Por primera vez en tres años, cae el consumo de cigarrillos en el país
Los sobreprecios que se cobran a los atados en varias zonas del país, la retracción que se viene notando en la compra de productos de consumo masivo y un cambio de hábito de la sociedad en busca de una vida más sana provocaron una caída de casi el 5% en la venta de cigarrillos durante los primeros seis meses de este año. El dato se refiere a la evolución de la comercialización de atados entre enero y junio pasados contra igual período de 2012 y refleja un volumen de ventas cercano a los 21.000 millones de cigarrillos o un poco más de 1.000 millones de paquetes en dicho período.
Las cifras, extraídas de las estadísticas oficiales que publica el Ministerio de Agricultura de la Nación en su página web, fueron confirmadas por fuentes del sector privado, que además advirtieron que el mercado puede cerrar el año con una caída similar.
Si el presagio se confirma, el volumen estimado para todo el 2013 llegará a los 41.200 millones de cigarrillos vendidos (2060 millones de atados) contra los 43.600 millones (2.180 millones de atados) del año pasado, de acuerdo a datos del Ministerio de Agricultura. Se trata de la primer caída en el consumo de cigarrillos de los últimos tres años, ya que en 2010 se consumieron 40.910 millones de cigarrillos o 2098 atados.
Este comportamiento marca un punto de inflexión en la industria tabacalera local, cuyos datos se mantenían estables.
Entre las razones, fuentes empresarias identificaron a los precios adicionales de hasta $ 2 por paquete que deben pagar los consumidores en quioscos de varias provincias del país como una de las principales.
Aseguraron que ese comportamiento perjudica la imagen de la industria y no ayuda a la confianza de los consumidores.
También argumentaron que los cigarrillos no escapan a la retracción que se da en casi todas las áreas del consumo masivo y explicaron que si bien los argentinos mantienen el hábito de fumar, en situaciones de freno de la economía, optan por fumar marcas de menores precios.
De todos modos, aclararon que los valores actuales de los atados son baratos a pesar de las dos subas de 4% cada una aplicadas durante lo que va del año. De hecho, Argentina tiene hoy los cigarrillos más baratos de la región medidos en dólares. La marca más cara puede alcanzar u$s 1,85 al tipo de cambio oficial, contra u$s 2,3 de Brasil; u$s 2,9 de Perú o u$s 5,4 de Chile.
Con lo cual las empresas aseguran que el valor de los cigarrillos no jugó en contra de la caída del consumo. Por el contrario, sostienen que aun hay margen para nuevas subas, tal como ocurrió el año pasado cuando Massalin Particulares (MP) y Nobleza Piccardo (NP) aumentaron sus marcas en tres oportunidades: en marzo (5%); en julio (4%) y en octubre (4%).
Ahora, la intención es imitar esa escala, aunque no se descartan cuatro aumentos y no tres. En cuanto al promedio de subas, se estima en el orden del 25% para este año.
Las empresas tampoco creen que la entrada en vigencia de una ley que busca reducir drásticamente el hábito de fumar haya aportado a la caída generalizada del consumo durante lo que va del año. De hecho, en 2011, cuando se promulgó la norma, las ventas se incrementaron casi 3% con relación a 2010. Siguiendo esa línea, en 2010, el precio de los cigarrillos subió 21,3% y el consumo se mantuvo estable. Incluso, en los últimos seis años los valores aumentaron 158,8 % y las ventas más de 20%.
A pesar de la retracción en el hábito de fumar, el aporte impositivo que el sector debe aportar todos los años al fisco no estaría comprometida. Así lo aseguraron fuentes de las empresas que recordaron la vigencia de un convenio de recaudación tributaria anual firmado con el Gobierno, cuyo piso se modifica hacia arriba cada 12 meses. El acuerdo establece el monto que el sector debe aportar a las arcas del Estado nacional teniendo en cuenta que del precio final de un atado el 70% es componente impositivo. El convenio es renegociado cada dos años por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), y también por la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno, y los ejecutivos de Massalin Particulares (dueña de Marlboro y Philip Morris); y Nobleza Piccardo (responsable de Lucky Strike, Camel y Jockey). El objetivo es establecer el monto anual de aporte a las arcas del fisco. Por ejemplo, en 2009 recaudaron $ 6.400 millones; en 2010 fueron $ 7.600; en 2011, $ 9.250 millones; en 2012, $ 11.500 millones. Para este año el horizonte estará puesto en alcanzar un aporte tributario de $ 14.375 millones. El dinero se obtiene de las subas anuales de precios.
Actualmente, Massalin Particulares lidera el market share con algo más del 72%. Su principal competidora es Nobleza Piccardo, con cerca del 24%, mientras que otro 4% se lo reparten tabacaleras locales.
Fuente: elcronista.com

