Los estudiantes deben emplearse sólo en puestos afines a sus carreras

En la mayoría de los casos los estudiantes universitarios trabajan en cualquier ámbito con el objetivo de costearse los estudios. Futuros médicos atienden quioscos, periodistas cumplen tareas administrativas, contadores trabajan como deliverys, todo sirve para llegar al título.

Si bien la fuerza de voluntad es lo que caracteriza a estos jóvenes, los doctores Sergio García y Roberto De Simone –decano y director de la carrera de contador público de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad del Salvador, respectivamente– consideraron que “los estudiantes deben desempeñarse en un empleo afín a su carrera y programa de vida general”.

En una entrevista exclusiva para Aplicación Tributaria S.A., los Dres. García y De Simone hablan de este y otros temas relacionados con la educación argentina y el mercado laboral.

¿Cuál es el grado de profesionalización de los dirigentes y empresarios argentinos?

(García) Hoy es raro que los dirigentes y empresarios no sean profesionales, sobre todo en las grandes empresas. En las industrias, la producción suele estar en manos de especialistas pero no ocurre lo mismo con las tareas gerenciales, por ejemplo.

(De Simone) Sin embargo, hay una cantidad de empresas chicas o medianas que están dirigidas por personas muy idóneas en su ramo y con un conocimiento práctico extenso, pero que quizás no poseen ningún título académico.

¿De qué manera podría solucionarse el hecho de que los jóvenes recurran a cualquier empleo para costearse los estudios?

(García) El proceso de construcción de capital humano, esencial para el desarrollo de Argentina, involucra a los estudiantes, sus familias, las universidades, las empresas y el estado en un proceso singular y enriquecedor. Resolver el financiamiento de los estudios universitarios exige creatividad y un cambio cultural.

Los estudiantes deben definir su plan de carrera profesional en el marco de su proyecto de vida. Incorporarse a una organización que contribuya positivamente en ambos sentidos, asumiendo una actitud de compromiso constituye un primer paso de una exitosa carrera.

Las universidades deben adoptar las pasantías profesionales como instrumento relevante en el proceso de formación, asegurando su calidad mediante un sistema de autoría académica.

Las empresas deben involucrarse contribuyendo al desarrollo personal y a la formación profesional de los estudiantes. Una razonable contribución financiera para solventar los estudios resulta esencial.

El Estado deberá diseñar un marco regulatorio apropiado que atienda a la realidad de una relación que responde al concepto de pasantía profesional.

¿Qué diferencias presentan estos jóvenes con respecto de quienes no trabajan o lo hacen en cargos afines a su carrera?

(García) Quienes trabajan y estudian están sometidos a un esfuerzo adicional. En el ámbito específico de las Ciencias Económicas los jóvenes que realizan una experiencia laboral en organizaciones afines con su proyecto de vida y su plan de carrera se benefician con la posibilidad de confrontar los conocimientos que adquieren con experiencias y vivencias profesionales.

Su rendimiento académico es superior cuando su experiencia se realiza en organizaciones que priorizan el aprendizaje y desarrollo profesional. Una carrera exitosa se sustenta en valores y capacidades individuales, la experiencia inicial resulta, generalmente, determinante.

¿Qué rol cumple la educación en este sentido?

(García) Esta facultad tiene como rasgo fundamental que estamos continuamente adaptándonos a las exigencias del mercado, pero respetando nuestros valores. Estamos dispuestos a aprender y adecuarnos a los tiempos que corren.

(De Simone) Además, los profesionales son formados desde el punto de vista humano. Así, el docente tiene la función de transmitir sus conocimientos pero, también, de desarrollar en ellos la capacidad de pensar y reflexionar. Los mejores profesionales no pueden ser malas personas.

(García) A nuestros alumnos les decimos que se preocupen por tener un plan de carrera profesional y no, por conseguir empleo.

¿A qué se refiere con plan de carrera profesional?

(García) Los profesionales que tienen un plan de carrera, inevitablemente consiguen trabajo, pero éste debe tener cierta afinidad con un programa de vida general. Por ejemplo, si una persona está estudiando medicina lo recomendable es que busque una actividad afín a su carrera: colocar inyecciones, medir la presión arterial, entre otras cosas.

¿Qué opinan de la educación universitaria?

(García) Si se considera la inversión pública y privada que se destina a la educación, el sistema universitario es eficiente. La relación costo–beneficio es muy buena. Muchas veces, la calidad educativa de los profesionales depende de cada universidad.

En el caso de la Universidad del Salvador, tratamos de brindar una formación científica técnica sólida, siempre teniendo en cuenta los valores éticos. La calidad personal y moral de los profesionales es tanto o más relevante que su idoneidad. Además, intentamos ofrecer estándares de formación profesional adecuados a cada uno de los niveles educativos: grado y postgrado.

¿Qué diferencia hay entre la educación privada y la pública?

(García) Hay universidades (tanto privadas como públicas) que son óptimas, y otras que no. Quizás la única diferencia que se podría establecer es que la calidad educativa de los egresados es más dispersa en las estatales, es decir, el nivel de dispersión entre los mejores y peores egresados es más amplio.

¿Qué diferencias porcentuales hay entre el gasto promedio mensual de un estudiante de una universidad pública, y otro que asiste a una universidad privada?

(García) La diferencia esta dada por el costo de la matricula y los aranceles de cada universidad privada. Existen diversos mecanismos de becas y financiamiento en las universidades privadas que deben tomarse en consideración en cada caso particular.

¿Qué desfasaje hay entre los conocimientos adquiridos y los utilizados en la práctica profesional?

(García) En el último tiempo se ha avanzado mucho en la formación de base y en términos de la aplicación práctica de los conocimientos. Hasta hace diez (10) años, se intentaba dar una estructura teórica muy sólida y se relegaba la parte práctica. De todas maneras, nuestra facultad sigue privilegiando la formación teórica aunque ha incorporado materias cortas que apuntan a la aplicación y la habilidad. Redacción de informes, comunicación oral, costos especiales y control interno, por ejemplo.

(De Simone) También, se han actualizado los planes de estudio acorde a las competencias profesionales requeridas hoy en el mercado.

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Esta entrevista fue publicada en enero de 2008 en la Revista "Técnica Societaria, Pericial y Concursal" editada por la editorial Aplicación Tributaria S. A.

Por Lic. Mariana Leiva

Exclusivo para Aplicación Tributaria S. A.