Tras ser salvado en Diputados, Temer vuelve a la carga con la reforma del sistema jubilatorio

Archivada la denuncia por corrupción en su contra por la Cámara de Diputados, el presidente de Brasil, Michel Temer, insistirá en las próximas semanas con el tratamiento de la reforma del sistema jubilatorio, punto central de su agenda y que ha recibido múltiples críticas desde el sector gremial y la oposición política y es rechazada por el 70% de la población.

El jefe de gabinete, Eliseu Padilha, adelantó que "la próxima batalla será la reforma del régimen de jubilaciones", y la consideró clave para hacer frente al déficit fiscal proyectado para este año (de 139.000 millones de reales, unos 44.000 millones de dólares). "La cuentas públicas no pueden caer en el descontrol absoluto. Tenemos que retomar y concluir la reforma previsional", dijo Padilha.

Temer evitó ser suspendido por seis meses en el cargo porque 263 diputados -necesitaba 172- votaron a favor de archivar la denuncia por corrupción que le hizo el fiscal general, Rodrigo Janot, en el marco del escándalo en el cual el presidente está acusado de pedir sobornos al empresario Joesley Batista, del grupo frigorífico JBS.

Pero Padilha también recalcó que, aunque el Ejecutivo tiene prisa con la reforma, la primera prioridad será "reagrupar a la base parlamentaria", que sufrió la deserción de parte del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). Esta fuerza que integra el arco oficialista, cuenta con cuatro de los 28 ministros del Gobierno y representa la cuarta minoría en la Cámara baja, con 47 diputados.

Pero sólo 22 de sus legisladores votaron por rechazar la denuncia contra Temer, mientras que 21 la respaldaron y cuatro no asistieron a la sesión.

Ante esta "traición", algunos de los partidos de menor peso que integran la coalición gobernante están pidiendo a Temer un mayor espacio en el poder por haber sido "fieles" cuando se los precisó.

Uno de ellos es el Partido Social Democrático (PSD), que ocupa un ministerio pero ahora aspira a desplazar al PMDB al menos de otro, a cambio del apoyo dado a Temer por sus 37 diputados.

Otra formación que quiere ampliar sus espacios en el Gobierno es el partido Demócratas (DEM), que como el PSD también ocupa sólo un ministerio y fue fundamental para el rechazo a la denuncia.

La principal figura del DEM es Rodrigo Maia, jefe de la Cámara baja y quien abiertamente articuló fuerzas en favor de Temer, pese a que habría pasado a ocupar la Presidencia si el mandatario hubiera sido suspendido para responder a un juicio penal.

El diario económico Valor informó que el gobierno de Temer destinó 13.000 millones de reales (unos 4.000 millones de dólares) a su campaña para ganar la votación en el Congreso, con enmiendas parlamentarias y perdón de deudas al sector agroexportador, algo reclamado por el poderoso bloque ruralista de la Cámara Baja.

Fuente: Diario BAE