POLÍTICA ECONÓMICA
OMC debe pronunciarse sobre pedido para que EE.UU libere el ingreso de carne Argentina
La Argentina sigue sin tener respuesta por el armado de un “panel” en la Organización Mundial de Comercio (OMC), como se define a la mediación de un tercer país, para que trate las trabas al ingreso de carne vacuna fresca en los Estados Unidos. A fin de mes las autoridades nacionales insistirán con el pedido.
La última vez que se exportó al país del Norte fue en el 2001. Tras la existencia de aftosa, dicho mercado se cerró, esto persiste pese a que dos años después la Organización Sanitaria Internacional (OIE) diera el visto bueno a la región como libre de aftosa sin vacunación.
En total, los Estados Unidos otorgaban una cuota de 20.000 toneladas a la Argentina. A valores actuales significan precios cercanos a la cuota Hilton. La negativa impide que ingresen divisas en el orden de los u$s300 millones anuales.
Y si bien los técnicos argentinos cumplieron con todas las “exigencias” norteamericanas, la importación nunca de abrió. Es por esto que se presentó una denuncia ante la OMC el pasado 6 de diciembre. Más todavía no hubo respuesta a este reclamo, por eso antes que finalice el mes, la Argentina volverá a insistir con el “panel”. Esto no es más que la intervención de un tercer país para que dé su veredicto ante el problema. Históricamente, el procedimiento de paneles casi siempre ha terminado dando la razón al país que reclama.
En su momento el canciller, Héctor Timerman, denunció el “cierre en productos que actualmente se exportan a destinos con altísimos estándares sanitarios”.
En un comunicado la Cancillería explicó que, “dado que la OMC ha reconocido las normas dictadas por la OIE como normas de referencia mundial, la Argentina exige que se actúe de manera acorde con la normativa vigente”.
Oportunidades
La apertura del ingreso de las carnes argentinas en los Estados Unidos, significa mucho para el país. No sólo por el importante ingreso de divisas sino por las puertas que se le pueden abrir a nivel comercial. Y esto el país del Norte lo sabe.
En la actualidad hay países a donde para poder empezar a venderle sólo pregunta si “exportamos a los EE.UU.”, señaló a BAE Negocios, el asesor de carnes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa.
En resumidas cuentas, “los EE.UU. y la Unión Europea (UE), son dos zonas gatillo, debido a que te habilita a se te abran otros mercados, con lo cual nos coloca en una posición incómoda”, remarcó Chiesa.
La importancia del mercado norteamericano significa además la apertura de muchos nichos dentro del conocido Grupo Horeca (hoteles, restaurantes y catering), donde la demanda podría ser muy alta y a valores muy superiores, debido a la exigencia de los mismos.
También se abriría el mercado canadiense, mas pese a que este país reconoce a la Patagonia como zona libre de aftosa, no hay ninguna venta por “temor” a las represalias de los EE.UU.
Respecto de México, Chiesa fue más negativo al señalar que “habría dificultades por los cortes que se manejan en ese país”.
Hoy lo único que compran los EE.UU. son carnes procesadas enlatadas. A noviembre del 2012, los ingresos por este producto ascendían a u$s4,6 millones, colocándolo en el primer lugar. Lo sigue luego Italia con u$s4,4 millones y, Japón con u$s3,8 millones.
El país del Norte paga en promedio por una tonelada de carne procesada u$s8,595, según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). Esto es un 100% más de lo que se pagó en el 2011 (4.297 dólares).
Fuente: BAE

