“La relación del Consejo con la AFIP ya no es frecuente y amplia como en gestiones anteriores”

El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aglutina en su matrícula a la mayor cantidad de profesionales contables de todo el país. Con una proyección de más de 100 mil matriculados para dentro de diez años y casi 65 mil al día de hoy, esta entidad ofrece en la actualidad una gran cantidad de servicios y además una enorme contención a los profesionales, sean ellos independientes o no.

En una entrevista exclusiva con nuestra editorial, su Presidente, el Dr. José Escandell, explicó cuál es la actualidad de esta institución y sus proyecciones a futuro, donde los matriculados tendrán una mayor participación aún.

José Escandell es contador público egresado de la Universidad de Buenos Aires. Es profesional independiente y tiene estudio propio. Es especialista en la gestión de empresas en crisis desde hace más de 30 años. Es profesor de Posgrado en la UBA y en varias Universidades de la Argentina en lo que tiene que ver con sindicatura concursal, y también en lo concerniente a la administración de las empresas en crisis. Desde el año 2007 ejerce la presidencia del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

¿Cuáles son los motivos por los que el profesional acude al Consejo?

El Consejo tienen hoy 65 mil matriculados, de los cuales el 85% aproximadamente son contadores públicos. De esos solo 25 mil firman un dictamen alguna vez al año. Sobre esa franja es donde tenemos las mayores demanda, ya que son contadores independientes que tienen un pequeño o mediano estudio y son, los que en definitiva, chocan contra las fronteras de la crisis, es decir aquella empresa mas pequeña y de menores recursos o tal vez un micro emprendimiento, que en general no le va demasiado bien. Esto hace que se genere una realidad en la cual los contadores tienen una demanda de trabajo mayor que la que pueden o deben atender, debido a que sus honorarios no son muy altos. Sumado a eso la demanda constante de los fiscos, los aplicativos y los vencimientos, se genera a veces un ambiente molesto, donde el contador se siente mal porque se siente agredido y utilizado. Todos conocemos los errores de los aplicativos y los problemas que traen. En ese momento es cuando se generan el mayor clima negativo de la profesión.

¿Cómo trata el Consejo de contener al profesional ante estas situaciones, influye para esto las relaciones que se tienen con los entes recaudadores y el poder político?

Por lo pronto se trata de brindar el mayor servicio posible a los colegas, que podamos explicar los aplicativos y cubrir cada una de las demandas que tengan. Igualmente el frente más importante es el de la institución con el poder público, en este caso con la AFIP. Debemos decir que desde que el Dr. Ricardo Echegaray está al frente de ese ente la relación no es lo frecuente y lo amplia que era previamente. Seguimos llevando muy buena relación con los funcionarios de la AFIP, aquellos que son de carrera, pero no hemos tenido, desde que está el Dr. Echegaray la relación que teníamos cuando estaba el Dr. Abad. Con el Dr. Moroni, el poco tiempo que estuvo se intensificó y mucho la relación, incluso llegó a decir que como política se iba a instaurar una norma para que un aplicativo se cerrase y no sufra modificaciones nunca más allá de tres meses antes de un vencimiento. Nosotros demandamos esas cosas, de poder trabajar para poder probar la calidad de los aplicativos, en forma permanente y que se “congelen” antes de los vencimientos. De todas maneras hoy podemos decir que es un reclamo simplemente.

En cuanto a los honorarios que cobran los contadores, deben tener reclamos sobre un retraso con respectos al costo de vida. ¿Cómo se maneja este tema desde el Consejo?

Esto se ha manejado de la siguiente manera: hace dos años este Consejo sacó una tabla de honorarios sugeridos. Que implican pisos que el profesional debiera cobrar a sus clientes. Y remarco, no son obligatorios, son sugeridos. Y esta tabla se está modificando frecuentemente. Casualmente hace unos días firme una actualización y creo que es de contemplar que evolucione con la inflación. De todas maneras sabemos que para el profesional no es fácil aplicarlos porque el medio en el que actúan sus clientes no lo permiten. De todas maneras sabemos que le damos al profesional un argumento o una defensa de su honorarios, ya que puede mostrarle a su cliente el honorario que su Consejo le esta recomendando y le pone una cifra objetiva a su negociación.

¿Usted piensa que se están ampliando las incumbencias profesionales del contador?

Están apareciendo algunas cosas nuevas. Siempre tratamos de que el contador tenga que intervenir en los formularios que se presentan al fisco y se legalice la firma. Se esta buscando con los planes oficiales de fomento a los emprendedores y a las Pymes que el control de la realización de cierto tipos de actividades que han sido promocionadas tengan que estar controladas y dictaminadas por un contador público. Estamos siempre a la pesca de nichos en los cuales ampliar la firma. Creo que el tema merece una mirada más fuerte hacia el mañana. Donde se persigan cosas más fuertes como la incumbencia del contador público ante los casos aduaneros. Se busca también que el contador público vaya cambiando el tipo de actividad a futuro para tratar de conectarse mejor con la cadena de valor de las empresas, es decir ampliar la gama de los servicios porque lo que notamos es que el contador en el caso de la Pyme este ligado a la mera liquidación de tributos en donde la empresa ve esto sólo como un requisito legal y una necesidad que debe cubrir pero no siente que sea una información útil. Romper esa frontera es una revalorización del profesional. Eso se realiza desde los cursos permanentes de actualización que llevan al profesional nuevas visiones y mas amplias.

¿Entonces el contador dejaría de ser un mero analista impositivo para poder por ejemplo hacer una planificación económica a largo plazo?

Sí, esa sería solo una de las posibilidades de ampliación de las incumbencias.

¿Cómo encara el Consejo la situación de los contadores que trabajan bajo relación de dependencia sin estar matriculados?

No sabemos exactamente cuantos profesionales trabajan sin estar matriculados. Yo diría que no deben ser menos del 30%. Es un tema cultural. Para muchos hay una idea de que se ejerce una profesión cuando se tiene que hacer una firma pública y se legaliza.Me parece a mí que se aplica y ejerce la profesión toda vez que se aplica el conocimiento que se adquiere en la Universidad. Muchos profesionales ven al Consejo solo como un ente regulador de la matrícula, cuando el mismo, si bien cumple ese control legal, quiere ser la casa de los profesionales, es decir nuclearlos a todos para brindarle todo tipo de servicios y coberturas y sobre todo de desarrollo académico y profesional. Cuando un colega puede conocer el Consejo vé que lo mejor que puede hacer es matricularse. Si bien tenemos la ley de nuestro lado, que impone la obligación de matricularse, nosotros no vamos a salir desde el lado de la exigencia a buscarlos, sino desde el lado de la conveniencia profesional.

¿Cuáles son los hitos dentro de la profesión que vayan a suceder desde ahora hasta fin de año que se tengan que tener en cuenta?

Bueno el Consejo esta trabajando activamente con una mirada de mediano a largo plazo. Dentro de diez años va a tener más de 100 mil matriculados. Esto significó que el Consejo no podía quedar estructurado sobre sus bases históricas y necesitaba dar un salto cualitativo. Estamos licitando en estos momentos los cambios de los equipos informáticos centrales, así como del software de gestión. Estamos generando una capacidad de procesamiento y de gestión distinta y mejor para soportar este crecimiento y además comenzamos a incursionar en el mejoramiento de las herramientas de Internet y redes sociales para utilizarlas con la finalidad de que la institución llegue a la casa del colega o a su estudio. En estos momentos también estamos tratando de que una delegación de la Inspección General de Justicia esté en nuestro edificio, donde podamos integrar todos los trámites en una sola gestión, o sea desde la legalización hasta el balance electrónico en un solo lugar. Y como plus de esto, estamos trabajando para que ese balance electrónico llegue desde el estudio del profesional, sin pasar físicamente por el Consejo. Otra de las prioridades es hacer cursos a distancia, que es también otra manera de ir a la casa del colega. En lo normativo también nos esperan novedades más importantes, con respecto a la adopción de las normas internacionales de contabilidad, tema sobre el cual va a existir un plan muy fuerte de capacitación, tanto informativos como de formación intensiva.

Por Lic. Norberto Lema