Llega una cadena mexicana de tiendas para sectores populares

Sin hacer mucho ruido, en dos semanas se concretará la apertura de las dos primeras tiendas de la cadena mexicana Coppel. Los mexicanos no eligieron la Capital Federal para iniciar sus operaciones en el país, sino que optaron por dos ubicaciones de más bajo perfil, como Morón y Quilmes, lo que puede despertar alguna confusión acerca de las dimensiones de la compañía. Coppel es uno de los tres grandes jugadores en el negocio de las tiendas departamentales en el nivel regional, con casi 600 sucursales distribuidas en su país y Canadá, y ventas anuales por US$ 2600 millones.

Los planes de los mexicanos incluyen otras tres aperturas para este año, siempre sin cruzar la General Paz y con una inversión total de US$ 53 millones. En la firma no tienen ningún problema en admitir que su negocio posee algunos puntos de contacto con el de Falabella con una oferta que incluye electrodomésticos, indumentaria, artículos deportivos, muebles y rodados, aunque apuntan a un segmento de clientes mucho más popular.

En la empresa además explican que una de sus estrategias comerciales estará puesta en la entrega de créditos apuntando a un público no bancarizado. "Ya empezamos a colocar los créditos y tenemos distribuidas más de 22.000 tarjetas. Los créditos son otorgados sin la necesidad de presentar un documento y el único requisito es la huella dactilar", explicaron en la compañía.

Los primeros dos locales estarán ubicados en los predios donde funcionaban las sucursales de Morón y Quilmes de la cadena holandesa C&A. Los mexicanos también adquirieron el terreno que albergaba las oficinas de C&A en San Fernando.

Después de Morón y Quilmes, llegará el turno de San Justo, donde Coppel ya cerró un acuerdo para adquirir un terreno que forma parte del complejo comercial sobre la ruta 3, que reúne a un hipermercado de Walmart y el flamante San Justo Shopping. Las otras dos aperturas confirmadas serán en la peatonal de San Martín ?en un local en el que hasta hace poco funcionaba una sucursal de la cadena Colombraro? y en el centro de la localidad de Pacheco, sobre la ruta 197.

"Con estos cinco locales vamos a completar la primera etapa de las inversiones en la Argentina. Si el modelo comercial responde, vamos a lanzar una segunda etapa, que incluye nada menos que otras 50 aperturas en el Gran Buenos Aires", explicaron en la compañía.

Los mexicanos empezaron a sondear el mercado argentino hace tres años y en su momento tuvieron negociaciones bastante avanzadas para adquirir la cadena nacional Rodó, aunque finalmente optaron por instalarse sin socios locales. Lo que sí hicieron fue iniciar una larga tarea de capacitación del personal argentino, para lo cual 59 ejecutivos fueron trasladados a la casa matriz del grupo en México durante casi un año. La dirección de la filial local además quedó en manos de un argentino: el ex Rodó Roberto Vigil, mientras que un ex Musimundo, Julio Hornos, tomó a su cargo la búsqueda de terrenos.

La llegada de Coppel se inscribe dentro de un proceso de expansión de las empresas mexicanas en el mercado argentino. La avanzada es liderada por Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, que lleva desembolsados US$ 3000 millones en el país, incluidas las compras de CTI, Techtel, AT&T Latin America y Metrored, aunque también incluye firmas de otros rubros: desde la venta de electrodomésticos (con la cadena Elektra) hasta la fabricación de heladeras y lavarropas (Mabe), pasando por la petroquímica (grupo Alfa) y el negocio editorial (el grupo Televisa, que compró Editorial Atlántida).

Los locales en el Gran Buenos aires que planean abrir los mexicanos en una segunda etapa suman 50.

(LA NACIÓN)