"La factura electrónica puede facilitarnos en cierto modo el trabajo a los despachantes, pero habrá que esperar cómo funciona en la práctica"

El Centro Despachantes de Aduana de la República Argentina (CDA) es una Institución creada en el año 1912 que tiene como finalidad cumplir eficientemente con la Legislación Aduanera y Fiscal, mediante actividades orientadas a la capacitación, el perfeccionamiento y la divulgación.

En una entrevista con eLeVe, el director del CDA, Dr. Rubén Osvaldo Pérez, nos habla sobre los principales obletivos de la institución, de la importancia de jerarquizar la profesión. También detalla los principales puntos que se trataron en la Conferencia Mundial de despachantes de aduana y opina sobre la reciente implementación del "operador logístico seguro" y la utilización de la factura electrónica en el comercio exterior.

¿Cuáles son los objetivos principales que se plantean desde el Centro de Despachantes de Aduana?

La principal actividad y objetivo por que trabajamos desde el Centro es poder brindarle a nuestros asociados y a los despachantes en general ciertos servcios que faciliten la labor en la práctica de la profesión.

Además de brindar cursos y seminarios, trabajamos constantemente como intermediarios entre la profesión y los organismos públicos, buscando siempre la mejor solución para las problemáticas del día a día de nuestra actividad.

Para eso, es fundamental nuestro diálogo con la Aduana y con la AFIP, con las que nos relacionamos ofreciendo propuestas y buscando nuevas alternativas para los diferentes obstáculos que se les plantean a los asociados en el momento de ejercer.

El Centro, además, tiene una fuerte presencia internacional, forma parte de la IFCBA (Federación Internacional de Asociaciones de Despachantes de Aduana) y de ASAPRA (Asociación Americana de Profesionales Aduaneros), entidades a las que llevamos las problemáticas del sector en nuestra región y en donde también intercambiamos experiencias para buscar nuevos rumbos en la actividad.

Además, todos los años realizamos un encuentro Nacional de Despachantes de Aduana, para poder entender los problemas que van surgiendo en distintas partes del país y siempre buscando defender los intereses de la profesión y contribuir a su jerarquización. Para ello, también, el centro ha incrementado su presencia en el interior, incorporando más delegaciones y corresponsalías en diferentes provincias.

¿En qué consiste el proyecto de Colegiatura de la profesión que se presentó en la Cámara de Diputados?

La Colegiatura es uno de los objetivos a los que hemos apuntado con más énfasis en la Comisión Directiva, considerándola un camino hacia la jerarquización de la actividad al que hacía referencia antes.

Sin duda, en este último tiempo el papel del despachante ha sido reconocido desde los organismos oficiales con la guarda de la documentación aduanera, que, si bien nos trae más responsabilidades, también realza la figura del profesional como un verdadero auxiliar en esta actividad.

Esta jerarquización debe desembocar necesariamente en la colegiación. Y por eso hemos estado trabajando en el último tiempo en este aspecto.

Actualmente y gracias a estas gestiones, el proyecto de colegiación se encuentra en trámite en la Cámara de Diputados, a la espera de una resolución favorable.

Entre los ítems a los que apunta el proyecto sobresale el de crear un Tribunal de ética que permitirá al Colegio analizar y juzgar las conductas de los colegiados.

Además, es muy importante que el colegio represente a los profesionales e intervenga en defensa de los mismos cuando sea necesario.

La colegiatura será obligatoria y tendrá alcance a nivel nacional. Lo que busca básicamente es que la figura del despachante se profesionalice y se la reconozca como una actividad clave en las operaciones del comercio exterior. Con todas las ventajas que esto traería para la realización de la actividad.

¿Cuáles fueron las principales conclusiones a las que arribaron en la Conferencia Mundial de Despachantes de Aduana realizada recientemente?

El balance de la Conferencia Mundial de despachantes de la IFCBA es altamente positivo. Hubo una gran cantidad de delegados extranjeros intercambiando experiencias de la profesión en cada región, durante tres días y con más de 10 conferencias.

En cuanto a la temática, llegamos a la conclusión de que a pesar de las diferencias sustanciales entre cada uno de los países, a nivel cultural, político y económico, los temas de los despachantes son más o menos similares en todas las latitudes.

También arribamos a que con el valor agregado y el conocimiento que el despachante le suma a cada operación, su perdurabilidad, a pesar de ciertos intentos en contrario, está asegurada.

Además de que fue la primera vez que el evento se realizó en un país de habla hispana, logramos la incorporación de Argentina al directorio de la IFCBA, organismo del cual formaré parte.

Ese lugar en el directorio es sumamente importante, porque nos permitirá llevar la voz y las problemáticas de la región a un organismo internacional, como es IFCBA.

Rubén Osvaldo Pérez tiene 59 años y es abogado y Despachante de Aduana. Forma parte del Instituto Argentino de Estudios Aduaneros y del Consejo Consultivo Aduanero. Fue prosecretario del Centro de Despachantes de Aduana (CDA) y, desde el año 2004 –con renovación en 2007-, se desempeña como presidente de la institución. Tras la Conferencia Mundial de Despachantes de la IFCBA (Federación Internacional de Asociaciones de Despachantes de Aduana), fue elegido para formar parte del directorio de ese organismo.

¿Cómo ve el futuro del comercio internacional?

El futuro del comercio internacional está sujeto a muchas variables, tantas como los países que forman parte del mismo, en especial de los que tienen más peso. Se vio, hace poco, cómo la crisis de Estados Unidos impactó desfavorablemente, aunque ahora ya se está volviendo a los niveles anteriores. También la situación de Grecia y otros países de Europa puede llegar a impactar en el intercambio internacional.

Hay países, como China, que han adquirido un peso mayor al que tenían antes, por lo que su realidad impactará seguramente sobre el comercio del resto de los países.

Actualmente se discute mucho sobre ciertas limitaciones que algunos países ponen al ingreso de ciertos productos. Ésa también es una realidad que tendrá influencia sobre el comercio En cuanto a los despachantes, gracias al valor que le sumamos a cada operación, tendremos roles más importantes en el futuro, quedando definitivamente asociados a un comercio más fácil y seguro.

¿Cuál es la función principal que cumpliría el "Operador Logístico Seguro", cuyo lanzamiento fue anunciado recientemente por el titular de AFIP, Ricardo Echegaray?

Yo creo que la figura del Operador Logístico Seguro es otra etapa en la implementación del Operador Económico Autorizado. Así como se creó la figura para los exportadores y también se creó para los despachantes, el Operador Logístico Seguro termina de incorporar a los otros elementos que intervienen en la cadena de importación-exportación, como lo son los transportistas, los depositarios, etc.

Sin duda, sigue la línea de buscar un comercio más seguro y confiable en cada uno de los aspectos.

¿Cómo impactó la implementación de las facturas electrónicas en el comercio exterior?

En realidad, aún no tiene un impacto demasiado notorio, porque recién comenzarán a utilizarse intensivamente a partir del 1º de Julio. Por ahora no es de uso general, sólo las han usado muy pocos operadores específicos.

Yo creo que en líneas generales puede facilitarnos en cierto modo el trabajo a los despachantes, pero va a haber que esperar en la práctica cómo se acomodan todos los elementos a su implementación.

Por Ángeles Bellomo