INTERNACIONAL
Obama pide apoyo a la sociedad para subir impuestos a los ricos
El presidente Barack Obama pedirá al público esta semana que presione al Congreso para evitar el llamado precipicio fiscal el próximo año. Solicitará mayores cargas impositivas para los ricos y prolongar la reducción de ciertos impuestos a las parejas que ganen menos de 250 mil dólares al año. Para colmo, el mandatario debe lidiar con un viejo documento sobre el que votan los republicanos que los "obliga" a no recurrir a más impuestos.
La Casa Blanca anunció ayer que el presidente realizará varios actos públicos con ese fin. Ayer, el mandatario recibió en su oficina a un grupo de pequeños empresarios y hoy lo hará con familias de clase media.
La Casa Blanca y el Congreso deben negociar un plan para evitar el precipicio fiscal el 1º de enero. El viaje de Obama a Hatfield, en Pensilvania, será el primero fuera de la capital desde que obtuvo un segundo mandato. Tanto demócratas como republicanos advirtieron que el precipicio fiscal –una combinación de aumentos de impuestos y recortes de gasto público automáticos– podría perjudicar la recuperación económica del país, pese a lo cual parece muy distante un acuerdo. La Casa Blanca y los legisladores republicanos difieren en si elevar los impuestos o anular algunas exenciones y deducciones fiscales.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, viene defendiendo la idea de obtener mayores ingresos fiscales mediante la reducción de las exenciones en lugar de elevar los impuestos a los estadounidenses que ganen más de 200 mil dólares y las parejas con más de 250 mil dólares en ingresos. La Casa Blanca advirtió que el mandatario no firmará proyecto de ley alguno que prolongue la presente exención fiscal para el 2% más rico del país.
Sin embargo, el pragmatismo hace que algunos republicanos comiencen a abandonar el dogma de no subir los impuestos, una teoría creada por el influyente pensador conservador Grover Norquist. La flexibilidad para la negociación entre ambas partes se topa con este principio, de una época en que la intransigencia todavía era una forma de hacer política.
En 1985, el joven Norquist, cercano al presidente Ronald Reagan, fundó la Asociación Estadounidense a favor de una reforma fiscal (Americans for Tax Reform), un grupo de presión a favor de la baja de las tributos. Fue cuando el hábil pensador conservador propuso a los representantes estadounidenses firmar un texto con el objetivo de realizar una promesa simbólica y también de recordarles esta premisa, en los casos en los cuales su compromiso se debilitaba. "Primer punto, me opongo a cualquier iniciativa que apunte a una alza marginal de los impuestos sobre los ingresos tanto para las personas como para las empresas y segundo es que estoy en contra de todos los recortes netos o eliminaciones de las deducciones o créditos fiscales, a menos que sean totalmente compensados por una baja de impuestos", rezaba el escueto documento. A día de hoy, sólo 16 republicanos de la Cámara de Representantes (de un total de 234) y seis senadores de 45 no firmaron el documento.
Fuente: Tiempo Argentino

