento que ha logrado nuestro país es sólido. Si la industria se consolida, podrá ser una de las cartas más competitivas de nuestra economía.

Fuente: BAE