IMPOSITIVA
Según estimaciones oficiales, impuesto a autos de alta gama alcanza sólo al 7 por ciento del mercado automotriz
Con el aumento a los gravámenes a bienes suntuosos como autos y motos de alta gama, sancionado por el Senado en la última sesión del año, el Gobierno nacional espera recaudar más de 500 millones de pesos en 2014. Aunque no descartan cambios en los montos y algunos retoques a la ley, que surgirán de acuerdo a la evaluación que se haga del efecto de la alícuota en el mercado una vez que se haga efectiva su aplicación.
Según informó el presidente de la Comisión de Presupuesto del Senado, Aníbal Fernández (FpV), el impuesto que impulsó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, “tendrá un impacto de 510 millones de pesos”. En el Gobierno estiman que la medida tendrá un efecto bajo en su objetivo inicial, que era desalentar la compra de vehículos de lujo para frenar la salida de dólares por esta vía, por eso empezaron a medir su impacto en materia fiscal.
El nuevo gravamen prevé una alícuota de 30% para autos cuyo valor sin impuestos se ubiquen entre 170.000 y 210.000 pesos (entre 234.000 y 295.000 pesos, hoy, para venta al público). El precio final en este rango sufriría un incremento del 24%. El nuevo impuesto será de 50% para los de más de 210.000 pesos (más de 295.000 en concesionarias), con un efecto en el precio final del 68%.
En el caso de las motos, se elimina el gravamen de 5% vigente para las de 15.000 pesos en adelante y empezarán a tributar un 50% de 22.000 pesos en adelante. Este fue uno de los puntos más criticados, ya que varios senadores de la oposición señalaron que en ese rango entran motocicletas de trabajo y no de alta gama. Por ejemplo, las que usan los motoqueros.
Fernández también aseguró que, pese a las críticas de las concesionarias y algunos temores registrados entre las automotrices, alcanzará sólo “al siete por ciento del mercado automotriz”. Las cámaras automotrices creen que el alcance será de un porcentaje un poco mayor, pero no ven esa previsión muy desacertada. En cambio, son los concecionarios los que muestran mayor preocupación: temen un impacto en su facturación superior al 15%.
Las automotrices esperan señales del Gobierno nacional a la hora de reglamentar la ley. Hoy serían apenas tres los autos fabricados en el país que quedarían afectados por el nuevo impuesto: el Peugeot 408, el Ford Focus y la Toyota SW4. Pero bajo un marco inflacionario, en poco tiempo podrían ser muchos más los que caigan en el alcance del nuevo impuesto. La compañía japonesa es de las más preocupadas. En septiembre pasado anunció una inversión de 800 millones de dólares para aumentar su producción en la planta que posee en la localidad de Zárate.
Durante el debate parlamentario, tanto en Diputados como en el Senado, la oposición rechazó el proyecto porque el oficialismo se negó a incorporar una cláusula de ajuste automático de los montos afectados por el impuesto atada a la inflación. El kirchnerismo tampoco aceptó que el gravamen se renueve en forma anual o bianual, como ocurre por ejemplo con la los impuestos al cheque o los cigarrillos. La ley de Impuestos Internos, modificada para aplicar estos incrementos, deja en manos del Poder Ejecutivo la facultad para reducir estás alícuotas o de aumentarlas hasta en un 25% sin necesidad de pasar por el Congreso.
Fuente: BAE

