POLÍTICA ECONÓMICA
Provincias analizan suba de impuestos en 2013
Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba abrieron el camino para que otras provincias, también necesitadas de fondos frescos, apliquen subas de hasta 600% en los tributos.
Las necesidades de fondos frescos no son una novedad para las provincias, sobre todo en este fin de 2012 complicado, con trasferencias automáticas de la Nación que crecieron por debajo de sus previsiones y necesidades. Casi ahogadas, las administraciones subnacionales echan mano al alza de sus impuestos, tanto para hacer frente a las obligaciones de fin de año (haberes y medio aguinaldo) como a las que esperan en 2013, un año que se estima no habrá freno del gasto por ser electoral.
Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe picaron en punta a la hora de conseguir nuevos fondos para este ciclo y el próximo. Todas, con mayor o menor consenso, apuntaron sus cañones fiscales al agro, la industria y los servicios, con alzas en las valuaciones fiscales de campos y comercios, así como en las alícuotas de Ingresos Brutos, para las que muchas actividades hasta ahora exentas dejaron de serlo. Entre Ríos logró este miércoles la aprobación de la reforma, que sube entre medio y un punto y medio porcentual las alícuotas de Ingresos Brutos a casi todas las actividades. Formosa también aplicó alzas en ese gravamen y subió en 600% la valuación de los campos, lo que generó el rechazo de los ruralistas. Río Negro, Tucumán y Jujuy además lograron por estos días luz verde para subir gravámenes que en 2013 permitan mantener la expansión del gasto.
“Se trata de una presión tributaria récord. Sin dudas para conseguir caja porque no alcanzan o no llegan los fondos de la Nación”, comentó a El Cronista Sofía Devalle, economista del IARAF. La especialista señaló que es “insostenible continuar financiando el Estado con mayor presión impositiva”. Resaltó que en esta carrera de alza de impuestos parece haberse “perdido la realidad de que el contribuyente es el mismo para los tres niveles de gobierno (municipal, provincial y nacional)”.
En esa senda de incrementos caminan también la Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Mendoza, La Pampa y Chaco, que quieren que la Legislatura le apruebe además un gravamen a la renta presunta de los campos, lo que es fuertemente resistido por el ruralismo, que la semana pasada hizo asambleas a la vera de las rutas. “Es insostenible y muy dañino para las economías regionales, porque en el caso de Chaco o Formosa son zonas marginales, con producciones agrícolas que no tienen ninguna diferenciación en cuanto a las retenciones que pagan y tienen un costo de flete mayor a los productores que están cerca de Rosario”, planteó Ricardo Maglietti, director de distrito en Chaco de Sociedad Rural.
En el caso de Buenos Aires, aplicó subas en las alícuotas de Ingresos Públicos que van del 14% para las entidades financieras o la construcción al 100% para los criadores de ganado con facturación superior a $ 10 millones. En la reforma fiscal bonaerense aprobada por la Legislatura se aprobó también una cuota extra 2012 de patentes para autos de alta gama, que comenzó a llegar a los contribuyentes en estos días.
Córdoba, por su parte, busca alzas de entre 17%, para bancos, y 60% para la construcción. El gobernador José Manuel de la Sota acordó con el campo un alza de 50% en los tributos que genera el sector rural, por el cual recaudará $ 3.100 millones extra, y apuesta a que la semana próxima la Legislatura le apruebe alzas del 25% en ingresos brutos para empresas con facturación superior a $ 70 millones, así como subas en inmobiliario urbano y en patentes. Santa Fe –que gobierna Antonio Bonfatti–, en tanto, comenzó a enviar esta semana las boletas de impuesto inmobiliario rural, con alzas en torno al 400%. La Sociedad Rural rechazo el impuestazo santafesino, con argumentos extensivos a otras provincias. “El campo sufre una presión impositiva récord ya que además de los impuestos a las ganancias, bienes personales, cheque, ingresos brutos, inmobiliario y tasas comunales, enfrenta un impuesto a las ventas, las retenciones, del 35% del que el resto de la economía está exento. Así el campo tiene un presión 50% superior a los otros sectores”, indicó la entidad que preside Luis Etchevehere.
Fuente: Cronista.com

