Peugeot se asociará con Venezuela
La filial venezolana de la automotriz francesa Peugeot estableció una alianza estratégica con el gobierno del presidente Nicolás Maduro para abrir una planta ensambladora de vehículos que apunta a producir 15 mil unidades por año, bajo el esquema de una empresa mixta en la que, según dijo Maduro, el Estado tendrá el 51% de las acciones de la planta, "pero de ser necesario que sea el 70% de Peugeot y el 30% del Estado, también podrá ser, porque lo importante es que se produzca el carro aquí y vayamos creciendo en la tecnología de producción automotriz".
La noticia, conocida a sólo cuatro días de unas elecciones municipales que la oposición de derecha ha convertido en un plebiscito sobre la gestión presidencial, provocó un fuerte impacto y llegó acompañada de otro anuncio que muestra la confianza que el gobierno constitucional despierta en el mundo: la petrolera española Repsol reveló que, al igual que Peugeot, integrará una empresa mixta en la que invertirá 1200 millones de dólares para extraer hidrocarburos en el lago de Maracaibo (ver aparte).
El ministro de Industria, Ricardo Menéndez, y ejecutivos de la automotriz francesa suscribieron el acuerdo en Caracas. La planta será establecida en un lugar aún no determinado pero se sabe que tendrá unos 42 mil m² cubiertos y generará entre 1500 y 2000 puestos de trabajo calificado. "Para el primer año estaríamos hablando de una producción récord de 5000 vehículos", dijo Menéndez. A partir de 2015, ya se pasará a cumplir con la meta propuesta de 15 mil unidades anuales, agregó.
La planta fabricará cuatro modelos: dos utilitarios y dos del tipo sedán, señaló el ministro, para luego agregar que la meta es exportar parte de la producción a los países andinos y del Caribe.
Acompañado por el director general de Peugeot en Venezuela, Menéndez calificó el convenio como de "amplísima importancia para el desarrollo de la política automotriz", y lo enmarcó dentro de los anuncios formulados el lunes por Maduro para regular el precio de los vehículos.
El gobierno tomará el control de la venta de vehículos nacionales e importados para acabar con las distorsiones de un mercado en el que los automóviles usados suben de precio apenas salen de las concesionarias. El decreto, firmado por Maduro, establece la "expresa prohibición" de que un usado pueda venderse a un precio superior al de uno nuevo. El objetivo de estas medidas es lograr que los vehículos tengan un "costo en función de la estructura de costos y no del ánimo especulativo". Al rubricar el decreto, el presidente bolivariano expresó su deseo de que la iniciativa sirva para "dinamizar" y "fortalecer" el mercado automotor del país. "Estamos actuando con mucha fuerza, con mucha claridad para que se avance en la producción, para colocar el precio justo del carro en la puerta para distribuirlo a precio justo", señaló Maduro. El gobierno, además, flexibilizó la Ley de Ilícitos Cambiarios para que los particulares puedan abrir cuentas en moneda extranjera para importar vehículos.
Fuente: Info News

