BLAS ALARI | SECRETARIO GENERAL DE LA FEDERACIÓN DE OBREROS Y EMPLEADOS DE LA INDUSTRIA DEL PAPEL, CARTÓN Y QUÍMICOS

“La demanda laboral insatisfecha se soluciona pagando salarios más altos”

Según un informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) durante el último trimestre de 2006 el desempleo descendió a un dígito y se ubicó en 8,7 por ciento, eso si se considera como ocupados a los beneficiarios de los planes asistenciales del Estado. Si no, el índice crece a 10,1 por ciento.

Del lado de las empresas, otro informe del INDEC reveló que el 40% de las firmas encuestadas realizaron búsquedas de personal y que los mayores porcentajes de búsquedas se dan en el grupo intermediación financiera y otros servicios financieros (67,35%), en el grupo de fabricación de papel y productos de papel (55,5%) y en el grupo de fabricación de productos farmacéuticos (53,85%).

Trabajadores que buscan trabajo, empresas que buscan empleados. Sin dudas estos datos muestran que se produce un desfasaje entre lo que los trabajadores pueden ofrecer y lo que las empresas necesitan de sus empleados.

En el caso de la industria del papel, el INDEC determinó que la mayor demanda insatisfecha se da en el sector de producción y mantenimiento con un 81,82%. Le sigue, el de ventas y comercialización.

En una entrevista exclusiva con Aplicación Tributaria S. A., el secretario general de la Federación de Obreros y Empleados de la Industria del Papel, Cartón y Químicos, Blas Alari, nos cuenta la problemática laboral que observa en las firmas que representa la entidad.

¿Cuántas personas ocupa la industria del papel, cartón y químicos?

La industria y sus derivados –fábricas de cartón corrugado, por ejemplo– ocupa a 15.000 trabajadores en blanco. Además, según nuestras estimaciones, existen unos 4.000 empleados más que no están registrados o se encuentran trabajando en condiciones irregulares.

¿A cuánto asciende la demanda insatisfecha de personal calificado dentro de la industria papelera?

La demanda insatisfecha total asciende al cuarenta y cinco por ciento (45%). De ese porcentaje, el treinta por ciento (30%) corresponde a trabajadores calificados y el restante quince por ciento (15%), a personal sin calificación. En cuanto a los sectores, el ámbito con mayor demanda insatisfecha es producción y mantenimiento.

¿Cómo se podría solucionar este problema?

La única solución es que los empresarios paguen los salarios que corresponden. Es más, la demanda laboral insatisfecha se solucionaría pagando salarios más altos. Hoy, por convenio, el salario vital y móvil se encuentra en $ 1.300 promedio con todos los rubros incluidos. Un obrero cobra alrededor de $ 900 mensuales, un universitario con título, entre $ 1.600 y $ 1.800 por mes y un técnico, $ 2.000.

¿Los empresarios estarían dispuestos a pagar más para atraer personal calificado?

No, los empresarios quieren pagar lo menos posible. Por eso, no hay ingresos reales en la industria. Sin embargo, puede pasar que se produzca la toma de personal no registrado o a través de empresas tercerizadas.

¿Existen carreras específicas de formación para desempeñarse en la industria papelera?

No, en la industria papelera, la capacitación de los trabajadores se da exclusivamente a partir de la práctica. El sistema educativo no cuenta con carreras específicas de formación para desempeñarse en este ámbito por lo que los trabajadores adquieren conocimientos sólo a través de la práctica. Es una industria bastante artesanal en donde prevalece la práctica por sobre la teoría.

¿Cuántos años requiere la formación de un trabajador calificado?

Por ejemplo, un trabajador papelero necesita al menos 15 años de antigüedad para conducir al personal de una máquina. El problema es que, durante los años ‘90, los empresarios nacionales redujeron el personal y, por supuesto, la industria se quedó sin los trabajadores más calificados. Fue la época en que se contrataban técnicos e ingenieros para barrer los pisos o componer alguna pieza mecánica, indistintamente.

¿Cómo se lleva a cabo el proceso de capacitación a través de la práctica?

En líneas generales, el proceso de capacitación se da a través del aprendizaje sobre distintos sectores de la empresa: ingresa como ayudante, asciende a bobinador, luego a segundo ayudante y, finalmente, se especializa en la conducción de maquinarias. Recién en este punto, el trabajador está capacitado para desempeñarse en todos los sectores de la fábrica.

¿Cuáles fueron los motivos por lo que se despidió al personal más calificado?

El problema fue económico, ya que un trabajador con una antigüedad de entre 15 y 20 años gana entre un 20% y 40% más que el resto. También se cerraron los centros de capacitación solventados por las empresas. El objetivo fue ahorrar.

¿De qué manera los empresarios subsanan la falta de personal calificado?

Muchas empresas están reincorporando a los trabajadores que, en su momento, habían despedido o a los que optaron por la jubilación anticipada. Tal es así, que hoy hay trabajadores de 50 años que están volviendo al mercado laboral.

¿A dónde se destina la producción?

El 80% de la producción se comercializa en el mercado interno. El resto se destina a la exportación.

¿Qué opina del conflicto entre Argentina y Uruguay en relación con la instalación de las pasteras?

Nosotros miramos lo que está pasando con las pasteras en Uruguay, pero no vemos lo que pasa al lado de nuestra casa, lo que sucede – por ejemplo– con la firma Alto Parará Misiones que contaminó toda la provincia. Por eso, antes de criticar deberíamos dar el ejemplo.

¿Por qué el Gobierno no acciona contra las pasteras que están contaminando en Argentina?

Existe un cierto favoritismo político o de intereses con determinadas empresas. Ese es el caso de la firma Alto Paraná en Misiones, una empresa con participación accionaria del Estado.

¿Cuántas pasteras funcionan en nuestro país?

Hay 7 pasteras, de las cuales 5 contaminan: Alto Paraná (Misiones), Papelera Tucumán (Tucumán), Papel Prensa, Celulosa Argentina (Capitán Bermúdez –Santa Fe–) y Ledesma (Zárate –Buenos Aires–).

¿La contaminación está asociada a la desinversión?

Si, los empresarios adquieren en el exterior máquinas más económicas pero que, consecuentemente, no cuentan con todos los mecanismos de seguridad e higiene indispensables para el trabajador y el medio ambiente.

¿Qué puede hacer el Gobierno ante esta situación?

Ni el Gobierno nacional, ni los gobiernos provinciales deberían autorizar el ingreso de maquinarias incompletas, es decir, sin todos los mecanismos de seguridad. Eso mismo es lo que le debemos exigir a Uruguay porque, así, las pasteras dejan de ser nocivas.

¿Están de acuerdo con la iniciativa oficial de regularizar el trabajo de los cartoneros?

Nosotros les ofrecimos todo nuestro apoyo, incluso redactamos un estatuto para que ellos formen su propio sindicato. Toda esa gente está siendo terriblemente explotada, ya que venden los materiales recolectados a precios ínfimos a galpones que son propiedad de testaferros que responden a las distintas empresas papeleras. Sin embargo, es el Gobierno quien debe regular la situación legal de los cartoneros.

¿Se cumplen las condiciones ambientes laborales dentro de la industria papelera?

No, no todas. Es muy problemático hacer cumplir los requerimientos básicos relacionados con la seguridad e higiene de los trabajadores. Entre otras cosas, se suscitan muchos accidentes laborales y enfermedades crónicas relacionadas con la constante exposición de los trabajadores a la humedad.

¿Qué expectativas tiene para el 2007?

Estamos en un país que lo destruimos de día y crece de noche. Hasta ahora fue así.

INDEC
Demanda Laboral Insatisfecha en la Argentina
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos continúa una serie de publicaciones referidas a Demanda Laboral Insatisfecha. Las mismas se iniciaron en octubre de 2004 con un informe sobre las dificultades en la captación de mano de obra capacitada en la industria, extendiéndose desde junio de 2005 hacia los demás sectores de la economía.
La información incluida se obtiene mediante un anexo a la encuesta del Índice de Salarios correspondiente a diciembre pasado y su relevamiento se efectúa trimestralmente. La muestra de empresas utilizada es la empleada en la encuesta del Índice de Salarios, su cobertura es nacional, y proviene de un diseño muestral estratificado.
Se define la demanda laboral insatisfecha como la ausencia de oferta idónea de trabajadores para responder a un requerimiento específico por parte de las empresas, organismos públicos, o cualquier otra organización que actúe como demandante de sus servicios, expresada mediante avisos en los diarios o internet, carteles en la vía pública, búsquedas de boca en boca, etcétera.
De la información relevada surge que el 40,4% de las empresas encuestadas realizaron búsquedas de personal y que los mayores porcentajes de búsquedas se dan en el grupo intermediación financiera y otros servicios financieros con el 67,35%, en el grupo de fabricación de papel y productos de papel con el 55,56% y en el grupo de fabricación de productos farmacéuticos con el 53,85%.
También surge del relevamiento, que el 90,2% de los pedidos de personal no cubiertos respondieron a requerimientos de sectores dedicados a producción y mantenimiento, el 6,6% para gerencia, administración y sistemas y el 3,2% restante para el sector ventas y comercialización.
Con respecto a la calificación solicitada, en el 9,9% de los casos se requiere calificación profesional (título universitario o superior), en el 31,7% calificación técnica (título secundario o terciario) y en el 58,5% calificación operativa (sin requisitos de educación formal).
El 40,4% de las empresas encuestadas realizaron búsquedas de personal durante el cuarto trimestre de 2006. Las mayores búsquedas de personal se dan en los siguientes sectores: Intermediación financiera y otros servicios financieros con el 67,35%; Fabricación de papel y productos de papel con el 55,56%; Fabricación de productos farmacéuticos con el 53,85%; Electricidad, gas y agua con el 52,5%; y en el sector de Servicios de hotelería y restaurantes con el 52%.
Fuente: INDEC. Demanda Laboral Insatisfecha en la Argentina. Marzo 2007. Último índice difundido.