INTERNACIONAL

El 70 por ciento de los suizos votó para limitar el sueldo de los gerentes de empresas

En las oficinas tapizadas de las empresas suizas solían recibir a Thomas Minder, presidente de la compañía familiar de cosméticos Trybol, con una sonrisa. Pero luego comenzó a correr el rumor de que la ola de "ciudadanos indignados" también se estaba abriendo paso en Suiza. Y, finalmente, pese a los millones desembolsados por la cámara empresarial Economiesuisse para evitar la aprobación de la iniciativa lanzada por Minder "contra los estafadores", porque ahora el ejecutivo también es senador, la ciudadanía lo respaldó en las urnas.

Los suizos aprobaron ayer por una mayoría aplastante del 67,9% limitar los salarios excesivos y otros "paracaídas dorados", como bonus e indemnizaciones, de los directivos de las grandes empresas. En un referéndum histórico por su contenido, pero también por su forma –los 26 cantones sin excepción votaron a favor–, los helvéticos decidieron que sean los accionistas y no los propios directivos los que decidan sobre sus remuneraciones.

La campaña alarmista de la patronal Economiesuisse y de los partidos de derecha de que una vez aprobada la reforma cientos de empresas se marcharían al extranjero y se perderían miles de empleos no surtieron efecto, y la mayoría votó a favor de la iniciativa Minder, o "iniciativa contra los salarios abusivos".

La iniciativa pretende poner límite a los salarios que cobran los directivos de las grandes compañías a través del control y el aval de los accionistas. Una vez que entre en vigor –el gobierno tiene un año para redactar e implementar la norma–, la ley se aplicará a todas las sociedades anónimas helvéticas que coticen en la Bolsa suiza o en el extranjero. La resuelta postura mostrada por la ciudadanía en la consulta popular se da nada menos que en Suiza, país que se destacó, durante décadas, por aplicar un modelo económico particularmente liberal. La sola idea de que el Estado interviniera en los sueldos percibidos por las altas jerarquías empresariales parecía absurdo. Según la norma, la asamblea general de accionistas de la compañía elegirá anualmente al presidente del consejo de administración y a sus miembros, y deberá pronunciarse anualmente sobre las remuneraciones del consejo de administración, de la dirección y del comité consultivo. Además, la nueva ley prohibirá que los miembros de los órganos directivos reciban una indemnización por su partida, conocidas como los "paracaídas dorados", así como primas por contratación. Y cuando los directivos abandonen la empresa no podrán obtener ninguna remuneración anticipada, ni podrán estar vinculados por contrato al consejo o a una sociedad del grupo. Los estatutos de las empresas deberán regular todo lo relacionado con los bonos y las participaciones, así como los créditos y los préstamos que se puedan entregar a la dirección.

Conscientes del rechazo que la propuesta generaría, los promotores de la iniciativa no olvidaron incluir sanciones en caso de que se violen estas disposiciones.

El dato

Penas Si se viola la ley, se penará con tres años de cárcel y una multa equivalente al sueldo de seis años.

Fuente: Tiempo Argentino