LABORAL

El Gobierno quiere que la minera Vale pague los sueldos por un año

En un nuevo round en la pulseada por el futuro del que hasta el lunes era el mayor proyecto minero del país, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, junto a los gobernadores de Mendoza, Francisco Pérez; de Río Negro, Alberto Weretilneck; y de Neuquén, Jorge Sapag, recibirá a directivos de la brasileña Vale en el país para obtener respuestas por unos 5.000 puestos directos en vilo por la suspensión de la obra.

En la tensa reunión celebrada el miércoles, que pasó a cuarto intermedio hasta esta mañana, los gobernadores e intendentes, comandados por Tomada, pidieron que Vale revea la situación de los trabajadores y se comprometa a mantener sueldos por un año, algo que la empresa deberá responder hoy.

Ante las consultas, la empresa evitó hacer comentarios sobre el curso de la negociación.

Se presentará nuevamente en el banquillo el presidente de la compañía en la Argentina, Sergio Leites, que antes de ayer fue escoltado por dos abogados, pero se espera que sume acompañantes.

La empresa, la segunda minera del mundo y principal productora de mineral de hierro, ultimaba ayer los detalles de su presentación, en la que se espera que defienda las inversiones realizadas hasta el momento en Potasio Rio Colorado, en la mendocina Malargüe –por más de u$s 2.000 millones–, para evitar que el gobierno provincial le quite la concesión. Por su parte, el ejecutivo mendocino puede querer transitar este camino, que es el más económico, pero según el Código Minero, se trata de un proceso más largo del que hoy la gestión de Pérez querría afrontar. Se calcula que, contabilizando los empleos indirectos, son más de 10.000 empleos los afectados.

El mandatario provincial visitó ayer el yacimiento, y aseguró que no se está desmantelando. “Hay 140 trabajadores haciendo tareas de mantenimiento, de seguridad, está el hospital funcionando, hay un helicóptero para las emergencias y lo que se ha procedido a sacar son las máquinas viales de algunas empresas contratistas”, indicó. Además, anunció que estará cerca de los trabajadores. Mientras, la UOCRA, delegación Mendoza, anticipó que se movilizará esta mañana desde la sede del sindicato a la Casa de Gobierno en defensa de las fuentes laborales.

La salida al conflicto es incierta. Por un lado, si Vale puede probar que sus inversiones supera 300 veces el canon anual que paga por la concesión –que es un monto bajo– no hay un motivo inmediato por el que el gobierno mendocino pueda quitarle la concesión. Según especialistas cercanos a las negociaciones, al momento Vale superó ese monto con creces.

Otro motivo que podría disparar el fin del permiso de explotación sería el abandono de los trabajos en la mina, lo que no se prueba por las mismas palabras de Pérez. Inclusive, si este fuera el camino, el Gobierno debería primero intimar a la empresa y luego quitarle la concesión.

Otra forma de dar por cerrado el asunto, quedarse con lo que hay hasta el momento y no pagar por ello, sería que la propia minera se presentara ante la autoridad minera y declarara que ya no quiere explotar el yacimiento, cosa que Vale no hizo y no se espera que haga. Hasta ahora, la empresa sólo planteó que suspende el proyecto y que no presentará el plan de inversiones de 2013.

La provincia de Mendoza está, al mismo tiempo, analizando sus posibilidades.

“Lo primero que estamos haciendo es estudiar la situación jurídica de la relación de Vale en la provincia y las decisiones administrativas y judiciales que tengamos que llevar adelante”, aseguró Pérez, quien agregó que, en paralelo, un equipo técnico está estudiando el rediseño del emprendimiento, “porque este emprendimiento fue diseñado para Vale, para destinar el 100% del producto a Brasil”.

Fuente: Cronista.com