ECONOMÍA

Según informe de Desarrollo de Negocios Internacionales, Argentina tiene conflictos con 17 de los 20 países que más inversión extranjera realizan

Conflictos como los que el gobierno abrió con Chile, a partir de las nuevas exigencias que se realizan a la aerolínea Lan y los comentarios sobre la transparencia de la fortuna de su presidente, Sebastián Piñera, no son gratuitos en términos de los dólares que el país tanto necesita. En momentos en que escasean las divisas y las reservas internacionales caen, Argentina mantiene conflictos formales y políticos con la mayoría de los países que mediante exportaciones e inversiones extranjeras directas (IED) podrían brindar los billetes que el país necesita.

Según un informe de Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), Argentina tiene conflictos abiertos con 17 de los 20 principales emisores de inversión en el mundo: EE.UU., Francia, Reino Unido, Alemania, Holanda, Suiza, Japón, España, Bélgica, Canadá. Italia, Suecia, Irlanda, Rusia, Australia, Noruega y Dinamarca.

Con estos países, “Argentina tiene abiertos conflictos de diversa índole de manera explícita, formal y sin solución”, indica el informe, “que están generando indudables consecuencias”. Se trata de las denuncia ante la OMC por proteccionismo de Japón, EE.UU. y la Unión Europea (además de Panamá y México), por deuda impaga ante el Club de Paris, por la estatización de YPF y la implementación de medidas restrictivas a las importaciones, las controversias no resueltas ante los tribunales del Ciadi o la no aplicación del capitulo IV del FMI, entre otros.

Este año el país agregó a la lista las diferencias políticas con Chile -por impulsar medidas que benefician a Aerolíneas Argentinas a expensas de Lan- o Brasil -por la salida de la minera Vale Rio Doce por la política cambiaria y regulatoria local y las irregularidades de la desinversión de Petrobras-, por mencionar algunos, que también disuaden la entrada de divisas.

“La dimensión de estos conflictos no es cuantificable, pero ellos no son gratuitos. No sabemos cuánto, pero el costo es mayor a cero”, dijo Marcelo Elizondo, director de la consultora, a El Cronista. “El componente reputacional es subjetivo, pero afecta la llegada de inversión de todos los países de origen”.

Así es que Argentina se perdió los ingresos de capital que atrajeron países con características similares: los u$s 3.708 millones que recibió el año pasado fueron superados por los ingresos a Perú (u$s 4.640 millones) o Brasil (u$s 52.650 millones).

Si bien 2012 fue el año del cepo cambiario y la expropiación de YPF, el país viene perdiendo IED desde principios de siglo y ampliando las diferencias: entre 2007 y 2011, Argentina pasó de 18,71% al 11% de las recepciones de Brasil y del 51% al 42% de Chile. Hasta llegar al primer semestre de este año, cuando los u$s 1.287 millones de inversiones de no residentes no lograron revertir el déficit de u$s 488 millones de la cuenta capital y financiera del sector privado.

Los conflictos también ponen en riesgo los destinos de las exportaciones argentinas, al afectar el ambiente de negocios y generar incertidumbre entre las empresas de quedar sujetas a sanciones. Caen las ventas a países con controversias, como EE.UU. (del 11% al 5% del total entre 2005 y 2012) y la UE (del 18% al 15%) y crecen a nuevos destinos, como los países musulmanes. El comercio resulta superavitario con regiones sin conflictos (Asia, Africa y Oceanía) y deficitario con EE.UU. y Europa.

La consecuencia es que entre 2003 y 2012 las exportaciones argentinas crecieron 172%, mientras que las de Brasil, 233%; Chile, 278%; Perú, 407%; Paraguay, 290%, y Uruguay, 305%. Y el Banco Central perdió u$s 6.538 millones de reservas en lo que va del año.

Fuente: Cronista.com