Legislatura bonaerense sancionó Ley de Emergencia Administrativa
En una sesión que terminó abruptamente y con escándalo, la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aries sancionó este jueves la ley de Emergencia Administrativa y Tecnológica que reclamaba el gobierno de María Eugenia Vidal para acelerar los procesos de gestión.
Los diputados de Cambiemos con el acompañamiento de la bancada del FR, el Gen y aliados menores se impusieron en una votación resistida por los bloques opositores del FpV, FpV-PJ, Peronismo para la Victoria-FpV y el FIT.
Estos últimos se mostraron sorprendidos por una moción de orden que cerró el debate y puso en votación el proyecto de ley, tras lo cual hubo gritos y algunos forcejeos.
La iniciativa había sido aprobada en la Cámara de Senadores con un amplio apoyo proporcionado por las bancadas de Cambiemos, el FR y el PJ, aunque esta última bancada votó en particular en contra de algunos artículos.
En la Cámara de Diputados el proyecto ingresó formalmente la semana pasada y, tal como estaba programado, fue puesto a consideración del plenario este jueves, incluido como moción de preferencia para ser tratado con o sin despacho.
Luego de largas negociaciones que encararon los miembros del oficialismo, que incluyó la determinante visita del ministro de Trabajo, Marcelo Villegas, y un compromiso específico con el bloque del Frente Renovador para avanzar en las limitaciones de las reelecciones de Intendentes, diputados y concejales, el proyecto de ley se encaminó para el recinto, sin modificaciones a considerar.
Pero en la sesión de este jueves los diputados de los distintos bloques que antes conformaban un único bloque del FpV buscaron diferentes atajos a la hora de expresarse sobre la iniciativa puesta a consideración.
Solicitaron una cuestión de privilegio que la presidencia del cuerpo desestimó; luego, se pidió que trabajadores que se manifestaban en las adyacencias ingresaran a las gradas del recinto, y en esas circunstancias el presidente del bloque de Cambiemos estimó que no había voluntad de debatir el proyecto de ley y planteó la moción de orden: cerrar el debate y pasar a votación.
Luego de la votación se dio por terminada la sesión en medio de un griterío de reproches por parte de los miembros de los bloques que se opusieron, que reclamaban el "debate democrático"; e incluso hubo algunos forcejeos entre diputados y colaboradores que estaban en el piso.

