INTERNACIONAL
Obama y republicanos aún no se ponen de acuerdo para evitar un default
El presidente estadounidense, Barack Obama, y líderes republicanos se reunieron para tratar de evitar un default del país y reabrir el gobierno, y aunque no hubo acuerdo inmediato, las partes prometieron seguir un diálogo visto como la primera luz de esperanza tras días de estancamiento.
Durante la reunión, congresistas republicanos presentaron a Obama una propuesta de elevación temporal del techo de 16,7 billones de dólares de la deuda nacional pero supeditada a negociaciones entre el mandatario y la oposición sobre recortes de gastos y otras cuestiones, y que además no incluye una reapertura del gobierno.
Luego del encuentro de una hora y media, la Casa Blanca dijo en un comunicado que el demócrata Obama tuvo una "buena reunión" con el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, y otros congresistas republicanos, aunque no se pronunció ni a favor ni en contra de la oferta del partido opositor.
"Tras una discusión sobre posibles caminos hacia adelante, no se tomó una determinación específica. El presidente espera seguir haciendo un progreso continuo con miembros de ambos partidos", dijo la Casa Blanca en el comunicado.
Boehner no hizo comentarios al salir de la Casa Blanca, lo que generó especulaciones sobre un fracaso de las gestiones para resolver la crisis que tiene parada a la administración desde el 1 de octubre por falta de presupuesto y que podría derivar en un default si no se eleva el techo de la deuda en siete días.
Sin embargo, el líder de la mayoría republicana en la Cámara baja, Eric Cantor, dijo a los periodistas en el Capitolio que la reunión fue "útil" y ambas partes acordaron "continuar las discusiones".
"Continuaremos el diálogo y esperamos tener una vía más clara hacia adelante", dijo Cantor, republicano por Virginia, al resumir el resultado del encuentro.
"Tendremos más discusiones, y el presidente dijo que él hablará con gente de su Administración, y esperamos poder ver un camino hacia adelante", aseguró Cantor, citado por la agencia de noticias EFE.
Otro congresista republicano, Hal Rogers, dijo que en la reunión con Obama también se discutió el cierre del gobierno y se mostró esperanzado en "acordar rápidamente" una ley que permita la reapertura de la administración federal.
La propuesta republicana permitiría elevar el tope de endeudamiento durante seis semanas, hasta el 22 de noviembre.
Pero ese plan depende de que el mandatario estadounidense acepte negociar un acuerdo presupuestario a largo plazo y no resuelve el cierre parcial del gobierno que ya dura diez días.
El punto muerto en las negociaciones se debe en parte a que muchos republicanos insisten en condicionar la reapertura del gobierno al aplazamiento o modificación de la reforma sanitaria de 2010, el principal logro de política interna de Obama desde su llegada al poder, un año antes.
La Casa Blanca, por su parte, ya dejó en claro que Obama "no pagará un rescate" a cambio de que el Congreso cumpla con su labor de aprobar un presupuesto y elevar el techo de la deuda.
Antes de la reunión entre Obama y los congresistas republicanos, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que el presidente "probablemente firmaría" una ley de aumento temporal del techo de la deuda, e incluso no descartó que lo haga aun cuando el cierre del gobierno no haya terminado.
Sin embargo, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, consideró la propuesta republicana como inaceptable.
"No va a suceder", dijo Reid parcamente, luego de reunirse con Obama en la Casa Blanca antes que el presidente recibiera a los republicanos.
Antes de las declaraciones pesimistas de Reid, Wall Street reaccionó positivamente a las noticias de un posible acercamiento entre la Casa Blanca y los republicanos por el tema de la deuda y cerró con fuertes alzas.
Su principal indicador, el Dow Jones Industriales, subió 2,18%, ganando 323 puntos luego de días de caídas.
En su aparición ante la prensa, Carney dijo que aunque Obama prefiere una solución a más largo plazo "a estas crisis fabricadas", la oferta republicana "es una señal alentadora" de que la oposición empieza a sopesar las consecuencias económicas de no elevar el techo de la deuda.
El portavoz de la Casa Blanca recordó que Estados Unidos asiste a esta situación porque el movimiento Tea Party insistió en eliminar los fondos para la aplicación de la reforma sanitaria de 2010 o demorar su puesta en marcha.
A juicio de Carney, fue una estrategia desafortunada que "castiga al pueblo estadounidense", y nuevamente insistió en que el Congreso debe elevar el techo de la deuda y permitir la reapertura del gobierno.
Por su parte, el representante republicano Pete Sessions dijo que estaba esperanzado en que sus socios de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y el Gobierno del presidente Barack Obama puedan alcanzar un acuerdo el viernes sobre una legislación para elevar el límite de endeudamiento del país y financiar a la administración.
Sessions, quien preside un poderoso panel en la Cámara baja, dijo a Reuters que más o menos en las próximas 15 horas, la Casa Blanca y los republicanos de la Cámara de Representantes trabajarán en "definir parámetros para ver si podemos realizar progresos".
Si esos progresos son alcanzados, ambos bandos podrían entonces completar un acuerdo, posiblemente el viernes.
Fuente: Ambito.com

