INTERNACIONAL
El G-20 apostará por la regulación financiera y el fin de la evasión fiscal
Los líderes del G-20 celebran su cumbre anual en la ciudad rusa de San Petersburgo, una cita de la que saldrán importantes acuerdos para la economía y las finanzas globales a pesar de que el conflicto sirio se filtró en la agenda. Los técnicos del G-20 ya ultimaron en la antigua capital imperial rusa la docena de documentos que rubricarán los jefes de Estado y gobierno de 26 países (miembros permanentes del grupo y seis invitados) durante los dos días que durará el evento.
La cita arrancará hoy por la tarde con una recepción oficial encabezada por Vladimir Putin, presidente del país anfitrión que ostenta este año el liderazgo rotatorio del G-20.
Tras la ceremonia, los líderes mantendrán una primera reunión para hablar del “Crecimiento económico y economía global”, tras lo cual se desplazarán al vecino Peterhof para mantener una cena de trabajo en la que se tratará, entre otros asuntos, el desarrollo sostenible.
En la segunda jornada, el presidente ruso se reunirá con los agentes sociales del G-20, y luego los mandatarios volverán a sentarse a la mesa para centrarse en las “Inversiones, los estímulos al crecimiento económico y la creación de puestos de trabajo”.
Antes de dar la cumbre por concluida, los líderes del grupo integrado por las economías más desarrolladas y pujantes del mundo mantendrán un desayuno de trabajo para discutir los problemas del comercio internacional en su relación con el crecimiento económico.
Con la sombra del anunciado ataque a Siria por una alianza cuyos principales ideólogos estarán en la cumbre (los mandatarios de los Estados Unidos, Francia y Reino Unido) planeando sobre la cita, no está claro que el presidente estadounidense, Barack Obama, se reúna con el anfitrión para hablar sobre el espinoso asunto.
Las conclusiones y los principales acuerdos de la cumbre serán recogidos en la Declaración de San Petersburgo, un documento que constará de doce apartados y reflejará de manera amplia todos los asuntos tratados durante las dos jornadas.
Otra decena de documentos serán rubricados como anexos a la declaración, entre ellos el ambicioso Plan integral de Acción de San Petersburgo, que incluirá medidas coordinadas para la creación de nuevos puestos de trabajo y el impulso al crecimiento económico global.
El asunto de última hora más caliente, con permiso de Siria, que deberán afrontar los asistentes a la cumbre y que más preocupa en la actualidad a las economías emergentes será la posible reducción de los estímulos monetarios en los Estados Unidos, concretamente la conclusión de la llamada flexibilización cuantitativa (QE).
La flexibilización cuantitativa es una medida de política monetaria que usan algunos bancos centrales, como es el caso de la Reserva Federal de los EE.UU., para inyectar dinero en la economía y estimular así su crecimiento.
Las economías en desarrollo, sobre todos los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), temen que el fin de estos estímulos cause una fuerte fuga de capitales especulativos de sus países, que podrían ser agravados por un virtual encarecimiento del precio del dólar.
Por otra parte, el Plan de Acción de San Petersburgo incluirá estrategias y objetivos individualizados para cada uno de los países del G-20 en lo relativo a la reducción de la deuda y el déficit públicos.
El otro documento estrella que deberán ratificar los reunidos, que llegan a la cita con los deberes hechos a lo largo de todo el año en un sinfín de reuniones de trabajo, es el plan de acción contra la evasión fiscal de las multinacionales elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Este ambicioso plan pretende erradicar las prácticas que permiten a estas empresas, en particular las del sector digital (Apple, Microsoft, Google o Amazon, entre otras), evadir impuestos tanto en los países donde tienen sus sedes jurídicas como en aquellos donde tienen sus centros de producción.
EN LA AGENDA
Economía mundial
Se intentará impulsar un crecimiento duradero de la economía mundial para crear empleo. Existe un amplio consenso en que el paso intermedio es sanear los presupuestos nacionales, aunque las metas de ahorro y los plazos para cumplirlas son muy discutidos.
Países emergentes
Cuando se desató la crisis financiera internacional, los países emergentes se erguían como la tabla de salvación de un mundo que hacía aguas. La crisis en la eurozona y en EE.UU. hizo que fluyera mucho dinero a países como India, Brasil o Indonesia. Pero la retirada de los estímulos en EE.UU. y las primeras señales alentadoras en la zona euro hicieron que los inversores retiren su dinero. Ahora son los emergentes los que enfrentan turbulencias, lo que podría convertirse en una nueva amenaza para la coyuntura global.
Evasión impositiva
El principal reto consiste en mejorar la coordinación internacional para evitar que grandes grupos con enormes ganancias apenas paguen impuestos.
Regulación financiera
Desde la primera cumbre de jefes de Estado y de gobierno del G20 en 2008, el grupo avanza hacia la regulación de plazas, agentes y productos financieros para evitar que se repita un crack especulativo. En San Petersburgo, los líderes del grupo intentarán ampliar la regulación a sectores aún no cubiertos, como aseguradoras, "hedge fonds" y el llamado "sector bancario en la sombra".
Siria
El tema no figura en la agenda oficial del G20, pero se da por hecho que centrará las conversaciones bilaterales. Un encuentro entre Obama y Putin no está confirmado, aunque ambos coincidirán por primera vez desde la escalada del conflicto. Mientras que el presidente estadounidense, llega a San Petersburgo con un creciente aval parlamentario para lanzar una misión militar contra el régimen sirio, Putin rechaza una intervención militar y niega el uso de armas químicas por parte de Al Assad.
Fuente: Diario BAE

