"Uno que siempre transitó por el mundo del papel impreso no abandona ningún principio si lo hace además por el mundo digital"

En 1995 la UNESCO decidió celebrar el 23 de abril como el Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor, el objetivo de esta celebración es de alentar el placer de la lectura y homenajear a aquellos que nos han legado sus textos para el enriquecimiento de la cultura en todo el mundo.

El director de la editorial Aplicación Tributaria, Jorge Barrios, nos cuenta a través de su experiencia del crecieminto y los vaivenes que tuvo el libro en las últimas décadas conjuntamente con la industria editorial, y sus cambios junto a los avances tecnológicos.

¿Cómo ve la evolución del libro en los últimos 20 años?

Esta pregunta tiene varias respuestas. Uno puede hablar de libro técnico y de libro de texto y aun hablando del mismo trabajo es posible realizar dos comentarios distintos. Por ejemplo: hoy la estrella del proceso libro puede verse por su impresión, ya que determina el costo ,y por ende, el precio de un libro. La comercialización y los gastos de envíos hoy son cruciales en la estrategia de editar o no un trabajo. Y por supuesto siempre, dentro del proceso libro, está el soberano que es el lector, que a veces busca precio, otras contenido o editoriales o autores. Es difícil o, mejor dicho, complejo y para las editoriales que no somos fábricas, sino artesanos de libros a realizar análisis. Debemos reinventarnos todos los días.

¿De qué manera el mercado editorial se fue adaptando a los nuevos cambios?

Volvemos a tu primera pregunta: el mercado editorial es un colectivo bastante grande como para que una definición lo abarque en su totalidad, uno puede ver o delinear lo que está más próximo a uno. Uno puede llegar a escudriñar nuevas tendencias, pero lo importante es estar acompañado en todo el proceso por imprenteros, autores, distribuidores, libreros, lectores. Si alguno de estos actores duda, no se involucra o, peor aun, se niega, no podemos hablar de mercado, sino de intentos aislados buscando cambios.

¿Cuál es la experiencia de la editorial con respecto al libro electrónico?

A nosotros nos va bien, uno esperaría que nos vaya mejor, pero los procesos como el del libro digital están en una etapa de divulgación no en una etapa de éxito económico. Nosotros invertimos mucho tiempo y dinero para estar dentro del mundo tecnológico y, si bien queda mucho camino para recorrer, creemos haber puesto un pie dentro, más aun: pudimos hacer un cambio en nuestras cabezas, o por lo menos lo intentamos. Estaremos en el sitio indicado, seguramente cuando lleguen a ese lugar a los que estamos esperando. Mientras tanto, seguimos buscando fórmulas, recursos, etc., para avanzar en esa dirección.

¿Cómo ve el futuro del formato del libro en papel frente a este avance tecnológico?

El libro en papel es un invento perfecto. Transcurrieron siglos y ahí está, indemne, con su insumo principal renovable, sin necesidad de energía para su uso salvo la luz solar, podría agregar varios conceptos más pero no sería para nada original. Ahora, si lo evaluamos por precio, superador de ámbitos geográficos, sin necesidad de traslado del lector, vemos en la tecnología un espectacular medio complementario a lo existente, o sea el soporte papel. Desaparecieron o están en vías de desaparecer las enciclopedias, los diarios, las guías, lo que no desapareció es la necesidad de trasmitir, de comunicarse y tengo muchas dudas de que desaparezcan estas necesidades básicas del ser humano, por eso hablo de complementariedad de soportes. Uno que siempre transitó por el mundo del papel impreso no abandona ningún principio si lo hace además por el mundo digital. El tiempo dirá su veredicto.