INTERNACIONAL

Nuevas marchas en Grecia ante un nuevo ajuste

En el marco de una huelga general en todo el país, miles de personas salieron a las calles en Grecia para protestar contra los despidos masivos de trabajadores del sector público, una medida pactada entre el gobierno conservador de Antonis Samarás y la troika de acreedores para que el país heleno pueda conseguir un nuevo tramo de financiación económica. Bajo el lema "somos personas, no cifras", los manifestantes se dirigieron hacia los centros de las principales ciudades griegas, como Atenas y Salónica, para rechazar la controvertida ley que será discutida esta noche en el Parlamento y que prevé masivos despidos de trabajadores públicos. En caso de aprobarse, la medida provocará la cesantía de 15 mil empleados hasta 2014, de los cuales 4000 serán echados de sus puestos de trabajo antes de que finalice este año. La aprobación de la nueva ley fue una de las condiciones impuestas por la troika –formada por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el FMI– para desembolsar un crédito de 2500 millones de euros en concepto de "rescate". El gobierno de Samarás no espera sorpresas en el Parlamento, ya que controla 155 de los 300 escaños.

"La política de despidos masivos que exige el nuevo memorándum es el inicio de un nuevo modelo de gobierno antidemocrático", denunció ADEDY, una de las principales confederaciones sindicales de Grecia, que participó de las manifestaciones. El sindicato de maestros, por su parte, aseguró que el ajuste gubernamental acabará con 51 especialidades de Formación Profesional dentro de los colegios y dejará a 21 mil alumnos "sin la posibilidad de acabar sus estudios en la educación pública" y "beneficiará así a la escuela privada".

Según informó la policía, los participantes de la huelga general –cuarta en lo que va del año– y de las marchas fueron mayormente empleados municipales, maestros y trabajadores de la salud, los sectores más afectados por los nuevos recortes. En Atenas hubo entre 16 mil y 50 mil personas en las calles, mientras que en Salónica sólo fueron 7000.

A causa del paro, en los hospitales se trataron sólo las emergencias, mientras numerosos museos y monumentos antiguos permanecieron cerrados. El transporte público no funcionó, con excepción del subte y el tranvía, que tienen prohibido hacer huelga desde el pasado febrero. Los controladores aéreos, por su parte, realizaron una huelga de media jornada, lo que provocó la cancelación de once vuelos y retrasos en una treintena, todos ellos internos.

Fuente: Tiempo Argentino