Francia y Reino Unido anuncian una fuerte vigilancia en internet

Los Gobiernos de Francia y Reino Unido anunciaron ayer una mayor vigilancia de internet y las redes sociales como parte primordial de sus políticas antiterroristas, una tendencia que promete extenderse a toda Europa y que podría poner en entredicho la libertad de expresión que tanto se ha defendido desde los atentados yihadistas de la semana pasada en París.

Ante el Parlamento francés, el primer ministro Manuel Valls anunció ayer que el Gobierno prepara "medidas excepcionales". "Francia está en guerra con el terrorismo, el yihadismo y el islamismo radical", aseguró ante un pleno que estalló en aplausos.

Las futuras medidas, que estarán listas en ocho días, pondrán énfasis especial en internet y las redes sociales, "utilizadas más que nunca para el alistamiento, el contacto y la adquisición de técnicas que permiten pasar a la acción" .

Tanto los hermanos Kouachi como Amedy Coulibaly estuvieron en contacto con direcciones salafistas antes de perpetrar la masacre en la redacción de Charlie Hebdo y el ataque en un supermercado kosher, respectivamente.

Ya al día siguiente del atentado en la revista satírica, las autoridades francesas aceleraron unos decretos de aplicación de la lucha contra el terrorismo, adoptados en octubre pasado, recordó ayer el diario francés Liberátion. Éstos permiten el bloqueo administrativo de sitios "provocadores de actos terroristas o que realicen apología del terrorismo". También se prepara un nuevo régimen de responsabilidad editorial referido a la publicación de información sensible de ser usada como propaganda terrorista.

Para algunos observadores, la propuesta del Gobierno chocaría con la libertad de expresión, una bandera empuñada diariamente desde el ataque en Charlie Hebdo. Para otros, son un buen camino. "Si debemos restringir la libertad individual de algunos, tendremos que hacerlo", apuntó Christian Jacob, presidente del grupo parlamentario de la conservadora Unión por un Movimiento Popular, el principal partido de la oposición.

El primer ministro británico, David Cameron, que logró el año pasado la creación de la figura de delito de consulta de sitios de apología del terrorismo, adelantó ayer que planea dotar a los servicios secretos de nuevas competencias para espiar las comunicaciones privadas a fin de prevenir el terrorismo, una política que hace recordar a la controvertida ley Patriot Act, adoptada por George W. Bush tras los ataques del 11-S.

Metiendo la seguridad nacional en la campaña electoral, dijo que en caso de ser reelecto, "me aseguraré de que haya una legislación completa que impida a los terroristas tener un espacio seguro para comunicarse entre ellos", al tiempo que abrió la puerta a la prohibición de los servicios de mensajería con chats encriptados (WhatsApp, iMessage o Snapchat).

Tanto el Estado Islámico (EI) como Al Qaeda aprovechan el anonimato, pero también el alcance de internet, advierten los expertos. Las consignas distribuidas en la red buscan reclutar nuevos miembros, pero también son un llamado para pasar a la acción en sus lugares de origen.

El director de la Oficina Europea de Policía (Europol), Rob Wainwright, afirmó ayer que es necesario aumentar la vigilancia de las comunicaciones para controlar el riesgo de atentados en los países europeos.

En el caso de Francia, además de un mayor monitoreo de la web, Valls mencionó un programa por el que detenidos radicalizados son agrupados y aislados del resto de presos. Mientras que el controvertido registro de datos de pasajeros de aerolíneas -bloqueado en el trámite parlamentario europeo- estará operativo a partir de septiembre.

En tanto, el Parlamento francés aprobó ayer prolongar la misión en Irak, donde participa de la coalición liderada por EE.UU. contra el EI. El ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, afirmó: "El Estado Islámico es un ejército terrorista con combatientes de todos los sitios. Es un ejército internacional que debe ser aniquilado".

Fuente: Ambito.com