INTERNACIONAL
Obama prevé aumentar impuestos a los ricos y recortar pensiones
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propuso ayer un presupuesto de u$s 3,77 billones que combina controvertidos recortes a programas de seguridad social, entre ellos las jubilaciones, con aumentos de impuestos para los más ricos, en una propuesta que ya cosecha críticas tanto del ala más progresista del Partido Demócrata como de los republicanos.
Es un plan “fiscalmente responsable” que permitirá “hacer crecer nuestra economía y a la vez reducir nuestro déficit”, subrayó Obama en una comparecencia en la Rosaleda de la Casa Blanca al presentar su proyecto para el año fiscal 2014, que empieza el próximo 1 de octubre.
La propuesta hace concesiones a la oposición al contemplar significativos recortes del gasto. Obama apunta con esto a atraer a los republicanos a negociar un acuerdo prespuestario a largo plazo para reducir el déficit.
Sin embargo, los republicanos ya han adelantado que no darán luz verde a ninguna ley que condicione los recortes del gasto a una suba de impuestos. El presidente de la Cámara de Representantes y líder republicano, John Boehner, que es el principal oponente de Obama en las negociaciones del déficit, afirmó que los recortes sociales propuestos eran dignos de elogio, pero “no suficientes”.
En concreto, el proyecto presentado por Obama prevé que los que ganan u$s 1 millón al año, o más, tendrán que tributar al menos el 30% de sus ingreso en impuestos, excluyendo donaciones de caridad. Pero la principal novedad es el compromiso de reducir paulatinamente el gasto de la Seguridad Social y del Medicare, el programa de asistencia público-privada a la tercera edad, a través de una nueva fórmula para medir el costo de la vida. Muchos demócratas están en contra de esta medida.
El cambio sería que ya no se usaría el IPC normal para actualizar las pensiones, sino el llamado IPC “encadenado”, el cual mide los precios en lugares más alternativos y baratos, como internet o supermercados de segunda o tercera línea.
Con este presupuesto, la Casa Blanca calcula que para 2014 el déficit habrá bajado hasta unos u$s 744.000 millones, lo que equivaldrá a un 4,4 % del PBI frente al 5,5% en 2013.
En cuanto a las inversiones, la propuesta prevé modestos desembolsos tanto para infraestructura como para educación.
Para el Departamento de Defensa el mandatario solicita u$s 526.600 millones, con la vista puesta en la reducción paulatina del número de tropas en Afganistán y en reorientar la estrategia en región de Asia-Pacífico. La mejora de la presencia en esa región es clave dentro de la partida para el Departamento de Estado. El plan también da prioridad a la seguridad del personal y las instalaciones diplomáticas de EE.UU. en el exterior.
Mientras, aumenta la asignación de recursos centrados en la detención y deportación de criminales extranjeros.
Con respecto a la cartera de Agricultura destaca el ahorro propuesto mediante la reducción de algunos subsidios agrícolas, y en materia energética se quiere potenciar el uso de las energías renovables y Obama pide, una vez más, la derogación de las ayudas fiscales a los productores de petróleo.
Por otro lado propone implementar el programa de reformas al régimen de cuotas y estructura del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobado por esa institución en 2010. Una vez aplicado ese programa supondrá una importante reorganización de las cuotas relativas para reflejar mejor el peso relativo de cada país miembro, algo que reclaman desde hace tiempo las potencias emergentes.
En medio del debate sobre el control de las armas (ayer legisladores anunciaron que llegaron a un acuerdo bipartidista al respecto), Obama plantea dentro del presupuesto duplicar la capacidad del Sistema Nacional Instantáneo de Revisión de Antecedentes Penales (NICS, en inglés), que depende del FBI.
Fuente: Cronista.com

