Según la UIA, la industria cayó más del 2 por ciento en 2014

La producción industrial cayó 2,1 por ciento en el 2014 y representó la mayor baja de la actividad desde la crisis internacional de 2009, y la segunda desde 2002, según un informe difundido hoy por la UIA.

De acuerdo con el informe de Actualidad Industrial de la central fabril, la actividad manufacturera experimentó en 2014 una retracción de 2,7% en la medición con estacionalidad.

Según el estudio, la "débil situación económica de Brasil, la devaluación del peso, los mayores costos y la menor demanda interna fueron los principales factores que castigaron al aparato productivo".

En diciembre, el sector manufacturero mostró una contracción interanual del 0,8% en forma desestacionalizada, pero una suba del 0,2% en la medición sin estacionalidad.

A su vez, la variación de diciembre exhibió una suba del 0,5% con respecto a noviembre anterior.

"Con excepción de unos pocos rubros, el estancamiento y la caída en el nivel de actividad han sido generalizados", advirtió la entidad que preside Héctor Méndez.

Agregó que "un 75% de los sectores analizados presentaron caídas o niveles de producción con variaciones nulas respecto del año anterior".

A la hora de evaluar los factores que llevaron a este resultado, la UIA señaló que "en el plano regional, el magro desempeño de la economía brasileña (el PBI brasileño sólo creció 0,2% en 2014, mientras que la industria se contrajo 4,3%) perjudicó las ventas externas hacia ese país, principal demandante de manufacturas de origen industrial argentinas, fundamentalmente por la caída del complejo automotriz y del metalmecánico".

No obstante, alertó que "el mayor impacto provino del contexto local" y consideró que "el menor nivel de demanda interna afectó a los sectores orientados al mercado doméstico, mientras que el aumento de costos posterior a la depreciación de enero terminó erosionando la mejora transitoria de las industrias exportadoras".

Añadió que "el aumento de la tasa de interés presionó sobre los costos, fundamentalmente de las pequeñas y medianas industrias".

"En síntesis, la combinación de menor actividad y mayores tasas fue clave para estabilizar el frente cambiario (mejoró el saldo comercial y el resultado de la cuenta capital) pero afectó negativamente a la economía real", sostuvo la entidad industrial.

Entre los sectores que presentaron contracciones se destacó el automotriz (22%), registrando el nivel de producción más bajo desde 2009, donde influyó tanto la caída de las exportaciones (17,4%), a consecuencia de la retracción del mercado brasileño (destino del 85% de las exportaciones automotrices), como también la contracción en las ventas internas a concesionarios de origen nacional (24%).

El bloque de minerales no metálicos, el cual incluye sectores vinculados a la construcción, presentó descensos en su nivel de producción (4,7%), influenciado por caídas en despachos de cemento (3,9%) y en materiales de la construcción (5,5%).

Este bloque mostró una dinámica positiva durante la mayor parte del 2013, explicada en gran medida por la expansión de la obra pública; efecto que fue perdiendo fuerza en el transcurso del 2014.

Según la UIA, la actividad de la construcción se mostró prácticamente en el mismo nivel que en 2013 aunque en el último trimestre del año mostró una incipiente recuperación impulsada por el crecimiento en los despachos de insumos característicos de las etapas de terminación de proyectos y de la ejecución de refacciones.

El mejor desempeño se observó en las industrias metálicas básicas (5%), aunque con una fuerte desaceleración respecto de la dinámica expansiva que primó en el segundo semestre del 2013 y continuó, aunque con menor robustez, en el primer semestre del 2014, remarca el estudio.

"Esto se debió a que la base de comparación se ha normalizado, dejando atrás la tendencia contractiva que dominó el escenario en la segunda mitad del 2012 y la primera de 2013, luego de la puesta en marcha de las plantas siderúrgicas tras procesos de ampliación de capacidad", indicó.

La producción de alimentos y bebidas mostró un incremento, pero debido a la molienda de oleaginosas que creció 12,4% en el año versus el resto del sector que en promedio tuvo un leve crecimiento, con algunos subrubros subiendo y otros cayendo.

En el primer trimestre, la actividad industrial se contrajo 1,7% debido al desempeño negativo de la industria automotriz (16%), pero compensado por la dinámica expansiva de las industrias metálicas básicas (11,3%) y la de minerales no metálicos (4,2%).

En el segundo y tercer trimestre del año el retroceso industrial se profundizo, con porcentajes que llegaron al 3,8%.

Fuente: NA