INDUSTRIA
Recalde cuestionó a los industriales por repetir argumentos de los ’90
El diputado Héctor Recalde, autor del proyecto que busca actualizar progresivamente las contribuciones patronales, aseguró que la Unión Industrial Argentina (UIA) repite “los mismos argumentos que se utilizaron en los noventa”, cuando presionaron para que el gobierno del entonces presidente Carlos Menem reduzca por decreto esas alícuotas a la mitad. Así respondió a las críticas que desde la central fabril lanzaron a esa iniciativa, que plantea una suba progresiva en los aportes atada a la rentabilidad empresarial.
“Me asombró la declaración de la UIA, o no tanto. Parecía un regreso al pasado”, señaló el legislador, luego que la entidad que reúne a las cámaras fabriles advirtiera su “preocupación y rechazo” por el proyecto de Recalde, que lleva la firma de otros trece diputados kirchneristas.
A su vez, el ex abogado de la CGT moyanista aclaró que la propuesta no es “un incremento” sino un “reajuste”, ya que el objetivo es volver a colocar los índices de aportes patronales en torno al 33%, nivel que tenía antes que Menem y su ministro de Economía, Domingo Cavallo, los rebajaran por decreto. “Es ir dejando sin efecto las rebajas y sólo a las empresas de más altos ingresos”, aclaró a BAE Negocios.
El autor del libro Una historia laboral jamás contada citó en esas páginas varios argumentos de muchos voceros de la industria que en los noventa, cuando el menemismo recortó los aportes a menos de la mitad, aunque lo celebraban les resultaba “insuficiente”.
Entre ellos varios que aún tienen voz y voto en la UIA, como su presidente, Héctor Méndez, el ahora candidato a diputado massista, José Ignacio de Mendiguren o Daniel Funes de Rioja. Incluso recordó que la promesa de Menem y Cavallo era llevar esa alícuota a nivel cero.
“La UIA, frente a algunas mejoras que conseguían los trabajadores, decían casi textualmente que ‘esos proyectos son contrarios a la necesidad de creación de empleos genuinos’, y siempre se dio el resultado distinto”, opinó Recalde, y agregó que el índice de desocupación pasó del 6% en 1993 (cuando se decretó el recorte en los aportes patronales) a más del 25%. “Pensar que el reajuste de algún puntito puede aumentar el trabajo en negro o la creación de nuevos empleos no se adecúa a la realidad –cerró el diputado–, sino más bien a la defensa a ultranza de las ganancias empresarias”.
Fuente: Bae

