"Luchamos para que el jubilado cobre el 82% móvil, aunque esto parezca una utopía"

En estos últimos años hubo un resurgimiento de los temas que tienen que ver con la seguridad social, sobre todo si se tiene en cuenta el protagonismo que ha cobrado dentro del panorama político vernáculo la Administración Nacional de la Seguridad Social (A.N.Se.S.), como ente financiero del Estado para llevar adelante desde el financiamiento de créditos del Banco Hipotecario hasta la financiación de industrias como la automotriz.

En una entrevista exclusiva con Aplicación Tributaria S.A., Alejandro D’Alessandro, Presidente del Centro de Planeamiento Estratégico de la Seguridad Social puntualizó su opinión acerca del panorama previsional en la Argentina y de su futuro cercano.

Alejandro D’Alessandro es Presidente del Centro de Planeamiento Estratégico para la Seguridad Social (CPESS). Fue también asesor en seguridad social del Consejo Coordinador Argentino Sindical (CCAS). Es especialista en temas previsionales y se desempeña en la actualidad en la Administración Nacional de Seguridad Social como Verificador de Servicios. Actualmente, conduce el programa radial “Sin Fronteras” por AM 820 los lunes de 23 a 24 hs.

¿Cómo ve el panorama de la seguridad social en nuestro país?

El sistema de previsión argentino tiene leyes muy importantes y parecería que el mismo está cubierto sin problemas. Lamentablemente las leyes pueden estar muy bien redactadas pero en la práctica la cobertura de las necesidades dejan mucho que desear.

En la mayoría de los casos, a pesar de que los organismos gestores tengan trabajadores con excelente predisposición solidaria como es en el caso de A.N.Se.S. y P.A.M.I., no pasa lo mismo en el caso de los funcionarios de turno, que muchas veces aplican acciones que perjudican al sistema y a la sociedad en su conjunto. En la actualidad, el Gobierno ha recuperado los aportes de los trabajadores a las arcas del estado, lugar de donde nunca tendrían que haber salido, porque el sistema de jubilaciones es un sistema solidario desde su concepción y no un negocio como nos han querido hacer creer desde la década del 90’. Creo que este paso es una medida acertada pero lamentablemente en la Argentina siempre se vuelve a empezar según el gobierno vigente y sus políticas. Si nos trasladamos al sistema de obras sociales sindicales, también estamos en problemas, porque muchos dirigentes de las mismas han desfinanciado estas instituciones y no brindan las prestaciones que debieran a sus representados. En cuanto a las asignaciones familiares, fueron creadas para sostener los valores de la familia y recompensar al trabajador e incentivarlo al progreso y a la educación, pero si miramos los valores monetarios que se les asignan al pago de estas asignaciones, nos damos cuenta que un trabajador poco puede hacer para mejorar la calidad de la educación de sus hijos, por ejemplo. Estoy convencido que debemos urgentemente construir una mesa de diálogo con todos los sectores, ya sean de Gobierno, gremiales, social y religiosos y planificar un nuevo proyecto que fortalezca al sistema de seguridad social cualquiera sea el gobierno de turno.

¿La nacionalización de los fondos de las A.F.J.P. dará por resultado un mejoramiento en los tiempos de los trámites jubilatorios y de los haberes?

Las A.F.J.P. siempre fueron un negocio que impulsó Domingo Cavallo en la década infame del neoliberalismo en la década pasada. Este sistema privado de jubilaciones fue la estafa más importante de fuga de capitales que tuvo nuestro país y perjudicó terriblemente al sistema de seguridad social en su conjunto, desfinanciándolo y degradándolo en su concepción solidaria. Por suerte, la Presidenta Cristina Fernández cumplió con su plataforma electoral y recuperó los aportes de los trabajadores al ámbito la administración del Estado. Esto significa que del Estado va a depender exclusivamente la forma en la cual se inviertan estos fondo para el mejor funcionamiento de las instituciones y mejorar los haberes de los jubilados. Asimismo me parece que lo más importante de esta medida es que si el Gobierno administra mal esos fondos, los ciudadanos podemos decirle basta y cambiar nuestro voto a otros candidatos que creamos más confiables, quiero decir que el pueblo vuelve a tener nuevamente el control de la situación y lo más importante es que recuperamos el sentido solidario de las jubilaciones.

El A.N.Se.S. es en estos momentos el organismo que financia muchas veces al Estado nacional para otorgar créditos. ¿Piensa usted que ésto puede ser perjudicial o es una buena medida? – El principal objetivo de A.N.Se.S. debería ser darle una remuneración digna al jubilado.

Teniéndose en cuenta que los aportes jubilatorios son el salario diferido de los trabajadores, tendrían que ser el sostén de un haber ideal para la clase pasiva. A mi criterio, A.N.Se.S. debería invertir su recaudación para aumentar sus reservas. Lo que no debería suceder es que se utilicen esos fondos para pagar deuda pública o cubrir déficit del Estado nacional.

¿Alcanza con que la movilidad se haga dos veces al año o sería necesario ajustar los haberes jubilatorios de otra manera?

Desde la organización que represento (Centro de Planeamiento Estratégico para la Seguridad Social –CPESS–) siempre luchamos para que el jubilado cobre el 82% móvil pero lamentablemente esta lucha parece ser una utopía. En relación a su pregunta, considero oportuna esta medida adoptada por el Gobierno, teniendo en cuenta que los pasivos siempre estuvieron postergados en sus salarios. Lógicamente insisto en que es necesario que los jubilados tengan mejor remuneración y una mejor calidad de vida. Creo que el ideal a alcanzar sería el sistema español donde el jubilado cobra el 100% del sueldo como el trabajador en actividad.

Por Norberto Lema

Exclusivo para eLe-Ve