POLÍTICA

Con su postulación a senador, Capitanich resucita las candidaturas testimoniales

El 2013 ya tiene su primer candidato kirchnerista confirmado: el gobernador chaqueño Jorge Capitanich. El mandatario admitió ayer que su nombre integrará la lista de senadores nacionales aunque, sin margen para dejar la provincia en manos de su vice Juan Carlos Bacileff Ivanoff por la enemistad que los une, todavía no definió a qué tipo de postulación testimonial apelará, abriendo la posibilidad a que se replique el inusual fenómeno que marcó los comicios legislativos de 2009.

“El proyecto político que representa nuestra Presidenta necesita el respaldo popular de los votos con liderazgo territorial y participación activa”, justificó Capitanich ante Página 12 su próxima candidatura.

Ante El Cronista, el ex senador añadió ayer: “No sé si iré primero o tercero en la lista, todavía estamos en el proceso de decisión”. Ambas opciones contemplan un escenarios distinto: el mandatario puede resultar electo para volver al Senado (ocupó una banca hasta 2007) o que su postulación sirva apenas como una excusa para encabezar la campaña. En el primer caso, el gobernador aclaró a este diario que tampoco hoy tiene definido qué hará tras el recuento de votos. “Podría cumplir mi mandato y asumir la banca en 2015”, ejemplificó.

En la gobernación chaqueña juraban ayer que la apuesta de Capitanich no responde a una orden emitida por la presidenta Cristina Kirchner. “Esta candidatura responde a la realidad política de la provincia. No hay orden de nacionalizar las testimoniales”, aseveraban.

Por ahora, en La Plata niegan que el gobernador bonaerense Daniel Scioli siga los pasos de su par chaqueño. Con la excusa de que demuestre su “compromiso”, sectores ultra K imaginan como castigo una nueva candidatura testimonial del ex motonauta, quien calificó la anterior como “un error”.

La jugada fue leída en el peronismo bonaerense como parte del prólogo de 2015. “Más papista que el Papa, Capitanich demuestra lealtad al proyecto para posicionarse como alternativa de Scioli a los ojos de la Rosada”, analizó un histórico dirigente del PJ.

Por lo pronto Capitanich no es el único dirigente con mandato popular que podría definir un nuevo futuro en las legislativas. A falta de candidato, al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, lo presionan desde su partido para que mude su domicilio al distrito clave en cualquier elección y encabece la lista de diputados bonaerenses. El líder de PRO no se queda atrás e incluye en el listado como eventuales integrantes de su boleta a los intendentes Gustavo Posse (Vicente López) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas).

En el difícil equilibro entre el kichnerismo y pararse en la vereda de enfrente, el intendente de Tigre, Sergio Massa, todavía juega al suspenso y evita definir si pondrá el cuerpo en la próxima campaña, persiguiendo su sueño de mudarse a la capital provincial en 2015.

La Casa Rosada también sufre en la provincia la falta de nombres propios de peso. Mientras toma la temperatura de miembros del gabinete, al igual que en 2009, hay intendentes que podrían colarse en las listas. Con minutos junto a Marcelo Tinelli en el Showmatch, Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) se convirtió en un posible candidato legislativo, a pesar de que lo niega cuando se lo preguntan. En cambio, cada vez suena con más fuerza el nombre del incondicional K Fernando Espinoza, de La Matanza, para aspirar al Congreso.

Como hablar de candidaturas aún es prematuro (ya que en política no se adelantan las jugadas), además de que parece estar penado desde la Quinta de Olivos al universo K, en ningún caso los protagonistas aclaran qué harán si resultaran electos.

Fuente: Cronista.com