ECONOMÍA
Las distribuidoras eléctricas recibieron sanciones por $ 300 millones en dos años
El Estado las penalizó por los cortes y la mala calidad del servicio. Edesur, Edenor y Edelap sufrieron multas por más de 164 millones de pesos mientras que los resarcimientos a los consumidores alcanzaron los 132,4 millones.
Los cortes de electricidad en Capital Federal y el Conurbano Bonaerense y la baja calidad del servicio que en el último tiempo prestan Edenor y Edesur les generaron un enorme dolor de cabeza a los vecinos y merecieron sanciones millonarias para ambas empresas. En menos de dos años, las dos distribuidoras de electricidad pagaron $ 296,7 millones por multas y compensaciones a usuarios, dispuestas por el gobierno a través del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), producto de las prolongadas interrupciones del suministro.
De esta cifra, las multas que percibió el Estado sumaron $ 164,3 millones, mientras que los usuarios recibieron compensaciones por $ 132,4 millones. La primera de estas penalizaciones se remonta a febrero de 2011 y fue como consecuencia de los cortes ocurridos entre el 20 y el 31 de diciembre de 2010. En esa ocasión el gobierno dispuso una multa de $ 6.347.412 para Edenor, Edesur y Edelap (por entonces bajo jurisdicción nacional) por la interrupción del suministro. A su vez, en las resoluciones emitidas se especificó otra cifra para el resarcimiento de los usuarios: se ordenó que Edesur devolviera $ 59.321.790; Edenor $ 21.244.240; y Edelap $ 1.836.360.
Para hacer el reintegro se establecieron por entonces los siguientes parámetros. Hubo $ 180 para los damnificados por cortes de entre 12 y 24 horas; $ 350 para quienes los sufrieron entre 24 y 48 horas; y $ 450 para los de más de 48 horas. Así, por la multa completa las tres empresas pagaron en conjunto $ 88.749.802. "Edenor fue la única empresa que decidió apelar las compensaciones a usuarios, las otra dos empresas devolvieron el dinero a sus usuarios", recordó ante Tiempo Argentino Héctor Polino, titular de Consumidores Libres, quien agregó que "las falencias de servicio que han tenido las empresas en estos años, hicieron crecer los reclamos de los usuarios, que antes se centraban más en celulares e Internet".
La segunda sanción llegó en noviembre pasado. Edenor y Edesur recibieron una multa conjunta de $ 158 millones. Para los resarcimientos a los usuarios, el ENRE aplicó el mismo criterio escalonado de 2011, lo que fue criticado porque el índice no se actualizó por inflación. Así, Edenor tuvo que devolver casi $ 14 millones, mientras que Edesur debió reintegrar $ 36 millones. Estas devoluciones, según las resoluciones emitidas por el ENRE, deberían ser compensadas en las próximas facturas bimestrales de los usuarios que sufrieron los cortes.
Tanto en la falla de 2010 como en la de noviembre pasado, Edesur, que abastece al sur de la Capital y el Gran Buenos Aires y está controlada por la italiana Enel, recibió las mayores multas por parte del Ministerio de Planificación porque en su red se presentaron los problemas más graves. Edesur ya había tenido muy malas experiencias con sus clientes cuando era propiedad de capitales chilenos. El panorama no mejoró con la llegada de Enel. En una de sus primeras visitas a Argentina, el presidente de Enel, Fulvio Conti, le planteó a sus socios el deseo de tener en Edesur un sistema de tarifas libres, como en Italia. El año pasado blanqueó públicamente el lobby tarifario, atando las futuras inversiones a una suba de tarifas. "Hoy estamos experimentando un momento de dificultades en el frente de las tarifas", dijo Conti en mayo pasado y agregó que "confiamos en que el gobierno argentino verá la necesidad de subir las tarifas (...), de alentar las inversiones en el país".
En el último corte, el de este año, el fin de semana posterior a las interrupciones, la urgencia de Edesur obligó a los gerentes de la compañía a convocar a las firmas contratistas propias y de Edenor a colaborar en la reparación de las redes subterráneas en Capital Federal.
Luego el Estado (vía Resolución 347) autorizó a Edenor y Edesur a cobrar en sus facturas un cargo fijo de entre $ 4 y 150 que será destinado íntegramente a obras. En pocas palabras, los clientes financiarán buena parte de los trabajos necesarios para un servicio en estado crítico. Pero eso no es lo que buscan las empresas, ya que esos valores si bien están incluidos en la factura no ingresan en las arcas de las firmas. Por esto, el tema de la suba de tarifas como señal única para invertir parece ser una cuestión de principios. Hace unas semanas, en un encuentro informal, el presidente de YPF, Miguel Galuccio, en su rol de uno de los responsables de la gasífera Metrogas (YPF es propietario de la firma) le explicó a sus íntimos que ninguna empresa con 2,5 millones de clientes es un mal negocio. Por ahí parece pasar la cuestión de fondo, por un tema de ordenamiento administrativo más que por un juego de especulación.
En este marco, vale decir que más controles a las eléctricas son necesarios más allá de las multas, porque las interrupciones del servicio de los últimos dos o tres años no ocurrieron por una falta de electricidad –como en los cortes de 1988–, sino por falta de mantenimiento en la redes de media y baja tensión urbanas.
Según la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), en los dos últimos grandes cortes del suministro (ambos sucedidos en jornadas de altas temperaturas), el pico de demanda a nivel nacional no alcanzó los 20 mil megavatios (MW), cuando la capacidad nacional de generación de electricidad supera los 22 mil MW. Desde 2003 a la fecha hubo una importante incorporación de potencia eléctrica con nuevas centrales y mejoras en las existentes, pero las distribuidoras no acompañaron con inversiones. "Acá hay un problema de distribución grande, la situación ya no da para más", dijo a Tiempo Argentino Pedro Bussetti, de la asociación de defensa del consumidor Deuco. Osvaldo Bassano, de Adduc, pidió "la nacionalización de las empresas, ya que con YPF ha quedado demostrado que el Estado puede gestionar bien la energía".
Desde las entidades de usuarios recomendaron a los clientes, en especial pequeñas y medianas empresas, que denuncien en forma individual las pérdidas materiales generadas por los cortes, teniendo en cuenta que las resoluciones del ENRE así lo permiten, más allá de las multas y la devolución de dinero en forma automática.
Fuente: Tiempo Argentino

