Los activos británicos no muestran las pérdidas que se temían tras el Brexit

Esta semana el principal índice de la bolsa londinense, el FTSE100 alcanzó nuevos máximos históricos en términos de libras esterlinas, algo que no se veía desde comienzos de 2015, mostrando una suba en lo que va del año del orden del 13,5% y del 29,5% desde sus mínimos de febrero.

El dato interesante es que, si bien el índice hizo un piso importante en febrero en niveles de 5500 puntos, la dinámica alcista tomó una mayor verticalidad luego del Brexit: subió cerca de 23% hasta los valores actuales, todo ello en términos de libras esterlinas. A diferencia de las acciones, la libra cayó luego del controvertido plebiscito pasando de niveles de u$s 1,50 por libra el día del referendo hasta los valores actuales de u$s 1,27, perdiendo cerca de un 15% en poco más de tres meses.

La debilidad de la moneda relativiza las subas. Es decir, las acciones inglesas generaron máximos históricos en términos de libras aunque en términos de dólares aún se ubican un 23% debajo de máximos históricos.

La debacle de la libra llegó de la mano de la posibilidad de que el Reino Unido se separe de la Unión Europea. Las acciones que tienen una mayor actividad con el resto del mundo y que tienen mayormente sus ingresos en dólares se han visto beneficiadas de la fuerte baja de la libra. Según los expertos, cerca de tres cuartas partes de los beneficios de las compañías del FTSE-100 provienen de operaciones fuera del Reino Unido.

El sector industrial británico ha visto un aumento en los pedidos para exportar sus productos a mercados como Asia, Estados Unidos y países emergentes, gracias a la fortaleza de otras divisas respecto a la libra. Dentro de dicho sector, Rolls Royce por ejemplo, ha sabido avanzar un 25% en términos de libras luego del Brexit.

Yendo al sector financiero, casos como las acciones de Prudential, Standard Chartered han subido un 28% luego del Brexit mientras que las que mejor han rendido son las acciones del HSBC con subas del 40% en la bolsa de Londres. No todas han mostrado subas ya que por ejemplo, acciones de Barclays y Lloyds Bank aun se mantienen debajo de los máximos previos al Brexit.

Los expertos creen que la inercia a la baja de la libra continuará en las próximas semanas y podría llegar a cotizar entre u$s 1,20 y u$S 1,25 a final de año, aunque ven todavía lejos el mínimo histórico respecto al billete verde, u$s 1,05, que se alcanzó en marzo de 1985.

En concreto, la actualidad bursátil no ha reflejado hasta el momento el pánico y el negativismo que se auspiciaba por parte de analistas internacionales no solo en Londres sino también en el resto de las plazas bursátiles del planeta ya que los principales índices americanos han generado nuevos máximos luego del Brexit a la vez que índices de emergentes han mostrado subas importantes, algo que no se veía desde 2011.

El mercado nuevamente ha dado un ejemplo de la irracionalidad con la que suele operar y, tal como anticipamos en artículos previos, el Brexit ha sido una oportunidad de compra, incluso contra las opiniones mas negativas. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ampliado en su último informe su previsión de crecimiento del país en 2016 sosteniendo que el PBI se ralentizaría hasta el 1,1%.

El mercado ha generado nuevos máximos en términos de moneda local y tal suceso es un buen dato técnico para continuar especulando con nuevos avances de mediano plazo y seguramente, cuando el mismo genere debilidades, probablemente serán bajo argumentos negativos respecto de las consecuencias nocivas del Brexit, reflotando los mismos argumentos que se sostenían luego de la contienda y probablemente será otra oportunidad de compra.

Fuente: El Cronista