FINANZAS
Los bonos viejos en default suben hasta 26 por ciento por la posibilidad de canje
Los bonos argentinos que cayeron en default tras la crisis de 2001, volvieron a cotizarse en el mercado: subieron hasta un 26% después de que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunciara el proyecto de ley para reabrir el canje de deuda en el que se ofrece intercambiar los viejos títulos por nuevos papeles con legislación argentina.
Aunque con pocas transacciones, por la escasez de estos títulos, los bonos viejos, que permanecen en default, volvieron a marcar el interés de los inversores.
De esta forma, los bonos en default nominados en euros llegaron a subir un 23% hasta los 38 centavos de dólar después de que la Presidenta anunciara el lunes pasado que los bonistas que quedaron fuera del canje en 2005 y 2010 podrán entrar a una nueva reestructuración.
De acuerdo a analistas consultados por la agencia Bloomberg, los tenedores de deuda en default podrían recibir bonos con un valor actual de mercado de 48 centavos por sus títulos en euros y hasta 49,5 centavos de dólar si aceptan cambiarlos por los denominados Discount, Cupones atados al PBI o Global 17, bajo las mismas condiciones que la última reestructuración.
El lunes pasado, Cristina anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley para concretar una nueva reapertura del canje de bonos de la deuda argentina.
Asimismo, anticipó la posibilidad de que los inversores que ingresaron a canjes anteriores, tendrán la opción de elegir por bonos de legislación nacional, de manera de garantizar a los tenedores el pago en la monenda prevista de los vencimientos pautados en los procesos anteriores, en el caso de confirmarse un fallo adverso.
A través de un mensaje trasmitido por cadena nacional, dijo que tomó la decisión tras conocerse un fallo el viernes pasado de la Cámara de Apelaciones de Nueva York, en el que se ratifica el método de pago dispuesto por el juez Thomas Griesa a favor de los fondos buitre, aunque su ejecución queda en suspenso hasta que se pronuncie la Corte Suprema de EEUU.
Fuente: Télam

