"Todos los derechos laborales están garantizados y para mi gusto por encima de lo necesario"

El mundo laboral está en constante movimiento. Demanda insatisfechas de empresas que buscan y no encuentran profesionales o técnicos, cuestionamiento acerca de la vigencia de la doble indemnización y un 10 por ciento de desocupados interesados en conseguir empleo, son algunos de los desafíos con los que debe enfrentarse tanto al gobierno como los empresarios.

Tratando de encontrarle alguna respuesta a los miles de interrogantes y controversias que existen en este ámbito, el jefe de Recursos Humanos del Laboratorio Poen –empresa del grupo Roemmers–, licenciado Néstor Orozco accedió a entrevistarse con Aplicación Tributaria S. A. para analizar lo que se viene en el contrariado mundo de empleadores y empleados.

¿Qué opina de los derechos laborales?

Todos los derechos laborales están garantizados y para mi gusto por encima de lo necesario. Todavía sigue vigente (aunque parcialmente) la doble indemnización, por ejemplo. En algunos casos, los trabajadores tienen demasiados derechos. Quizás si no hubiera tantas trabas los empresarios contratarían más personal.

¿Qué balance hace de 2006 en materia laboral?

Fue un año excelente. Se produjo una disminución del trabajo en negro, aumentó el empleo formal, los trabajadores accedieron a mayores salarios, se blanquearon las remuneraciones, hubo falta de personal y se abrieron las negociaciones de salarios a través de la Convenios Colectivos de Trabajo, todo en ese orden. Ahora, durante 2007, habrá que trabajar para mejorar las condiciones y medio ambiente de trabajo.

¿A qué se refiere con “condiciones y medio ambiente de trabajo”?

Son todas las condiciones físicas que influyen en el trabajador: calidad y presiones de trabajo, horas ocupadas, crecimiento y desarrollo profesional, representación y encuadre gremial. Entre otras cosas, el objetivo es terminar con muchas de las políticas laborales sancionadas durante la etapa menenista.

¿Cuál es la situación actual de los trabajadores?

La situación de los empleados ha mejorado considerablemente. Hoy, un trabajador calificado no se siente angustiado por el temor de perder el empleo porque sabe que, aunque tenga cincuenta (50) años, las empresas requerirán de sus servicios. Consecuentemente, y porque además se siente respaldado por el sindicato, ese trabajador apunta a mejorar su calidad de vida y obtener mejores salarios y condiciones laborales. En definitiva, los trabajadores están más tranquilos y se sienten reconocidos, al menos a través del salario.

¿Considera que la oferta laboral de personal calificado es escasa?

Sí, es un problema grave. En Argentina, la oferta laboral de personal calificado es el bien más escaso, a pesar de que la desocupación sea de diez por ciento (10%). Esta situación lleva a que, muchas veces, las empresas cambien de manera forzada sus estructuras salariales. Así, las firmas pagan más salarios, aumentan sus costos y no pueden aumentar los precios de los productos. Ese desequilibrio también es un tema que ocasionará algunas discusiones durante 2007.

¿Cuánto tiempo hace falta para que el mercado laboral tenga la cantidad de empleados calificados suficientes?

Entre cinco (5) y diez (10) años, no menos. Primero, se debe consolidar la cultura del trabajo porque hay muchas generaciones que han crecido en hogares donde sus familiares no pudieron acceder al mercado laboral, después debemos formar nuevos técnicos y, finalmente, pasaran algunos años más para que adquieran experiencia profesional.

¿Las empresas intervienen en la formación de una cultura de trabajo?

Sí, desde el momento que las empresas involucran, reconocen y capacitan a sus trabajadores están interviniendo en la formación de esa cultura. Es importante no frustrarlo y permitirle que se realice como trabajador porque ese es el ejemplo que le transmitirá a sus hijos.

¿Están preparados los nuevos contadores para insertarse en el mercado laboral?

En relación con el área de personal, los contadores son los profesionales mejor preparados para desempeñarse en el área de administración debido a que cuentan con una adecuada estructura mental y educativa que les permite responder a ciertos requerimientos de la actividad impositiva y de cargas sociales.

¿Qué participación tuvo el gobierno actual en los cambios positivos de este año?

El gobierno aportó a este contexto económico favorable con el mantenimiento del equilibrio y superávit fiscal y de un dólar alto. Sin embargo, hay una serie de problemas que debería rever: los planes Jefes y Jefas de Hogar Desocupados, la política de precios, el libertinaje sindical en algunas cuestiones y la falta de libre transitoriedad.

¿Hubo otros factores que favorecieran la economía nacional?

Si, además se produjo la sustitución de importaciones y un crecimiento en las exportaciones. Sumando a esto, hubo otras condiciones externas que también nos favorecieron: el precio del petróleo, por ejemplo.

¿Qué motivó los cambios en la representación y encuadre sindical en la década del 90?

El proceso económico diseñó un modelo que llevó a la destrucción del empleo, la dispersión salarial y la precarización del empleo. Sin embargo, la actual política del Gobierno es completamente distinta.

¿Cuál es la situación actual de los sindicatos?

Durante la época de Menem, la estructura sindical fue decapitada. Pero, ahora, los sindicatos están volviendo a reclamar los privilegios que habían perdido y recuperando peso en las decisiones políticas.

¿Qué opinión tiene sobre la distribución de la riqueza nacional?

A pesar de que los sindicatos están abogando para una repartición más equitativa, hay que reconocer que la distribución de la riqueza es muy inequitativa aún. Por ejemplo, en Japón, un gerente gana solamente ocho veces más que un obrero. En Argentina, a pesar de que los trabajadores perciben mejores sueldos por el aumento del Salario Vital y Móvil y la discusión de las paritarias, todavía nos falta mucho para igualar las condiciones de distribución japonesa.

¿Hubo en este último tiempo generación de empleo en blanco?

El empleo formal está creciendo más que el informal, ya sea por la generación de nuevos puestos de trabajo o por la formalización del empleo en negro. Las causas de este fenómeno tenemos que buscarlo en dos factores: el aumento del ingreso de divisas al país a partir de las exportaciones y la imposición de normas internacionales sobre las empresas que apuntan a exportar sus productos. Entre otros requisitos, las firmas deben tener personal en blanco y bien encuadrado.

¿Cuántas empresas están exportando realmente?

Los argentinos no tenemos una vocación exportadora por lo que, si estamos exportando, es porque las empresas extranjeras nos vienen a buscar. Nosotros sólo tenemos que calificar en normas internacionales. Eso pasa, por ejemplo, en la industria medicinal.

¿Considera que con las PyMEs pasa lo mismo?

A las Pequeñas y Medianas Empresas les cuesta mucho más exportar pero hay asociaciones y organismos gubernamentales que asesoran y brindan ayuda financiera y logística. Hoy Argentina es tierra de oportunidades.

Néstor Orozco egresó como licenciado en Relaciones Laborales de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (U.N.L.Z.).
Actualmente, Orozco se desempeña como Jefe de Recursos Humanos del Laboratorio Poen, empresa del grupo Roemmers. Además, integra la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentina (C.I.L.F.A.) como miembro de la comisión Laboral y representante paritario.
Además, es coautor, junto a Miguel Scoppetta y Eduardo O. Schiel, respectivamente, de los libros “Administración y Liquidación de Sueldos y Jornales (7º edición)” y “Gestión de Personal (2º edición)”. Ambas obras son publicadas por Aplicación Tributaria S.A.
En el ámbito educativo, es profesor titular de la materia Práctica Laboral y adjunto a cargo de la asignatura Administración de Personal de la carrera Licenciatura en Relaciones Laborales de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
También, colabora en las universidades de Buenos Aires, La Plata y Blas Pascal (Córdoba) y distintos institutos de capacitación e información.

En general, este país es un gran exportador de materias primas, ¿qué le falta para exportar productos con valor agregado?

Mientras el país continúe teniendo excelentes ganancias a partir de la exportación de crudo y cereales, la actividad industrial no resultará atractiva. Ahora cuando cambie el precio de los commodities, no sé que vamos a hacer. Nosotros no respondemos a un modelo de país propio sino a una necesidad externa.

¿Qué posibilidades tienen las empresas de importar maquinarias desde el exterior?

Aunque los costos son muy altos, las maquinarias pueden amortizarse en el plazo de cinco años. Con un mercado interno en pleno desarrollo, los empresarios pueden tener la seguridad de que recuperarán la inversión.

¿Cuáles son los puntos en materia laboral que se deberían comenzar a tratar en 2007?

Eficiencia y productividad, esos son los mayores desafíos. Para alcanzar estos objetivos, es necesario que se flexibilicen las condiciones laborales: capacitación extralaboral y modificación del régimen de horarios y traslado de personal.

¿Las empresas estarían dispuestas a pagar ese tiempo extra destinado a la capacitación?

Sin dudas, porque para las firmas esto es una inversión.