ECONOMÍA

Según informe del Centro de Estudios Económicos de la UIA, los costos de logística y salarios fueron los que más crecieron en 7 años

De los últimos siete años, 2009 fue el único en el que los costos industriales crecieron menos que los precios salidos de fábrica, según un informe que el Centro de Estudios Económicos (CEU) de la UIA dio a conocer ayer y que es el disparador de un nuevo índice de costos que creó la entidad y que se publicará de forma trimestral. La entidad mostrará así, con números concretos, la pérdida de competitividad que está sufriendo la actividad manufacturera. Los mayores costos son los de logística y el salarial.

El informe muestra que durante 2012 los costos de la industria crecieron 22,7%, mientras los precios implícitos de las manufacturas –que surge de la Dirección de Cuentas Nacionales del Indec– aumentaron 11% respecto del año anterior. En 2011 la suba de costos había sido incluso superior, aunque con precios mayores. Desde el año de la crisis, en el que los costos industriales subieron 8,3% y los precios mayoristas, 12,1%, la tendencia se revirtió y la brecha entre ambas variables se fue ampliando cada vez más. Esta situación refleja la pérdida cada vez mayor de márgenes unitarios, que en la medida de lo posible es compensada con un alza en los volúmenes vendidos y mejoras en la productividad.

Casos particulares de esta dinámica fueron 2009 y 2012, años de “menor crecimiento relativo –incluso de caída–, reducción del consumo y, con ello, de la inversión”, dice el informe. El año pasado, los márgenes ajustados por productividad se contrajeron dado que los costos siguieron subiendo pero se estancó la actividad. La industria cayó 2,2% en 2012, aunque durante el segundo trimestre de este año la tendencia comienza a revertirse.

Los costos que más crecieron en los últimos años fueron los de logística, que aumentaron por encima del nivel general –treparon 23,3% entre 2006 y 2012 contra 19,3% del total industrial–, y el salarial, que registró una variación promedio en ese lapso de tiempo del 25,2%, intensificándose a partir de 2009.

Los costos de la energía presentaron estabilidad a partir del 2006, a excepción del 2012, cuando subieron apenas 9,6%. A su vez, los precios de los insumos importados se mantuvieron sistemáticamente por debajo del resto de los costos, en gran parte, producto de que el tipo de cambio subió menos que la inflación.

Por último, el crecimiento del costo de las materias primas se incrementó por encima del nivel general por el boom de precios de los commodities de 2007-2008.

En el documento, la UIA consideró que “garantizar el crecimiento de la demanda agregada es esencial para retroalimentar el vínculo positivo entre el nivel de actividad y la inversión sin que se destruyan puestos de trabajo”. Según la entidad, “en una coyuntura compleja con precios regulados e incrementos sostenidos de los costos industriales, una de las claves es recuperar la tríada de crecimiento del producto, el empleo y la productividad”.

La central industrial también hizo referencia en el informe a la presión tributaria sobre la producción manufacturera. Destacó, sin embargo, que parte de esta presión retorna al sector mediante subsidios directos o indirectos.

Las propuestas de la UIA para mejorar la competitividad apuntan a la definición de políticas transversales como la aplicación de herramientas específicas en materia de infraestructura, políticas sectoriales, pymes y desarrollo regional, financiamiento y políticas laborales y de ingreso.

Fuente: Cronista.com