AGRO

Régimen de lluvias mantiene las perspectivas de buena cosecha agrícola

Las precipitaciones de los últimos días llegaron justo para impedir que continúe el estrés que venía sufriendo el maíz. Además permitió que culmine la siembra de la soja en varias zonas del país. De esta forma, el agua hace que los suelos vuelvan a tener la humedad necesaria para mantener una cosecha récord en la presente campaña.

La llegada de la lluvia alivió en gran parte a la zona núcleo del país, que es donde se concentra el 75% de la producción de cereales y oleaginosas. Las estadísticas privadas estiman un volumen final de 28 y 60 millones de toneladas para los cultivos mencionados, lo que haría que se llegue a un nuevo récord de 113 millones de toneladas.

Para el especialista en agroclimatología, Eduardo Sierra, “el agua sirvió para terminar la siembra de soja con lo cual no hay nada irreversible a la fecha. Esto quiere decir que el potencial productivo está”.

Desde la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), manifestaron a través de su último informe la presencia de lluvias y tormentas significativas en las provincias de Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe y el norte bonaerense.

Si bien el valor de estas lluvias es “incalculable” para los cultivos de la región, sí, por el contrario, “corta” una situación, que de haberse extendido en enero, hubiera puesto a los cultivos de la región al borde del “colapso”, dijo la Bolsa.

En lo referido al maíz, Sierra reconoció que el calor “impactó” en este cereal, pero sus consecuencias “no se verán hasta dentro de dos semanas”. Éste es el tiempo necesario para saber si el agua hace efecto positivo o negativo sobre la planta.

Al respecto la Bolsa rosarina señaló que durante los próximos 15 días se necesitarían precipitaciones entre 80 y 120 milímetros para desarrollarse en condiciones óptimas.

En líneas generales hubo sectores donde los acumulados de agua fueron superiores a los 100 milímetros, como en Hernando, Córdoba, en el cual se registraron 118 mm. Se destacan también Pellegrini, Santa Fe, con 63 mm. En promedio, Santa Fe recibió lluvias de entre 20 y 50 mm. En el norte de Buenos Aires, los acumulados apenas rondaron entre 10 y 20 mm.

En lo que concierne al trigo, el mismo ya se encuentra en su etapa de cosecha en Buenos Aires (representa el 50% de la producción nacional), por lo cual se descarta que el calor haya ocasionado algún daño. Se mantiene así un volumen de 9 millones de toneladas.

Lo que viene

Si bien los modelos climáticos adelantan tres días de calor, luego llegará el agua. La inestabilidad se verá a partir del miércoles con precipitaciones sobre varias zonas de la pampa.

Mas el mercado externo apenas tomó la falta de lluvias y propició una leve suba de 0,2% para soja y 0,4% en maíz. La ola de frío en Estados Unidos brindó impulso adicional, ante la expectativa de un incremento en el consumo forrajero. El trigo norteamericano está complicado.

Todo lo contrario se vio en la plaza local, donde el poroto subió casi un 0,9 por ciento. Los $2.136 por tonelada ofrecido por la exportación sigue sin motivar al productor a desprenderse de su soja.

En tres semanas, deberán hacer frente a los adelantos de gastos por cosecha. La foto hoy indica que el valor será menor, pero como dijo un productor todo cambia de un día para otro. Es una ruleta rusa. Puede pasar cualquier cosa.

Cultivos poco rentables

La producción tradicional de maíz y soja pierde terreno en el noroeste del país, producto de la caída de la rentabilidad y el incremento que sufren los costos, entre ellos el encarecimiento de los fletes por la suba del combustible, según un informe de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA). El reporte consignó que la producción de granos gruesos enfrenta la expansión de cultivos tales como los porotos o la chía que, advirtió, podría generar algunos riesgos comerciales.

En la campaña pasada, la soja ocupaba un 35% de la superficie agrícola total, pero en el presente ciclo sería del orden del 14 por ciento.

Fuente: BAE