"Los clientes entienden que tenemos más trabajo, pero no admiten un aumento en los honorarios"

¿Cómo sobrevivir a los vencimientos superpuestos y a la implementación constante de nuevos aplicativos? Quizás alguna vez algún contador se anime a escribir un libro (¿y por qué no?, una colección) sobre la aventura de cumplir con todas las obligaciones fiscales sin morir en el intento.

Los contadores deben llevar a diario innumerables tareas para brindarle a su cliente un servicio adecuado pero este incremento no se condice, en la mayoría de los casos, con un aumento de los honorarios profesionales.

En una entrevista exclusiva con la editorial Aplicación Tributaria S.A., la Dra. Celina Boccazzi, especialista en gestión de P.y M.Es. y empresas familiares, enfatizó que “los clientes entienden que hay una mayor carga de trabajo pero no se consideran ‘culpables’ de esa situación ni admiten, por lo general, un aumento en los honorarios”.

Celina Boccazzi egresó como contadora pública de la Universidad de Buenos Aires. Es consultora homologada por el BID “Programa de Consolidación de Microemprendimientos en Mercados no tradicionales” y auditora FONCAP (Fondo de Capital Social) especializada en micropréstamos entre otras cosas.Además, es especialista en asistencia al empresario en procesos de reconversión financiera, reformulación de la estrategia empresaria, y desarrollo de management en las organizaciones.

¿Es necesario un saber diferenciado para desempeñarse como contador en una Pyme?

Para trabajar en una Pyme, los contadores no necesitan –desde lo técnico– ningún saber diferenciado, pero sí desde la aptitud y actitud que debe tener frente a un empresario de este tipo de compañías. Los profesionales asumen distintos roles según sea la problemática: se es contador, consejero y soporte emocional, entre otros.

¿Qué aspecto deben tener en cuenta los encargados de organizar y planificar el control interno de una Pyme?

En primer lugar, las Pymes –generalmente empresas familiares donde se confunden los vínculos familiares con las funciones a cumplir en la organización– deben tender a la profesionalización. Es decir, se deben crear niveles, separar roles y entender el proyecto de la organización en el corto, mediano y largo plazo. Es la única manera de lograr un control por oposición, de defender los intereses de la organización protegiendo su patrimonio, y no gestionando empresas pobres con socios ricos.

En general, ¿Cómo evalúa el desarrollo actual de la profesión de contador?

El trabajo de los contadores se ha vuelto conflictivo debido en gran parte a que los profesionales condicionan sus técnicas y habilidades al servicio de los organismos tributarios y, consecuentemente, no pueden ocupar su tiempo en brindar otros servicios: los cálculos de costos o los análisis de estado contables, por ejemplo.

El marco actual de incertidumbre política y económica, por otra parte, genera que las pequeñas y medianas empresas posterguen sus proyectos, y esto repercute ampliamente en el desarrollo de un alto porcentaje de contadores públicos.

La mayor preocupación de los profesionales es conciliar la enorme carga de trabajo que nos delegan los organismos oficiales y de contralor societarios, con los tiempos físicos dedicados al trabajo, en desmedro de la calidad de vida. Esta situación no encuentra amparo en las entidades profesionales.

¿Considera que el aumento en la carga de trabajo de los contadores se condice con los honorarios que se cobran a los clientes?

No es posible trasladar a los clientes los mayores costos de actualización profesional, los aumentos de los insumos ni los de la estructura para poder brindar un servicio adecuado. Los contadores, en la mayoría de los casos, se han trasformado en meros operadores de los organismos tributarios en todos sus niveles. En todo momento, los profesionales deben mantener actualizado su parque informático para prestar un servicio donde ni siquiera puede aplicar su propio criterio profesional debido al cambio constante de las reglas de juego. Los clientes entienden que hay una mayor carga de trabajo pero no se consideran “culpables” de esa situación ni admiten, por lo general, un aumento en los honorarios.

Las administraciones públicas, ¿facilitan o complican el trabajo de los contadores?

No sólo no la facilitan sino que ni siquiera consultan a las entidades profesionales antes del dictado de las normas. En forma continua se observan pedidos de los consejos profesionales pidiendo prórrogas, razón de vida de los matriculados últimamente, como si esto fuera un salvataje forzoso.

Las tareas se complican, y este es el término más adecuado ante infinidad de aplicativos que ni siquiera son probados y aprobados con anterioridad, sino que van surgiendo de la “praxis” al ser usados por los profesionales.

Esta entrevista fue publicada en junio de 2008 en la sección Entrevistas Profesionales -a cargo de la Lic. Mariana Leiva- de la Revista Técnica de la Contabilidad y de la Administración editada por la editorial Aplicación Tributaria S. A.

Por Lic. Norberto Lema

Exclusivo para Aplicación Tributaria S. A.