POLÍTICA
"Los legisladores tienen la obligación de estar sentados en sus bancas, debatir y votar"
Cristina de Kirchner defendió la sanción del paquete de seis leyes que integrante la reforma judicial y reclamó a los legisladores de la oposición participar de los debates parlamentarios con un "espíritu propositivo".
"Creer o pretender creer que este Gobierno va a tomar una medida o una ley contra los más pobres es una coartada para defender sus intereses", sostuvo la mandataria durante un acto en Casa Rosada. "Si te vas para el oeste apareces por el este", dijo. "Si yo estuviese del lado de los poderosos, del lado de los que tienen todo, seguramente me tratarían mucho mejor", agregó.
"No hay que negarse a discutir, hay debatir. (Los legisladores) tienen la obligación de estar sentado en la banca, en la comisión, discutiendo, y votar, y si pierde aceptar la voluntad de la mayoría, esa es la regla de la democracia", remarcó.
"Para lograr un consenso lo primero que tenemos que hacer es hablar de las cosas que estamos de acuerdo, pero en el país lo primero que hacemos es al revés, hablamos de lo que no estamos de acuerdo. ¿Hay alguien que pueda decir que en la Justicia está todo tan bien que no debe ser reformada?", se preguntó.
Al admitir cambios en las leyes, aclaró que "a libro cerrado" lo único que se aprobó en el país fue el Código Civil de Dalmacio Vélez Sarsfield. "Nosotros no tenemos esa costumbre, hemos recibido opiniones, a organizaciones", aseguró y pidió "hacer todo el esfuerzo de mejorar la Argentina". En su discurso ante gobernadores, funcionarios, docentes y empresarios, la Jefa de Estado rechazó los argumentos de la oposición sobre la regulación de las medidas cautelares. "¿Quién puede pensar que este gobierno va a tomar medidas cautelar contra sectores vulnerables, si el principales ataque que tiene este gobierno es por proteger a los más vulnerables y desprotegidos?", interrogó.
Al insistir con la necesidad de la reforma judicial, Cristina recordó un juicio realizado en Córdoba por delitos de lesa humanidad donde se tuvo que recusar a 77 jueces porque el represor enjuiciado tenía vínculos con todos ellos.
Fuente: Ámbito.com

