"El cooperativismo es hijo de las necesidades y madre de las soluciones"

El Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC) es una entidad federativa o cooperativa, que actualmente cuenta con un padrón de más d e130 cooperativas asociados que abarcan diferentes ramas de la actividad económica.

En una entrevista exclusiva, el Sr. Edgardo Form, actual Gerente General de IMFC, nos habla sobre los diferentes aspectos del cooperativismo y su situación actual, pero principalmente explica los puntos básicos del proyecto de "Ley de Servicios Financieros para el dessarrollo económico y social", presentado recientemente en el Congreso Nacional por los diputados Carlos Heller y Martín Sabbatella.

¿Cuáles son los orígenes del cooperativismo en nuestro país?

El movimiento cooperativo de la Argentina tiene una historia más que centenaria. La primera entidad que perduró en el tiempo y asumió la forma jurídica cooperativa fue El Progreso Agrícola de Pigüé, fundada por colones franceses con el objeto de brindar servicios de seguros contra el granizo y otras inclemencias. Desde entonces, el cooperativismo se desarrolló en una gran variedad de ramas, tales como el consumo (recordemos que en 1905 el Dr. Juan B. Justo funda El Hogar Obrero), la provisión de electricidad, agua corriente, redes cloacales, telefonía urbana y rutal, salud, crédito, trabajo; acopio, industrialización y comercialización de productos agropecuarios, etcétera.

¿Qué función cumplen las cooperativas en el paradigma económico actual?

Actualmente, el conjunto de las entidades cooperativas argentinas aporta cerca del 9 por ciento de PIB. Hay alrededor de cuatro millones de personas (asociados y/o trabajadores) que están relacionadas con las cooperativas de nuestro país.

¿Cómo ve el futuro del cooperativismo en América Latina y a nivel global?

En el mundo hay alrededor de mil millones de personas asociadas o relaciadas por su actividad laboral con las cooperativas. Estos son datos provistos por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), organismo fundado en Londres, en 1895, que actualmente tiene su sede mundial en Ginebra, Suiza y en la región de las Américas, en la ciudad de San José, Costa Rica. La ACI es un organismo consultivo de la ONU. Asimismo, cabe destacar que la Asamblea General de las Naciones Unidas dispuso a fines de 2009, declarar a 2012 como el Año Internacional de las Cooperativas.

¿Cómo se relacionan los principios cooperativos con la realidad actual?

El Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, entidad de segundo grado fundada el 23 de noviembre de 1958, ha realizado un aporte histórico de proporciones a la promoción y construcción del cooperativismo de crédito en nuestro país.

En el año de su fundación existían en la Argentina algo más de cien cooperativas de crédito de pequeña dimensión. A partir de la puesta en marcha del IMFC, se multiplicaron las Cajas de Crédito Cooperativas con un sentido federalista y en función de canalizar los fondos de unas regiones a otras del país (de allí su nombre de "Movilizador de Fondos"), en función de las necesidades de financiamiento de los sectores de la pequeña y mediana empresa, las economías regionales, los artesanos, cuentapropistas, trabajadores y profesionales. El objetivo central del IMFC fue el de crear una red autogestionada para canalizar los ahorros populares en función del desarrollo del mercado interno. En este sentido, nuestra concepción de la economía siempre estuvo ligada a la promoción de las fuerzas productivas, apuntando al fortalecimiento del mercado interno sobre la base de asalariados con adecuado poder adquisitivo y pymes con capacididad de abastecimiento de bienes y servicios para la demanda interna. Asimismo, con capacidad de generar excedentes destinados al comercio exterior, pero con el agregado de valor en base al trabajo de los argentinos. El IMFC acuñó el lema "El dinero de los argentinos en manos argentinas", un eslogan que hoy enarbola el Banco Credicoop Cooperativo Limitado, heredero de las Cajas de Crédito Cooperativas, cuya primera expresión fue la Primera Caja Mercantil, fundada en 1918.

¿Qué cambios sociales, políticos, económicos o culturales proponen desde el IMFC?

Nosotros - el IMFC - concebimos a la cooperación como una herramienta de transformación social, tanto por la modalidad de generar bienes y servicios a partir de la ayuda mutua y el esfuerzo propio, como por el impacto en la cultura de los cooperadores, sus conductas asociativas y solidarias, como su proyección hacia el conjunto de la comunidad. Con ese criterio, el Instituto Movilizador ha elaborado en diferentes momentos críticos de nuestra historia, documentos destinados a promover el debate sobre los objetivos estratégicos que debería tener la construcción de un país para todos y todas sus habitantes. En ese sentido, la más reciente Propuesta Cooperativa lleva por título "Por una Argentina con más democracia y equidad distributiva". Allí formulamos un conjunto de orientaciones destinadas a profundizar los mecanismos de la democracia participativa y a incrementar el peso de la economía solidaria, mediante política públicas que estimulen y garanticen el desenvolvimiento del sector en todas sus expresiones. El texto completo de la Propuesta se puede obtener ingresando al portal del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos: www.imfc.coop

¿Cuáles son los puntos básicos del proyecto de Ley de Crédito Productivo?

En base a esos criterios, que resumen nuestra interpretación de los valores y principios de la cooperación, hemos impulsado desde la recuperación de la democracia un nuevo marco normativo para la actividad financiera. Este anhelo y esta lucha consecuente se han visto coronados con el proyecto presentado por el diputado nacional Carlos Heller, junto con el diputado Martín Sabbatella y los legisladores que integran su bloque - además del interbloque que conforman las diputadas Vázquez y Belous -, para impulsar una Ley de Servicios Financieros para el Desarrollo Económico y Social. Esta ley, a diferencia de la decretada por la última dictadura militar y su ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz (cuyo indulto fue anulado por la Corte Suprema de Justicia), tiene como filosofía el carácter de servicio público y está diseñada en función de las necesidades de los usuarios. La ley vigente, número 21526, está fundada en la concepción del "Estado mínimo y mercado absoluto", emanada del Consenso de Washington y que sumergió a la Argentina en un proceso dramático de concentración de la riqueza y exclusión social.

El proyecto de la Ley Heller (para ponerle el nombre del primero de los firmantes y principal inspirador de su contenido) enumera en su articulado un conjunto de orientaciones para que el Estado nacional regule la actividad de los bancos, oriente el crédito hacia las entidades de la economía solidaria, las Pymes, economías regionales y todos aquellos sectores que formen parte de las prioridades de un proyecto nacional que promueva el desarrollo productivo con inclusión social. El proyecto también establece pautas para fijar las tasas de interés activas, de tal modo que la rentabilidad de las entidades financieras tenga dimensiones razonables (esto es, la rentabilidad necesaria y no la máxima ganancia, a expensas de los sectores productivos). Asimsimo fija limitaciones para la banca extranjera y topes para las porciones del mercado que pueden tener las entidades financieras privadas (ya sean lucrativas o cooperativas). La iniciativa legislativa que nos ocupa también incluye aspectos relacionados con la función del Banco Central de la República Argentina, cuya Carta Orgánica deberá adecuarse para poner a tono a la autoridad monetaria con el proyecto económico, político y social que impulse el Poder Ejecutivo.

En resumen, consideramos que el cooperativismo es hijo de las necesidades y madre de las soluciones. Es una verdadera alternativa a la economía capitalista, porque si bien adopta la forma empresarial para organizar la prestación de bienes y servicios a sus asociados y la comunidad, la acumulación de capital y la forma de distribuir los excedentes están en relación directa con el bien común y no con el enriquecimiento individual y concentrado.

¿Cómo ve a futuro el crecimiento del modelo cooperativo?

Consideramos que no sólo es necesario impulsar el más amplio desarrollo de la economía solidaria, para atender a las múltiples necesidades de la comunidad, sino que es posible como lo demuestran las cooperativas exitosas de la República Argentina y las de todo el mundo. Tengamos en cuenta que ante circunstancias de crisis, provocadas por el capitalismo neoliberal (veamos, por ejemplo, la situación que viven Grecia, España y otros países de Europa e inclusive EE.UU.), la cooperación aparece como el camino para recuperar fuentes de trabajo decentes y articular a las fuerzas productivas con un profundo sentido de justicia social.

Por Angeles Bellomo